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IA resuelve misterio de 2.000 años sobre juego de mesa romano

Un antiguo enigma de la arqueología en los Países Bajos ha sido finalmente resuelto a través de una innovadora cooperación entre expertos en historia y ciencias de la computación. El esclarecimiento del uso y las posibles normas de un juego de mesa romano descubierto en Heerlen, mediante el empleo de inteligencia artificial, representa un hito en la aplicación de tecnologías de vanguardia para entender la cotidianidad de civilizaciones antiguas. Las conclusiones de este trabajo, realizado por la Universidad de Leiden y la Universidad de Maastricht, fueron difundidas en la revista especializada Antiquity.

El hallazgo fue posible gracias a una metodología que integró el análisis microscópico de huellas de desgaste con simulaciones digitales avanzadas. De esta forma, los investigadores confirmaron que una piedra grabada proveniente de la histórica Coriovallum (la actual Heerlen) funcionó en realidad como un tablero de estrategia romano. Este procedimiento permitió a los científicos proponer un reglamento coherente para su ejecución, demostrando cómo la computación puede despejar dudas históricas complejas.

La pieza central del estudio es un bloque de piedra caliza blanca, identificado con el código de objeto 04433 dentro de la colección del Museo Romano de Heerlen. Este artefacto, recuperado de los yacimientos de Coriovallum —una urbe romana situada bajo la moderna ciudad de Heerlen, al sur de Países Bajos— posee dimensiones de 212 por 145 por 71 milímetros y alcanza un peso de 3,38 kilogramos. Está tallado en piedra de Norroy, un material de gran valor en aquella época, y su enigmático diseño geométrico fue motivo de incertidumbre científica durante décadas.

Históricamente, la interpretación de este bloque fue confusa. Las líneas rectas y diagonales que atraviesan su superficie no presentaban una correlación directa con otros tableros arqueológicos conocidos ni con esquemas arquitectónicos de la época romana. La inexistencia de inscripciones adicionales y la rareza de su trazado dificultaron su clasificación durante mucho tiempo.

El tablero de piedra caliza procedente de la antigua Coriovallum fue identificado como un juego de bloqueo estratégico con piezas de piedra o vidrio - Crédito: Gentileza, estudio Ludus Coriovalli: using artificial intelligence-driven simulations to identify rules for an ancient board game, publicado en Antiquity

Teorías previas habían planteado que el objeto podía tener una función decorativa o ser parte de un elemento estructural, sin que se llegara a una conclusión sólida. Solo la observación de marcas de erosión específicas sobre las líneas talladas sugirió que el bloque podría haber tenido un propósito recreativo, una sospecha que finalmente fue validada por nuevas técnicas de investigación.

La inteligencia artificial al servicio de la arqueología

Este progreso en el conocimiento histórico fue impulsado por herramientas digitales de última generación. Los expertos de la Universidad de Maastricht emplearon un programa informático denominado Ludii, una plataforma capaz de analizar y recrear juegos de mesa históricos basándose en archivos documentales europeos. Ludii fue configurado con más de 100 normativas de juegos antiguos del continente para generar múltiples escenarios y contrastarlos con los datos físicos del objeto.

Dennis Soemers, especialista del equipo de Maastricht, detalló que la plataforma procesó diversas reglas potenciales y ejecutó partidas simuladas para determinar qué variaciones eran lógicas para un competidor humano. Posteriormente, estos patrones lúdicos se compararon con el desgaste físico real identificado en la piedra por el equipo arqueológico neerlandés.

La clave de esta técnica fue encontrar la correlación entre el desgaste —provocado por el roce de fichas de piedra o vidrio halladas en Coriovallum— y las rutas de movimiento calculadas por las simulaciones. Walter Crist, arqueólogo vinculado a la Universidad de Leiden, puntualizó:

“Observamos desgaste a lo largo de las líneas en la piedra, justo donde se deslizarían piezas durante el juego”

.

Solo nueve variantes simuladas coincidieron con el patrón de desgaste original de la piedra, siete de ellas con la configuración de cuatro piezas contra dos - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Propuestas de reglamento y mecánicas de juego

La investigación liderada por ambas instituciones concluye que el tablero era utilizado para un juego de bloqueo. En esta modalidad, un jugador cuenta con una ventaja numérica de piezas y su objetivo es encerrar o impedir los movimientos del contrincante en el menor tiempo posible. Las pruebas de simulación que mostraron una mayor afinidad con el objeto real fueron aquellas que enfrentaban cuatro fichas contra dos, ubicadas en extremos contrarios del rectángulo del tablero.

Durante el proceso se pusieron a prueba 130 variaciones de reglas y posiciones de inicio. De todas las simulaciones, solo nueve arrojaron patrones de fricción similares a los de la pieza original. De ese grupo, siete variantes coincidían en el uso de una configuración de cuatro contra dos, con todas las piezas dispuestas en el tablero desde el comienzo del juego.

Pese a la precisión del modelo, los investigadores mantienen un enfoque conservador. Soemers señaló que

“Ludii es capaz de deducir reglas para casi cualquier patrón de líneas”

, pero advirtió que esto no asegura plenamente que los ciudadanos romanos hayan jugado bajo ese reglamento específico de forma exacta.

Existen precedentes de juegos de bloqueo documentados en diversas regiones de Europa, como el haretavl, el gioco dell’orso o la liebre perseguida, que guardan similitudes con lo hallado en Heerlen. Esta conexión histórica refuerza la tesis de los arqueólogos, aunque no constituye una prueba definitiva de las reglas originales.

La aplicación de inteligencia artificial en arqueología posibilita la recuperación del patrimonio lúdico y la ampliación del conocimiento sobre la cultura romana - Crédito: Gentileza, estudio Ludus Coriovalli: using artificial intelligence-driven simulations to identify rules for an ancient board game, publicado en Antiquity

Impacto en el patrimonio y la cultura romana

Este descubrimiento trasciende la simple catalogación de un objeto, pues permite profundizar en el conocimiento sobre las formas de ocio en la cultura romana, donde los juegos de estrategia eran parte de la vida familiar y social. El estudio destaca el valor de fusionar herramientas informáticas con análisis multidisciplinarios para recuperar aspectos del pasado que no dejaron registros escritos, como el entretenimiento en los hogares.

El tablero de Heerlen permite redefinir la presencia geográfica y temporal de este tipo de actividades recreativas, que anteriormente se creían propias de periodos más tardíos. Además, el éxito de la inteligencia artificial en este campo abre la puerta a la identificación de otros tableros y a la reconstrucción de sus reglas, aportando nuevos datos a una disciplina en constante evolución.

Los directores de la investigación consideran que este método de análisis del desgaste y simulación computacional es una prueba de que la tecnología actual ofrece una conexión con las vivencias humanas del pasado. Comprender cómo se divertían hace 20 siglos demuestra que el interés por los retos estratégicos es un vínculo cultural que persiste a través del tiempo entre las sociedades antiguas y las modernas.

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