El primer mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, ha hecho oficial el inicio de una ofensiva militar de gran escala contra el régimen de Irán. A través de un comunicado en video, el presidente aseguró que el objetivo primordial es «aniquilar» las capacidades navales y los emplazamientos de misiles de la nación persa, al tiempo que envió un mensaje de apoyo a la ciudadanía iraní, proclamando que ha llegado su «hora de la libertad».
La grabación, compartida en sus plataformas digitales, detalla la magnitud de las acciones bélicas emprendidas.
«Vamos a destruir sus misiles y arrasar su industria de misiles por completo. Será totalmente—de nuevo—aniquilada. Vamos a destruir su armada»
, puntualizó Trump, coincidiendo con el despliegue de bombardeos coordinados entre las fuerzas estadounidenses e Israel.
Razones de la intervención militar
Durante su discurso, el jefe de Estado justificó las operaciones de combate señalando la necesidad de salvaguardar a la población de su país frente a lo que calificó como amenazas inminentes de un régimen «despiadado». Trump repasó una cronología de hostilidades que, según su visión, se extiende por casi cinco décadas:
- La toma de la embajada de Estados Unidos en Teherán, con rehenes retenidos por 444 días.
- El atentado de 1983 contra los cuarteles de los marines en Beirut, que dejó 241 militares estadounidenses fallecidos.
- El ataque al USS Cole en el año 2000, en el que presuntamente participaron.
- La muerte y mutilación de cientos de soldados en Irak a manos de fuerzas iraníes.
El mandatario también responsabilizó directamente a Irán por financiar milicias en Líbano, Yemen, Siria e Irak que han provocado masacres. Hizo especial énfasis en el papel de Hamás, aliado de Teherán, en los ataques del 7 de octubre contra Israel, donde fueron asesinadas más de mil personas, incluyendo a 46 ciudadanos estadounidenses, y se tomaron 12 rehenes de dicha nacionalidad.
El programa nuclear y la Operación Martillo de Medianoche
Uno de los puntos críticos del mensaje fue la negativa rotunda a que Irán desarrolle armamento atómico. Trump recordó que en junio pasado, durante la denominada Operación Martillo de Medianoche, se atacaron centros nucleares en Fordow, Natanz e Isfahán. Ante el supuesto intento de reconstruir este programa y fabricar misiles de largo alcance que amenazan a los aliados en Europa y a las tropas en el extranjero, el presidente sentenció:
«Nunca podrán tener armas nucleares»
.
Aseguró que su administración intentó llegar a acuerdos diplomáticos en diversas ocasiones, pero que el régimen prefirió persistir en sus ambiciones. Por ello, la actual operación militar busca «arrasar» la industria de misiles para que no represente una amenaza para los intereses fundamentales de seguridad nacional del territorio estadounidense.
Llamado a la rendición y mensaje a la población civil
Donald Trump fue enfático al dirigirse a los miembros de la Guardia Revolucionaria Islámica y a las fuerzas policiales iraníes. Les ofreció una alternativa clara:
«Deben deponer las armas y gozar de total inmunidad, o de lo contrario, enfrentarse a una muerte segura»
. El presidente advirtió que el poderío de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos es inigualable y que se han tomado medidas para proteger al personal propio, aunque reconoció la posibilidad de bajas en combate como suele ocurrir en la guerra.
Finalmente, dedicó unas palabras al pueblo iraní, instándolos a permanecer en sus hogares debido al peligro de las detonaciones.
«Cuando hayamos terminado, tomen el control de su gobierno. Será suyo. Probablemente sea su única oportunidad en generaciones»
, manifestó, prometiendo que Estados Unidos respaldará este cambio con una fuerza «devastadora» para permitirles alcanzar un futuro próspero y glorioso que ahora está a su alcance.
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