El Gobierno de Francia ha otorgado un permiso estratégico a las fuerzas militares de Estados Unidos para la utilización de sus instalaciones aéreas en territorio continental galo. Esta medida busca, según fuentes oficiales, brindar soporte a la defensa de los aliados en la volátil región de Oriente Próximo, en un contexto marcado por la escalada bélica entre la coalición liderada por Israel y EE. UU. frente a Irán.
Condiciones del despliegue en territorio francés
Una portavoz del Estado Mayor del Ejército francés aclaró la naturaleza de esta cooperación militar, precisando que se trata de una medida excepcional. «En el marco de nuestras relaciones con Estados Unidos, una presencia de sus aeronaves ha sido autorizada en algunas de nuestras bases aéreas en Francia, de manera temporal», afirmó la funcionaria. Asimismo, aprovechó para desmentir rumores sobre el uso de enclaves franceses fuera de Europa, señalando que «las informaciones sobre que estos medios estadounidenses serían desplegados en bases francesas en Oriente Próximo es errónea».
No obstante, el respaldo de París no es un cheque en blanco. Las autoridades francesas han establecido límites estrictos para evitar que sus bases se conviertan en puntos de lanzamiento de ataques directos. La portavoz subrayó que, debido a la coyuntura actual, se ha exigido que
«estos medios (estadounidenses) no participen de forma alguna en las operaciones llevadas a cabo por Estados Unidos en Irán, sino que lo hagan estrictamente para apoyar la defensa de los socios en la región»
, reafirmando que la misión debe ser exclusivamente de carácter defensivo.
El contraste con la postura de España
Esta resolución de Francia surge apenas días después de que el Gobierno de España, encabezado por Pedro Sánchez, rechazara tajantemente facilitar apoyo logístico o militar a la ofensiva estadounidense. Madrid negó el uso de las bases estratégicas de Morón de la Frontera (Sevilla) y Rota (Cádiz), argumentando que las operaciones actuales de Washington no tienen encaje legal dentro del convenio bilateral que regula la cooperación en defensa entre ambas naciones.
La negativa española provocó una airada reacción del presidente Donald Trump. Durante un encuentro oficial con el canciller de Alemania, Friedrich Merz, el mandatario norteamericano arremetió contra el país ibérico afirmando que España «está siendo terrible» como aliado estratégico. Trump calificó la decisión del gobierno de Sánchez como una actitud «poco amistosa» e incluso sugirió la posibilidad de aplicar represalias económicas o una ruptura de relaciones comerciales.
Solidaridad europea y críticas a la legalidad internacional
Ante las presiones de la Casa Blanca, el presidente francés Emmanuel Macron salió en defensa de su homólogo español. Macron transmitió su «solidaridad» a Pedro Sánchez frente a lo que denominó «amenazas de coacción económica». El líder galo fue más allá al cuestionar la legitimidad de las acciones militares recientes, indicando que la ofensiva ejecutada por Israel y Estados Unidos contra objetivos iraníes se realizó «al margen del Derecho Internacional», razón por la cual París ha manifestado que «no puede aprobarla».
El balance de los enfrentamientos en territorio iraní es crítico. Según datos de las autoridades de ese país, la ofensiva conjunta ha causado más de mil muertes. Entre las bajas confirmadas se encuentran figuras de máxima relevancia política y militar, como el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, además de diversos ministros y altos mandos del Ejército de Irán. En respuesta a estos ataques, las fuerzas iraníes han lanzado oleadas de misiles y drones dirigidos contra Israel y diversas bases militares norteamericanas distribuidas en Oriente Próximo.
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