La incertidumbre se apoderó de los parqués internacionales este lunes. Las bolsas europeas registraron una tendencia a la baja generalizada en un contexto donde el conflicto bélico en Oriente Próximo no muestra indicios de tregua. Mientras la mayoría de los indicadores bursátiles retrocedían, los activos vinculados a la energía y la defensa experimentaron un repunte significativo. El índice STOXX 600, referencia del continente, sufrió una contracción del 1,8%, descendiendo hasta los 622,35 puntos a las 08:12 GMT, lo que representa su nivel más bajo desde mediados de febrero tras haber alcanzado máximos históricos el viernes anterior.
El sector energético se vio impulsado directamente por el encarecimiento del crudo. Firmas de la talla de Shell, BP y TotalEnergies anotaron incrementos superiores al 5% cada una. Este comportamiento es reflejo de los precios del petróleo, que se dispararon hasta un 13% debido a las complicaciones en el estrecho de Ormuz, un punto neurálgico para el comercio marítimo que resultó afectado tras las maniobras de represalia ejecutadas por Irán. En consecuencia, el índice del sector energético avanzó un 3,5% en la jornada bursátil.
El agravamiento de la crisis geopolítica se produce tras los incidentes del fin de semana, en los cuales se confirmó el fallecimiento del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Khamenei. Ante esta situación, las fuerzas de Estados Unidos e Israel mantuvieron sus acciones militares, provocando que Teherán respondiera con el lanzamiento de múltiples misiles en la región. El panorama actual alimenta los temores de que el conflicto se extienda y termine involucrando directamente a otras naciones colindantes.
Por otro lado, el sector de viajes y ocio lideró las pérdidas en el mercado con un desplome del 4,4%. Un ejemplo crítico fue la aerolínea Lufthansa, cuyas acciones cayeron un 11% tras anunciar que extenderá la cancelación de sus operaciones de vuelo por la inestabilidad en la zona. De igual manera, las entidades bancarias retrocedieron un 3,6%, mientras que las compañías de seguros presentaron una baja del 2% en sus valoraciones.
En contraste con la caída general, las empresas de defensa reportaron ganancias notables. Compañías como BAE Systems, Rheinmetall, Saab y Leonardo subieron en un rango de entre el 5% y el 8%. El rubro de defensa en su totalidad creció un 0,4%, impulsado por las proyecciones de un incremento en el gasto militar por parte de Estados Unidos debido a la escalada de la violencia.

Descalabro financiero en las plazas de Asia
Los efectos de la crisis también golpearon con fuerza a los mercados asiáticos durante las primeras horas de operación. El Nikkei 225 de Japón llegó a registrar una caída superior al 2%, aunque logró estabilizarse al mediodía con un descenso del 1,5%, situándose en los 57.981,54 puntos. En Hong Kong, el índice Hang Seng bajó un 1,6% para cerrar en 26.215,91 puntos, mientras que el Shanghai Composite se mantuvo estable en las 4.163,01 unidades.
La ola de ventas se extendió por el resto del continente: el indicador de Taiwán cedió un 0,6%, el de Singapur un 1,9% y el SET de Bangkok un 2,1%. En Oceanía, el S&P/ASX 200 de Australia bajó un 0,3% hasta los 9.173,50 puntos. Cabe destacar que el mercado de Corea del Sur no operó por la celebración de un feriado local.
Finalmente, los metales preciosos actuaron como refugio ante la volatilidad. El oro subió un 1,9% a las 06:15 GMT, alcanzando una cotización de 5.378,88 dólares por onza. Durante la madrugada, el metal tocó un techo intradía de 5.393,28 dólares, acercándose a su récord histórico de 5.595,47 dólares establecido el pasado 28 de enero. La plata también aumentó un 1,35%, ubicándose en 95,05 dólares tras rozar los 100 dólares al inicio del día. Por su parte, el cobre subió un 0,16% en Londres, fijando su precio en los 13.391 dólares en el mercado de futuros.
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