El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Esmaeil Baqaei, ha emitido una contundente advertencia al declarar que cualquier territorio utilizado por Estados Unidos para ejecutar ataques contra suelo iraní será considerado un «objetivo legítimo». Esta postura surge tras una reciente ofensiva militar conjunta entre las fuerzas estadounidenses e Israel. Baqaei argumentó que estas acciones se enmarcan en una estrategia de legítima defensa, asegurando que su nación no fue la iniciadora del conflicto, sino que responde a las provocaciones bélicas actuales. Asimismo, el vocero hizo un llamado urgente a las naciones del mundo para que no adopten una postura pasiva ante lo que describió como actos inaceptables y criminales.
Desde el gobierno iraní se ha exigido una condena internacional unánime contra estas operaciones militares. En este sentido, defendieron los ataques de represalia lanzados contra diversas bases militares estadounidenses ubicadas en naciones de Oriente Próximo. Esmaeil Baqaei aclaró que el régimen de Teherán no percibe al pueblo de los Estados Unidos como un enemigo, manifestando su deseo de sostener vínculos de amistad con los países vecinos de la región. Sin embargo, fue enfático al reiterar que cualquier punto geográfico que preste colaboración para acciones militares en contra de Irán será puesto bajo la mira de sus fuerzas armadas.
Declaraciones de Israel y Estados Unidos
Por su parte, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ratificó la puesta en marcha de esta operación coordinada con el gobierno norteamericano. El mandatario israelí justificó la intervención alegando la necesidad de erradicar lo que calificó como una «amenaza existencial» representada por la República Islámica. De acuerdo con las posturas oficiales, Netanyahu aludió directamente a la intención de propiciar un cambio de régimen en la capital iraní y el desmantelamiento definitivo de la estructura política vigente.
En esta misma línea, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, detalló que el eje central de las maniobras militares es desarticular las estructuras de poder establecidas en Irán desde la revolución de 1979. Es relevante destacar que estos movimientos bélicos han tenido lugar de forma paralela a los intentos de entablar negociaciones indirectas, las cuales buscaban alcanzar un nuevo consenso respecto al polémico programa nuclear iraní.
Postura sobre la soberanía nacional
El portavoz de Exteriores de Irán volvió a insistir en que los ataques contra posiciones de Estados Unidos son una reacción directa a las agresiones en su propio territorio. Bajo el concepto de defensa propia, Teherán busca validar sus movimientos tácticos dentro de la legalidad internacional. Baqaei subrayó que es imperativo neutralizar los focos de agresión para garantizar la soberanía nacional del país persa.
Finalmente, la diplomacia iraní enfatizó su rechazo categórico a las hostilidades lideradas por Washington y Tel Aviv, exhortando a la comunidad internacional a intervenir con una postura clara y crítica. Para la administración de Irán, la escalada de violencia actual no solo pone en riesgo a su país, sino que amenaza gravemente la estabilidad de todo Oriente Próximo. Por tal motivo, demandan una respuesta global ante lo que consideran una grave violación del derecho internacional.
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