La Guardia Revolucionaria de Irán ha generado una fuerte inestabilidad en los mercados globales tras advertir que cerrará el paso a cualquier buque que intente navegar por el estrecho de Ormuz. Esta postura surge como respuesta directa a las recientes acciones militares ejecutadas por Estados Unidos e Israel contra el país persa. La situación se tornó más crítica luego del reporte de una agresión contra el petrolero “Athe Nova”, una embarcación vinculada a intereses norteamericanos y registrada bajo la bandera de Honduras.
A este escenario de hostilidades se suma lo ocurrido en Arabia Saudí durante las primeras horas de este martes, donde se confirmó que la delegación diplomática de Estados Unidos en Riad sufrió un incendio tras el impacto de dos drones. Este suceso forma parte de una cadena de ataques dirigidos hacia instalaciones estadounidenses ubicadas en diversas naciones del Golfo Pérsico, lo que ha inyectado una profunda incertidumbre en el sistema financiero internacional.
Impacto en el Ibex 35 y el sector energético
El principal índice bursátil de España, el Ibex 35, ha reaccionado negativamente ante la escalada bélica, registrando un descenso del 1,54% en su apertura. A las 9:00 horas, el indicador se ubicó en los 17.600,7 puntos, abandonando la barrera clave de los 17.800 enteros. Esta volatilidad responde a la amenaza sobre el estrecho de Ormuz, un corredor marítimo vital que moviliza cerca del 20% del comercio mundial de petróleo.
Como era de esperarse, el precio de los hidrocarburos mostró un repunte inmediato. El barril de Brent, que sirve de referencia para el mercado europeo, se encareció un 4,1% hasta alcanzar los 80,9 dólares. Por su parte, el crudo West Texas Intermediate (WTI), referente en el mercado estadounidense, subió un 3,6%, situándose en 73,8 dólares por barril.
Tendencia negativa en las plazas europeas
El pesimismo se extendió por todo el continente europeo, con cierres en rojo en las principales bolsas:
- Fráncfort lideró las caídas con un retroceso del 2%.
- París y Milán sufrieron descensos idénticos del 1,5%.
- Londres registró una baja del 1,2%.
Movimientos corporativos y acciones destacadas
En el plano empresarial, el mercado asimiló la salida de GIP (BlackRock) de la compañía Naturgy. La firma vendió su participación del 11,4% por un monto total de 2.790,9 millones de euros. Esta transacción fue ejecutada mediante una colocación acelerada bajo la coordinación de JP Morgan y Goldman Sachs, aplicando un descuento del 5,6%. Tras la noticia, las acciones de Naturgy lideraron las pérdidas del Ibex 35 con un desplome del 6,2%.
Otros valores que mostraron debilidad fueron Acciona, con una caída del 4,2%, y ACS, que retrocedió un 3,19%. En contraste, el alza del crudo favoreció a Repsol, que subió un 1,65%, mientras que Indra logró avanzar un 0,96%. Por otro lado, en temas de gobernanza, Aena anunció que el próximo 16 de abril propondrá ante su junta general la reelección de Maurici Lucena como consejero delegado de la entidad.
Contexto macroeconómico y mercado laboral
El Tesoro Público español ha retomado este martes sus operaciones de deuda, subastando letras a seis y doce meses con el objetivo de captar una cifra oscilante entre los 5.500 y 6.500 millones de euros. Esta medida busca asegurar la liquidez del Estado en un momento de alta presión sobre los precios de la energía y fuerte inestabilidad financiera.
En cuanto a las cifras de empleo, febrero cerró con un incremento de 3.584 personas en las listas del paro, lo que representa una subida del 0,1%. Es el incremento más alto para este periodo desde el año 2021, motivado por el parón en el sector servicios y la llegada de nuevos jóvenes al mercado laboral. No obstante, la Seguridad Social registró un dato positivo con 97.004 nuevos cotizantes (+0,4%), impulsados principalmente por las áreas de hostelería y educación, que sumaron más de 52.000 afiliados.
Divisas y bonos del Estado
El mercado de divisas también reflejó la tensión internacional, con el euro perdiendo fuerza frente al dólar al cotizar en 1,1644 unidades. El fortalecimiento del dólar responde a su estatus de activo refugio en tiempos de crisis bélica. Finalmente, la rentabilidad del bono español a diez años escaló hasta el 3,198%, evidenciando el incremento del riesgo país percibido por los inversores globales ante los conflictos en Oriente Próximo y las amenazas al comercio estratégico.
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