La tensión en el Medio Oriente se intensifica tras una serie de bombardeos ejecutados por Israel en territorio libanés, los cuales han dejado un saldo de al menos seis personas fallecidas en las últimas horas. Según los reportes oficiales de las autoridades locales, los ataques se concentraron en las inmediaciones de la capital, Beirut, y en puntos estratégicos del sur del país, desatando el pánico entre la población civil debido a las repentinas órdenes de evacuación en zonas residenciales.
Impacto en la zona metropolitana de Beirut
En la periferia sur de la capital, las operaciones militares se dirigieron específicamente hacia la ruta que conduce al Aeropuerto Internacional Rafik Hariri. En este sector, se confirmó el fallecimiento de tres personas y otras seis resultaron heridas como consecuencia de las incursiones aéreas ejecutadas la madrugada del jueves. Estos hechos ocurrieron poco después de que el portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), Avichai Adrai, emitiera alertas urgentes a través de redes sociales.
La advertencia militar instaba a los habitantes del barrio de Ghobeiri a abandonar sus hogares de inmediato, exigiendo un distanciamiento de al menos 300 metros de estructuras identificadas como cercanas a instalaciones de Hezbolá. Una situación similar se vivió en Haret Hreik, donde el despliegue de mensajes preventivos generó escenas de angustia y consternación mientras las familias intentaban alejarse de las zonas de peligro ante la inminencia de los operativos.
Operaciones en el sur y justificación militar
Paralelamente, la violencia se extendió hacia el sur de Líbano. En la carretera que conecta las ciudades de Tiro y Naqura, un proyectil impactó contra un vehículo en movimiento cerca de la localidad de Qalila, provocando la muerte de tres ocupantes más. Con este suceso, la cifra de víctimas fatales confirmadas en la jornada se elevó a seis.
Desde el mando militar israelí se justificaron las acciones señalando que los objetivos eran sedes vinculadas a la rama aérea de Hezbolá. Las autoridades castrenses explicaron que la ofensiva buscaba neutralizar infraestructura logística del grupo chií. Al respecto, el Ejército israelí detalló:
“Las sedes atacadas estaban pensadas para ser usadas por la organización para promover y ejecutar planes contra las FDI y ciudadanos israelíes”.
Asimismo, el estamento militar aseguró que se implementaron protocolos para
“reducir la posibilidad de causar daños a civiles”
, subrayando que su proceder es una respuesta firme ante la determinación de Hezbolá de participar en el conflicto regional
“bajo los auspicios del régimen iraní”
.
Escalada de violencia y crisis del alto el fuego
Este nuevo ciclo de hostilidades ha elevado drásticamente el costo humano en la región. De acuerdo con los balances proporcionados por el Ministerio de Sanidad libanés, la cifra acumulada de la reciente escalada alcanza ya los 72 muertos y 437 heridos solo en el lado libanés. Según los voceros de Israel, el detonante de estos últimos ataques fue el lanzamiento previo de drones y misiles por parte de la milicia hacia su territorio, tras el asesinato del líder Alí Jamenei el sábado previo.
A pesar de que existe un acuerdo de alto el fuego pactado en noviembre de 2024, las incursiones aéreas han sido recurrentes en los últimos meses. El gobierno de Líbano y el partido-milicia han rechazado las justificaciones de Israel, denunciando que estas acciones vulneran los términos del cese de hostilidades, una postura que ha encontrado eco en las declaraciones de Naciones Unidas, que se ha manifestado contra la continuidad de los enfrentamientos.
El pacto original establecía que tanto las fuerzas israelíes como las de Hezbolá debían retirarse del sur del Líbano para estabilizar la frontera. Sin embargo, persisten reclamos sobre la permanencia de cinco posiciones militares de Israel dentro de la demarcación libanesa. Las autoridades en Beirut insisten en que el desmantelamiento de estos puestos es un requisito fundamental para evitar el reinicio de la violencia a escala regional y garantizar la seguridad de la población.
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