La compañía energética YPF presentó sus estados financieros correspondientes al año 2025, marcando el segundo periodo bajo las directrices estratégicas de su denominado “Plan 4×4″. En este reporte, la firma destacó una ganancia antes de intereses e impuestos (EBITDA) que ascendió a los USD 5.000 millones de dólares, lo que se posiciona como el rendimiento financiero más elevado de la última década.
Eficiencia operativa y enfoque en Vaca Muerta
Desde la directiva de la petrolera de control estatal se enfatizó que los pilares de este éxito han sido la concentración de esfuerzos en la formación Vaca Muerta, la optimización de procesos para hallar mayores eficiencias y una gestión dinámica de su cartera de activos. Estos factores permitieron que YPF reportara cifras récord tanto operativas como financieras, incluso ante un panorama global marcado por el descenso en los precios internacionales del crudo.
Respecto al flujo de capital, las inversiones totales de la firma sumaron USD 4.477 millones durante 2025. De este monto, un 72% fue inyectado directamente en el segmento de producción no convencional, con el yacimiento Vaca Muerta como el principal receptor de estos recursos.
En lo que respecta a la salud financiera y la captación de recursos, YPF obtuvo financiamiento por USD 3.700 millones. Según voceros de la organización, este respaldo del mercado evidencia la solvencia de la empresa para sustentar su ambicioso cronograma de expansión en las áreas no convencionales.

Crecimiento sostenido en la producción de hidrocarburos
El desempeño en la extracción también mostró indicadores positivos, especialmente en el segmento de shale, donde se registró una media de 165.000 barriles diarios, reflejando un incremento del 35% en comparación con el año anterior. Es notable destacar que, solo en el mes de diciembre, la producción escaló a los 204.000 barriles por día, superando por un 43% los registros de 2024 y rebasando los objetivos previstos para el cierre del ejercicio.
Bajo la estructura actual, el shale oil ya constituye el 70% de la producción total de petróleo de YPF. Esta transición hacia lo no convencional ha resultado fundamental para mitigar el declive natural de los campos maduros. De hecho, la combinación de una mayor escala en el shale y la desinversión en áreas convencionales permitió que el costo unitario de extracción se redujera en un 44% durante el cuarto trimestre de 2025 respecto al año previo.
Por el lado del Downstream, el procesamiento en refinerías alcanzó niveles históricos en el último trimestre, lo que potenció los márgenes de rentabilidad. Asimismo, la comercialización de combustibles experimentó un alza del 3% frente a los datos reportados en 2024.
Innovación tecnológica y optimización de activos
La transformación digital ha sido otro eje central mencionado por la petrolera. Durante el año pasado, se pusieron en funcionamiento siete centros denominados Real Time Intelligent Centers (RTICs), los cuales están diseñados para mejorar la toma de decisiones mediante el monitoreo de operaciones en tiempo real.

Adicionalmente, YPF profundizó su plan de desinversión en activos considerados no estratégicos. En este marco, se concretó la venta de su participación en la firma Profertil y en el yacimiento Manantiales Behr, operaciones que en conjunto representaron ingresos superiores a los 1.000 millones de dólares.
En materia de expansión estratégica, en enero se oficializó un intercambio de activos con Pluspetrol. Mediante este acuerdo, YPF tomó control de un 50% adicional en tres bloques clave para el megaproyecto Argentina LNG: Las Tacanas, Aguada Villanueva y Meseta Buena Esperanza. Además, la empresa incrementó su cuota en los yacimientos Bajo del Toro Norte, Bajo del Toro y Bandurria Sur.
El futuro del Gas Natural Licuado
Sobre el desarrollo del proyecto Argentina LNG, se recordó que en febrero de 2026 se suscribió un Acuerdo de Desarrollo Conjunto (JDA) entre YPF, XRG y ENI. El objetivo es poner en marcha un sistema integrado de GNL con capacidad para procesar 12 millones de toneladas anuales.
El máximo responsable de la compañía, Horacio Marín, compartió su visión sobre el futuro de esta iniciativa en declaraciones públicas recientes:
“En el 2027, agarrate, porque una vez que se firme, tenemos 4 años para hacer el gasoducto más grande que se va a hacer en Argentina”.
Asimismo, el directivo adelantó la posibilidad de nuevas alianzas estratégicas al señalar que:
“Hay una posibilidad de que ingrese un cuarto socio muy importante”.

En términos de capital requerido para esta infraestructura, Marín detalló la magnitud del compromiso financiero:
“Nosotros tenemos que invertir 20.000 millones de dólares en infraestructura, más de 10.000 millones en pozos. Son 30.000 millones en cuatro años. Y es pura inversión extranjera. YPF va a tener el 30%”.
Finalmente, se destacó el impacto socioeconómico que traerá consigo el proyecto. Según estimaciones del ejecutivo,
“El proyecto Argentina LNG va a generar 40.000 puestos de trabajo, entre directos e indirectos”
. Para soportar esta demanda laboral, el recién fundado Instituto Vaca Muerta jugará un papel esencial en la formación técnica.
Respecto a la preparación del personal, Horacio Marín concluyó:
“Brindamos capacitación orientada al trabajo específico que cada persona va a desempeñar. Vamos a instalar un equipo de perforación escuela, con todo el sistema informático y la tecnología que utilizamos para la transferencia de datos en tiempo real, para que puedan formarse y observar en detalle cada proceso”.
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