El titular de la cartera de Asuntos Exteriores y Cooperación, José Manuel Albares, ha confirmado que la Embajada de España en Irán ha reducido su personal al mínimo “estrictamente necesario”. A pesar de esta medida de seguridad, la delegación diplomática, liderada por el embajador, mantiene sus funciones con normalidad. Albares precisó que todos los ciudadanos españoles que manifestaron su deseo de abandonar territorio iraní ya han salido del país; en la zona permanecen únicamente quienes han decidido quedarse por voluntad propia, tratándose en su mayoría de personas con doble nacionalidad o fuertes vínculos familiares en la nación persa.
Esta maniobra de protección civil se desarrolla en el contexto de las operaciones de evacuación coordinadas por el Ejecutivo español en Oriente Medio. El despliegue responde al incremento de la violencia en la región, derivado de los recientes enfrentamientos entre Estados Unidos, Israel e Irán, sumado a las agresiones iraníes contra objetivos e intereses estadounidenses.
Por su parte, el Ministerio de Defensa notificó este jueves el arribo a territorio nacional de una nueva aeronave del Ejército del Aire, la cual trasladó a 171 españoles evacuados desde Omán. El avión aterrizó en la base aérea de Torrejón, poniendo fin a una misión clave del Gobierno para asegurar el retorno de sus ciudadanos ante la crisis de seguridad en el Golfo Pérsico. Según detalló el ministro de Exteriores, el operativo se realizó en un Airbus 330 MRTT que despegó desde Torrejón de Ardoz (Madrid) durante la mañana del miércoles, cumpliendo con éxito su hoja de ruta.
Complejidad logística y alcance regional
Estas intervenciones han sido calificadas como “muy complejas” por el ministro Albares, dada la magnitud de la crisis y la delicada coordinación necesaria en escenarios de alta tensión bélica. Además de las acciones en Omán, el plan de evacuación ha contemplado a españoles residentes en los Emiratos Árabes Unidos, país donde se contabiliza una población de aproximadamente 13.000 nacionales.
La hoja de ruta de evacuación se activó tras el recrudecimiento de las hostilidades en Oriente Medio, motivadas por el intercambio de ofensivas militares entre las potencias involucradas. Ante este panorama, el Ministerio de Asuntos Exteriores reiteró su compromiso de seguir habilitando vuelos y operativos para garantizar la salida de todo español que quiera regresar a su país. Albares fue tajante al declarar que “habrá más aviones militares” destinados a la repatriación, subrayando la disposición total del Gobierno para canalizar las solicitudes de auxilio recibidas por la red de consulados.
“Habrá más aviones militares para responder a las solicitudes de retorno de nuestros ciudadanos en la región”.
Es importante recordar que el martes anterior se registró el aterrizaje en España del primer contingente de 175 ciudadanos provenientes de Oriente Medio a través de un vuelo comercial, lo que dio inicio a esta serie de operaciones especiales. Desde ese momento, el Ejército del Aire ha redoblado sus esfuerzos logísticos para atender los casos de españoles que requieren abandonar tanto Irán como las naciones colindantes.
En cuanto a la situación diplomática en Teherán, la reducción de la plantilla a funciones esenciales responde a la salida de la mayor parte de la comunidad española. No obstante, el Gobierno enfatizó que mantener la embajada “plenamente operativa” es vital para seguir brindando protección consular y gestionar la logística de quienes aún se encuentran en el área de conflicto. El Estado español mantiene una evaluación permanente de la crisis para adaptar su respuesta diplomática en coordinación con sus aliados internacionales y las autoridades locales pertinentes.
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