El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha manifestado recientemente que la ofensiva militar coordinada con Estados Unidos contra objetivos en Irán podría ser el catalizador para alcanzar nuevos pactos de paz con diversas naciones árabes y musulmanas. Durante una comparecencia en la televisión estadounidense, el mandatario destacó que este escenario bélico ofrece una coyuntura distinta para la región.
“cuando se le da al pueblo iraní la oportunidad de actuar para liberarse del yugo de la maquinaria del terror, se obtiene un futuro diferente”
Netanyahu expresó su firme convicción de que esta situación facilitará la firma de “muchos tratados de paz con otros países árabes y países musulmanes”, buscando expandir el círculo de aliados de Israel en el Oriente Próximo.
Antecedentes y el objetivo de la operación militar
Según explicó el jefe de Gobierno israelí, la intervención armada realizada el pasado fin de semana tiene como fin último alterar el equilibrio de fuerzas regional. Esto sentaría las bases para futuros procesos de normalización diplomática, siguiendo la estela de los Acuerdos de Abraham firmados en 2020.
Dichos pactos permitieron a Israel establecer vínculos formales con:
- Emiratos Árabes Unidos
- Bahréin
- Sudán
- Marruecos
Estos acuerdos contaron con la mediación de la administración de Donald Trump. Es importante recordar que antes de estos hitos, Egipto y Jordania ya mantenían relaciones diplomáticas oficiales con el Estado de Israel.
El rol de Arabia Saudí y la cuestión palestina
A pesar de la expansión de estos tratados, Arabia Saudí sigue siendo el actor más relevante que aún no se suma formalmente a la normalización. El príncipe heredero, Mohamed bin Salmán, indicó a finales de 2025 su intención de adherirse a los Acuerdos de Abraham. No obstante, el Reino ha puesto como condición innegociable la creación de un Estado palestino.
Esta demanda supone un obstáculo significativo, dado que el Ejecutivo israelí ha manifestado repetidamente su rechazo a tal requerimiento, lo que ha pausado los avances diplomáticos con el gobierno saudí por el momento.
Detalles de la ofensiva en Teherán
En su análisis de los hechos, Netanyahu se refirió a la operación militar del pasado sábado 28 de marzo. En esta acción conjunta, fuerzas de Israel y Estados Unidos impactaron instalaciones estratégicas ubicadas en Teherán y otros puntos clave de Irán.
El primer ministro calificó la maniobra como “rápida y decisiva”, argumentando que busca generar las condiciones necesarias para que la población iraní pueda “recuperar el control de su destino”. Sin embargo, aclaró que un cambio de régimen en dicha nación dependerá exclusivamente de la determinación de sus propios ciudadanos.
Netanyahu fue tajante al señalar a Irán como el epicentro de la inestabilidad regional. Según sus palabras:
“Prácticamente el 95% de todos los problemas que se ven en Oriente Próximo han sido generados por Irán”
El líder israelí sostiene que la “red mundial de terrorismo” es dirigida y financiada directamente desde Teherán, afectando la seguridad de toda la zona.
Hacia una nueva era de estabilidad
Mirando hacia el futuro, el mandatario insistió en que el propósito de las acciones lideradas por Israel y Estados Unidos no es sumergirse en una “guerra interminable”. Por el contrario, el objetivo es edificar una etapa de convivencia pacífica sin precedentes.
“Creo que si llevamos a cabo lo que planeamos hacer, se crearán condiciones para la paz. Esto no es una guerra interminable, esto es, de hecho, algo que dará paso a una era de paz que ni siquiera hemos llegado a soñar”, concluyó Netanyahu al referirse a la visión estratégica de su administración para el Oriente Próximo.
Fuente: Fuente