No data was found

Crisis en Irán dispara el gas un 40% y el crudo sube a $79

La estabilidad económica de los ciudadanos europeos se ve seriamente amenazada por el recrudecimiento de las hostilidades militares en territorio iraní. Como consecuencia directa de las ofensivas lanzadas por Estados Unidos e Israel contra Teherán, sumadas a las represalias ejecutadas contra activos estratégicos en Oriente Medio, los mercados internacionales de energía han registrado un incremento abrupto en las cotizaciones tanto del petróleo como del gas natural.

El sector del gas natural ha sido uno de los más afectados en esta coyuntura. El TTF de Ámsterdam, que funciona como el principal índice de referencia para los contratos en Europa, ha alcanzado la cifra de 45,650 dólares. Este valor representa un incremento superior al 40% después de que drones de origen iraní atacaran instalaciones de gas licuado (LNG) situadas en Qatar. Esta situación forzó a la compañía estatal catarí a paralizar sus operaciones alegando razones de «seguridad».

Los objetivos militares se centraron específicamente en las urbes industriales de Ras Laffan y Mesaieed, según los informes emitidos por la firma propiedad del Estado de Catar. Aunque la entidad no ha detallado la magnitud de los daños materiales, se ha limitado a informar que continuará difundiendo las actualizaciones que considere pertinentes a medida que la información esté disponible.

El mercado del crudo tampoco ha escapado a la volatilidad generada por el conflicto. Irán ha ejecutado bombardeos contra una infraestructura de refinamiento perteneciente a la mayor petrolera del mundo en Arabia Saudí, lo que ha generado una reacción inmediata en los precios de este activo. Para los inversores que operan en el mercado de hidrocarburos, el precio del barril Brent ha escalado hasta situarse en los 79 dólares, marcando un repunte por encima del 8%.

La vulnerabilidad logística en el Estrecho de Ormuz

El foco de mayor tensión geopolítica se localiza actualmente en el Estrecho de Ormuz. Este corredor marítimo, que cuenta con una anchura de apenas 30 kilómetros, es vital para el comercio energético global, pues por allí circula una quinta parte del suministro mundial de petróleo y cerca del 30% del gas licuado.

A pesar de que naciones como España no realizan importaciones directas de crudo desde Irán, la crisis afecta de forma transversal. Esto ocurre porque el mercado petrolero opera bajo la lógica de un producto homogéneo y global, lo que implica que cualquier interrupción en el flujo internacional impacta inevitablemente en los costos finales para todos los compradores, sin excepción.

Hasta el momento, las autoridades iraníes no han decretado un bloqueo formal de esta ruta de navegación estratégica. No obstante, diversos funcionarios del continente europeo han señalado la inquietante presencia de embarcaciones pertenecientes a la Guardia Revolucionaria. Estas unidades estarían realizando labores de hostigamiento contra los buques petroleros que transcurren por esas aguas, elevando la incertidumbre sobre la seguridad del suministro en el corto plazo.

Fuente: Fuente

COMPARTIR ESTA NOTICIA

Facebook
Twitter

FACEBOOK

TWITTER