Desde la ratificación del acuerdo de cese al fuego en noviembre de 2024, las fuerzas militares de Líbano han logrado establecerse en más de 160 posiciones estratégicas en la zona sur del país. Esta maniobra de seguridad cuenta con el respaldo activo de la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL), organismo que supervisa las labores de despliegue en un contexto marcado por la inestabilidad derivada de las incursiones israelíes.
Avances en la seguridad fronteriza
La misión de paz de la ONU ha ratificado que las tropas libanesas ya ocupan un total de 165 puntos de control. Según declaraciones oficiales del organismo internacional:
«La FINUL sigue apoyando al Ejército de Líbano mientras se redespliega en el sur de Líbano. Su despliegue en 165 posiciones desde el Acuerdo de Cese de Hostilidades es un paso importante para fortalecer la autoridad estatal y mejorar la seguridad de las comunidades del sur».
Este proceso de expansión militar se desarrolla bajo una coordinación exhaustiva en el territorio, fundamentándose en los principios de la resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU. Dicha resolución es el eje central del pacto de alto el fuego y busca instaurar un entorno de estabilidad duradera en la región fronteriza.
Respuesta ante las hostilidades
El fortalecimiento de la presencia militar libanesa ocurre en un momento crítico. Recientemente, el mando del Ejército de Líbano emitió órdenes para robustecer un destacamento en la zona meridional tras un nuevo ataque perpetrado por las fuerzas de Israel. Ante esta situación, las tropas locales recibieron la instrucción de «responder al fuego» desde su ubicación, intensificando las alertas por la actividad bélica en la frontera.
A pesar de la tregua establecida en noviembre de 2024, el territorio libanés ha sido blanco de decenas de bombardeos por parte de Israel. El gobierno israelí justifica estas operaciones alegando que se dirigen contra objetivos del grupo Hezbolá y sostiene que no quebrantan los términos del pacto. No obstante, tanto las autoridades en Beirut como la organización chií y la propia Naciones Unidas han manifestado su rotundo rechazo a estas acciones.
Cumplimiento del acuerdo de retirada
El tratado de cese de hostilidades estipulaba que tanto Israel como Hezbolá debían evacuar sus unidades militares del sur libanés. Sin embargo, se ha reportado que el ejército israelí mantiene todavía cinco puestos operativos dentro de la soberanía de su vecino del norte. Esta permanencia ha sido denunciada reiteradamente por el Estado libanés y por Hezbolá, quienes exigen la retirada total e inmediata para garantizar la integridad territorial.
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