Ante la escalada de hostilidades producto de una ofensiva armada ejecutada por Estados Unidos e Israel, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán ha emitido una serie de directrices urgentes para la protección de sus ciudadanos. Se ha exhortado a la población civil a limitar sus desplazamientos externos y evitar zonas de alta concurrencia, como los mercados. Simultáneamente, el organismo aseguró que el abastecimiento de productos de primera necesidad está garantizado para toda la sociedad. Como medida de precaución, se ha decretado el cierre indefinido de escuelas y universidades, mientras que los bancos mantendrán sus operaciones y los edificios de la administración pública trabajarán con apenas la mitad de su personal disponible para reducir riesgos.
Denuncia de agresión ante la comunidad internacional
El Ministerio de Exteriores de Irán calificó este sábado el ataque masivo contra diversos centros estratégicos en Teherán y otras localidades como una
“agresión militar criminal”
que vulnera flagrantemente los principios establecidos en la Carta de Naciones Unidas. La institución, liderada por el canciller Abbas Araqchi, identificó que los proyectiles impactaron tanto en objetivos de defensa como en instalaciones civiles. Ante esta situación, el gobierno iraní enfatizó que se reserva el derecho legítimo a reaccionar con firmeza frente a lo que consideran una violación directa a su soberanía nacional y su integridad territorial.
Desde la cancillería se responsabilizó directamente al gobierno de Washington y al “régimen sionista” por la incursión sobre infraestructuras clave del país. El Ministerio de Exteriores fue enfático al declarar que la nación empleará “todo su poder y capacidades” para dar una respuesta a esta agresión, amparándose en las normativas del derecho internacional que facultan la postura de defensa de los Estados soberanos.
Diplomacia interrumpida y preparación militar
Un punto crítico resaltado por el Gobierno iraní es que esta ofensiva se produce en un contexto donde Irán y Estados Unidos mantenían un proceso de acercamiento diplomático. Según el Ministerio, dichas conversaciones tenían como fin
“para demostrar la rectitud de la nación iraní y la ilegitimidad de cualquier pretexto para la agresión”
. Abbas Araqchi, quien encabeza los diálogos sobre el programa nuclear, reiteró que aunque su país siempre ha mostrado disposición al diálogo, ante la coyuntura actual se encuentran
“más preparado que nunca para defender la propia existencia de Irán”
.
Por su parte, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional tildó de actos “atroces” las maniobras de las administraciones estadounidense e israelí. El organismo señaló que los líderes de estas potencias
“piensan que la inocente nación iraní se rendirá ante sus despreciables demandas con estas acciones cobardes”
. En consecuencia, se anunció que las fuerzas armadas iraníes ya han iniciado una
“respuesta aplastante”
contra los atacantes, solicitando la máxima colaboración de los habitantes con los protocolos de seguridad estatales.
La postura de Washington y Tel Aviv
De forma paralela, el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ratificaron el inicio de una operación bélica conjunta este sábado. El propósito manifestado por ambos mandatarios es el de “eliminar la amenaza existencial” que, bajo su visión, representa el régimen de Teherán. Las declaraciones de Trump y Netanyahu apuntaron directamente hacia un cambio de poder en la nación persa y una supuesta “liberación” de sus habitantes, haciendo un llamado para
“construir un Irán libre y pacífico”
.
A pesar de esta presión externa, el Ministerio de Exteriores iraní manifestó que
“el pueblo de Irán se enorgullece ahora de haber hecho todo lo necesario para evitar la guerra”
, pero advirtió que el escenario ha cambiado y es el momento de
“defender nuestra patria y hacer frente a la agresión militar del enemigo”
. La diplomacia de Teherán insiste en que se trata de una
“agresión armada flagrante”
, ejecutada justo cuando el país buscaba validar la legitimidad de sus posturas en el plano global.
Para concluir, el Estado iraní ha reforzado las medidas de contingencia para asegurar que la ciudadanía cuente con servicios esenciales durante la crisis. Diversas instancias gubernamentales han hecho un llamado a la cohesión nacional y a la resistencia activa, subrayando que la prioridad absoluta es salvaguardar la seguridad territorial frente a la ofensiva coordinada por Estados Unidos e Israel.
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