El titular de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, dio a conocer que un submarino de su armada utilizó un torpedo para sumergir a un navío de combate de Irán en el Océano Índico. Según el alto funcionario, este evento representa el primer ataque naval directo de tal magnitud ejecutado por la potencia norteamericana desde la culminación de la Segunda Guerra Mundial. Durante su intervención en el Pentágono, Hegseth detalló la naturaleza sorpresiva de la maniobra bélica.
“Un submarino estadounidense hundió un buque de guerra iraní que creía estar a salvo en aguas internacionales”, dijo Hegseth. “En cambio, fue hundido por un torpedo”.
En el marco del cuarto día de enfrentamientos activos contra la nación persa, el secretario aseguró que Estados Unidos mantiene una posición dominante, afirmando que su país está “ganando de manera contundente, devastadora y sin piedad”. Asimismo, advirtió sobre el uso futuro de bombas de gravedad de precisión, presumiendo un inventario bélico que describió como “casi ilimitado”.
Operativo de rescate en las costas de Sri Lanka
El navío siniestrado ha sido identificado como la fragata IRIS Dena, la cual se hundió el pasado miércoles en las inmediaciones de las aguas de Sri Lanka, provocando una inmediata respuesta humanitaria. Vijitha Herath, canciller de dicha nación, reportó ante su cuerpo legislativo que el buque contaba con una tripulación de 180 personas y que emitió señales de auxilio antes de desaparecer bajo la superficie, aunque evitó dar detalles sobre el origen del estallido inicial.
Para atender la crisis, la Marina de Sri Lanka movilizó dos navíos y una aeronave, logrando rescatar a 35 tripulantes que presentaban diversas lesiones. Los sobrevivientes fueron trasladados de urgencia al Hospital Universitario Karapitiya, ubicado en la localidad de Galle. El vocero naval, Buddhika Sampath, recalcó que las acciones de rescate se apegaron estrictamente a los protocolos internacionales de búsqueda en aguas bajo su responsabilidad.
Saldo de víctimas y desaparecidos
De acuerdo con reportes de inteligencia militar de la isla, el saldo de la agresión es crítico: al menos 101 marineros se encuentran desaparecidos y se contabilizan 78 heridos. El punto exacto del ataque se localizó a unos 74 kilómetros (40 millas náuticas) al sur de la costa de Galle. Varios de los rescatados fueron evacuados en ambulancias desde el centro de mando Southern Naval Command mientras se intensifican las labores de localización.

Posteriormente, las autoridades srilanquesas confirmaron la recuperación de algunos cuerpos sin vida en el área del naufragio, sumado a testimonios de los sobrevivientes que mencionaron una fuerte explosión interna antes del hundimiento. El ministro Herath enfatizó que el incidente se produjo en aguas internacionales, fuera de su jurisdicción territorial, justificando su intervención únicamente por razones humanitarias.
Este suceso marca un punto de inflexión y una escalada peligrosa en el conflicto entre Washington y Teherán, en el contexto de las operaciones militares coordinadas por Estados Unidos e Israel contra el gobierno iraní. Hasta el momento, el régimen de Irán no ha emitido un comunicado oficial que confirme las cifras de fallecidos o su versión técnica sobre la pérdida de la IRIS Dena.
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