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Irán pacta almacenamiento cero de uranio para frenar tensión con EEUU

En un giro significativo para la diplomacia en Medio Oriente, el régimen de Irán ha dado un paso adelante en las negociaciones indirectas con Estados Unidos al aceptar el compromiso de no almacenar uranio enriquecido. La información fue confirmada este viernes por Badr Albusaidi, canciller de Omán y mediador clave en este proceso de diálogo.

Según Albusaidi, este progreso resulta fundamental para alejar la posibilidad de un enfrentamiento bélico en la región. El diplomático estimó que los puntos pendientes del acuerdo podrían concretarse de forma “amistosa e integral” en un periodo de tres meses. Asimismo, se anticipó que a comienzos de la próxima semana se llevará a cabo una nueva reunión centrada en resolver los aspectos técnicos necesarios para formalizar el pacto.

“Si el objetivo final es garantizar para siempre que Irán no pueda tener una bomba nuclear, creo que hemos resuelto ese problema mediante estas negociaciones al acordar un avance muy importante que nunca se había logrado antes”

El canciller omaní detalló que la administración de Teherán no tendría autorización para acopiar material enriquecido, una medida que estaría estrictamente supervisada mediante procesos de verificación. El plan implica reducir las reservas actuales a los niveles mínimos posibles, transformando dicho material en combustible irreversible.

Badr Albusaidi, quien mantuvo un encuentro en Washington con el vicepresidente estadounidense JD Vance, calificó la propuesta como un cambio de paradigma: “Esto es algo completamente nuevo. Realmente torna menos relevante el argumento sobre el enriquecimiento, porque ahora estamos hablando de almacenamiento cero. El funcionario subrayó que la incapacidad de acumular material es una barrera física contra el desarrollo de armamento atómico.

La postura inflexible de Donald Trump

Pese a los anuncios de la mediación, la desconfianza persiste en la Casa Blanca. El presidente Donald Trump, quien en su primer mandato retiró a su país del pacto de 2015 y recientemente ordenó un despliegue militar masivo en la zona, reafirmó su postura de línea dura.

El líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Khamenei, habla durante una reunión con el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, y su gabinete en Teherán, Irán, el 27 de agosto de 2024 (REUTERS)

Tras las reuniones en Ginebra, Trump fue enfático al declarar que no admitirá que Irán realice enriquecimiento de uranio bajo ningún pretexto, incluso si se alega un uso pacífico.

“Digo no al enriquecimiento. Ni al 20%, ni al 30% (…), lo quieren para uso civil (…) Yo creo que es incivilizado”

manifestó el mandatario ante la prensa en Texas.

El líder republicano también mostró su escepticismo sobre la voluntad del régimen iraní durante las conversaciones actuales:

“No me complace que no estén dispuestos a darnos lo que necesitamos”

Incertidumbre y falta de acceso para el OIEA

La situación técnica en el terreno sigue siendo alarmante para los organismos internacionales. El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ha alertado que no es posible determinar el destino de más de 440 kilogramos de uranio enriquecido al 60%. Este grado de pureza se sitúa muy cerca de lo requerido para fines militares.

La crisis de supervisión se agravó tras los ataques ejecutados en junio de 2025 por Israel y Estados Unidos contra infraestructuras nucleares. En respuesta, Irán vetó la entrada de inspectores a las zonas afectadas, restringiendo la transparencia internacional en un acto que la agencia ha descrito como un escenario “sin precedentes”.

Centro de Investigación de Tecnología Nuclear de Isfahán, Irán (Maxar Technologies/vía REUTERS)

Bajo la dirección de Rafael Grossi, el OIEA ha reportado que el monitoreo directo es imposible debido a la destrucción parcial de plantas y la falta de permisos de acceso. Por el momento, la vigilancia se limita a imágenes de satélite que han detectado actividad constante de vehículos en los túneles de Isfahán, además de movimientos sospechosos en Fordow y Natanz.

Los reportes internos del organismo hacen hincapié en que la “pérdida de continuidad del conocimiento” sobre el material nuclear debe subsanarse con urgencia absoluta. Sin presencia física constante, los expertos no pueden certificar si el enriquecimiento se ha detenido. Las últimas cifras oficiales de junio de 2025 contabilizaban 440,9 kilos de uranio al 60%, volumen que, de ser llevado a una pureza del 90%, alcanzaría para confeccionar múltiples ojivas nucleares.

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