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Escenarios de ‘Sirat’: El ‘Cañón del Colorado’ de Teruel en los Goya

Tras la reciente gala de los Premios Goya 2026, la película Sirat ha emergido como uno de los títulos más destacados de la industria cinematográfica española, generando un gran impacto entre el público y los especialistas. La obra, dirigida por el cineasta Oliver Laxe, propone una inmersión profunda en el movimiento rave, ambientando su desarrollo narrativo en la vastedad del desierto del Sáhara.

El largometraje se distingue por una propuesta estética cargada de simbolismos, donde la banda sonora y la agudeza de sus diálogos juegan un papel fundamental. No obstante, es la meticulosa elección de sus localizaciones lo que termina de definir ese entorno inhóspito y crudo que envuelve toda la producción.

Rambla de la Barrachina, Teruel (@skyart7198)

Aunque para el espectador la historia ocurre íntegramente en territorio sahariano, la realidad técnica es que gran parte de la filmación de Sirat se llevó a cabo en la comunidad autónoma de Aragón, aprovechando la geografía única de la provincia de Teruel. El punto neurálgico de estas grabaciones fue la Rambla de la Barrachina, un enclave conocido popularmente como el “Cañón del Colorado” de la región turolense.

El desierto aragonés y su parecido con el paisaje africano

Este paraje natural ha sido descrito por especialistas como José Alejandro Adamuz, quien destaca que se trata de

“un espectacular cañón de tonos rojizos y anaranjados, modelado durante millones de años por la erosión del viento y del agua”

. Este escenario natural cautivó a Laxe desde su primera visita, convirtiéndose en el lugar ideal para rodar la secuencia de la rave que da inicio al filme.

Dicha escena no fue solo una puesta en escena de ficción, sino que supuso un despliegue logístico real en el que participaron diversos colectivos de soundsystems europeos. La producción logró reunir a cerca de 3.000 personas que disfrutaron de 36 horas continuas de música bajo el cielo de Teruel, rodeadas por las gigantescas paredes de color naranja que caracterizan al cañón.

Laguna de Tortajada, Teruel (@rutasvirgins.7933)

La Rambla de la Barrachina no fue el único punto de la provincia que aparece en pantalla. A una distancia aproximada de 15 kilómetros de este cañón se sitúa la Laguna de Tortajada. Este espacio de aspecto desolado fue el marco elegido para filmar la escena en la que los vehículos atraviesan el agua.

Asimismo, la Cantera de Villarquemado, con sus particulares formaciones minerales y matices blanquecinos, sirve de fondo para uno de los pasajes visualmente más potentes de la cinta. A lo largo de las dos horas de duración del metraje, estos rincones de Aragón consiguen transportar a la audiencia a una atmósfera que recuerda tanto a los desiertos de Marruecos como al propio Sáhara.

Localizaciones reales entre Marruecos y la ficción

Si bien Teruel concentra el grueso de las localizaciones, el equipo de Sirat se desplazó a Marruecos para captar fragmentos esenciales de la trama. Una de las partes más significativas es la secuencia del ferrocarril, rodada en los alrededores de Bouarfa, una población ubicada en la zona oriental del país, muy cerca del límite fronterizo con Argelia.

Er Rachidia, Marruecos (Guía de Marruecos)

Esta zona ofrece la perspectiva perfecta para la toma del tren avanzando hacia la lejanía, un elemento visual que funciona como cierre de la historia. Por otro lado, la región de Er Rachidia también aportó sus paisajes para diversas tomas del viaje de los protagonistas a través de las dunas.

Esta ciudad, considerada por muchos como “la puerta del desierto”, proporcionó el escenario ideal para transmitir la sensación de aislamiento, introspección y cambio personal que atraviesan los personajes principales. De este modo, cada localización seleccionada para Sirat contribuye a una experiencia sensorial que difumina las líneas entre los desiertos reales y los recreados para la gran pantalla.

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