En los Estados Unidos, una joven que se desempeña como niñera de origen colombiano ha decidido transformar la manera en que se cuentan las historias en redes sociales. En lugar de ser ella quien narre sus vivencias, invitó a su familia anfitriona a que describieran frente a la cámara cómo es el día a día junto a ella.
Esta iniciativa dio lugar a un clip publicado a través de la cuenta valeen.col, el cual se distancia de los testimonios convencionales para ofrecer una mirada externa sobre la percepción que tienen los ciudadanos estadounidenses de su au pair.
El registro audiovisual expone una serie de comentarios llenos de espontaneidad y humor que ilustran la convivencia intercultural en la intimidad del hogar.
“Mi au pair es colombiana. Por supuesto, les dice a mis hijos gordito, gordita, qué lindo, qué linda”
Con estas palabras del padre de familia inicia el video, haciendo referencia directa a los términos afectivos y diminutivos que son tan característicos del habla en Colombia. Por su parte, la madre añade una observación común sobre el clima: “Nuestra au pair es colombiana. Por supuesto, siempre tiene frío”.
Hábitos cotidianos y gastronomía
La grabación continúa enumerando una serie de costumbres que han marcado la rutina de los anfitriones. El padre destaca, por ejemplo, el hábito del café diario: “Mi au pair es colombiana. Por supuesto, me hace prepararle un café todos los días”. También mencionan, con tono jocoso, la eterna promesa de que estará lista en apenas cinco minutos, algo que parece nunca cumplirse.
En el ámbito culinario, la madre menciona una combinación que le resulta curiosa: “Le pone miel al pollo”. No obstante, el padre no duda en reconocer las habilidades de la joven en la cocina, asegurando que “su comida es muy rica”.
El video recorre diversos rincones de la vivienda mientras la familia enumera otras facetas de la joven, como su gusto por capturar fotografías constantes, la tendencia a realizar compras excesivas cuando acompaña a la madre y su “ritual diario” de mantener videollamadas con sus parientes. La hija menor del matrimonio también participó, señalando que la niñera “siempre pone esta canción” mientras se escucha de fondo reggaetón de artistas colombianos.

Reacciones en la comunidad digital
La publicación generó una fuerte respuesta en la sección de comentarios, donde cientos de usuarios colombianos manifestaron sentirse identificados. La audiencia celebró con orgullo los hábitos retratados.
“Ella nos enorgullece, el pollo con miel no nos puede faltar”
comentó una seguidora. Otros sugirieron que para que la experiencia fuera completa, debería añadir “música de Diomedes Díaz”.
El ambiente de la discusión fue mayoritariamente positivo y de empatía. Se leyeron mensajes como: “Me encanta este video, y qué geniales tus hosts” o “Amiga, ¿por qué me describieron a mí también?”, demostrando cómo estas vivencias trascienden fronteras.
Más allá de las risas, este contenido pone de relieve la función de los programas de intercambio cultural para generar vínculos y eliminar prejuicios mediante la convivencia diaria. Para muchos jóvenes en Colombia, el programa de au pair en los Estados Unidos es visto como una vía para el desarrollo profesional y personal.
Requisitos y beneficios del programa au pair
Para quienes estén interesados en este modelo, existen condiciones específicas que se deben cumplir:
- Tener una edad comprendida entre los 18 y 26 años.
- Poseer título de bachiller o su equivalente legal.
- Acreditar un mínimo de 200 horas de experiencia en el cuidado de infantes.
- Contar con licencia de conducir o tener la capacidad de tramitarla.
El contrato tradicional estipula que la joven resida con la familia, colabore en la atención de los niños por un máximo de 45 horas a la semana durante un periodo de 12 a 24 meses. A cambio, recibe alojamiento, alimentación, pasajes aéreos, seguro de salud, apoyo para estudios académicos y un pago semanal cercano a los USD 195.75. Además, se otorga tiempo libre remunerado y un mes adicional para hacer turismo al concluir el periodo laboral.

La inmersión total permite a los participantes vivir celebraciones tradicionales como Halloween o Acción de Gracias y, fundamentalmente, perfeccionar el idioma inglés en situaciones cotidianas.
Los desafíos ocultos de la experiencia
A pesar de la imagen positiva que proyecta este video viral, no todos los casos son exitosos. En foros especializados y en la misma caja de comentarios, han surgido voces de alerta sobre los peligros potenciales. Se mencionan riesgos como la explotación laboral, la imposición de labores domésticas que no corresponden al contrato, el aislamiento y el control excesivo por parte de los empleadores.
Relatos recogidos en plataformas digitales indican que “muchas au pairs enfrentan crisis nerviosas, hostilidad y falta de apoyo de agencias que priorizan a los padres”. Aunque el marco legal busca proteger a ambas partes, la realidad en ocasiones presenta retos emocionales y laborales que demandan una vigilancia y regulación más estricta.
Fuente: Fuente