La multinacional energética de origen español, Naturgy, ha confirmado a través de su memoria anual correspondiente al ejercicio 2025 una serie de ajustes significativos en su portafolio de energías renovables en Estados Unidos. Según el reporte oficial, la compañía registró deterioros financieros en diversos activos debido a obstáculos operativos críticos, tales como deficiencias en la interconexión de los proyectos y complicaciones burocráticas para la obtención de licencias. Pese a estos desafíos, una proyección favorable en los precios de la energía permitió compensar parcialmente las pérdidas previas.
La decisión estratégica de desinvertir en múltiples desarrollos solares y de almacenamiento de energía mediante baterías responde directamente a un análisis profundo sobre la volatilidad regulatoria y el impacto de las nuevas políticas energéticas en territorio estadounidense. Estos factores, de acuerdo con la empresa, condicionarán la viabilidad de futuras inversiones y obligan a una reestructuración de su hoja de ruta a nivel internacional.
Desinversión masiva en el mercado estadounidense
En el documento financiero se detalla que durante el mes de febrero se concretó la venta de nueve de los once proyectos que Naturgy había clasificado como “activos no corrientes mantenidos para la venta” al cierre del año anterior. La firma aún mantiene dos activos adicionales en proceso de negociación. Cabe recordar que la energética consolidó su posición en el mercado norteamericano en 2021 tras la adquisición de Hamel Renewables, una entidad especializada en tecnología solar y baterías.
A pesar de esta retirada parcial, la compañía logró poner en marcha infraestructuras de gran escala, entre las que destacan:
- 7V Solar Ranch: con una capacidad de 302 megavatios.
- Grimes: instalación solar que aporta 262 megavatios.
- Mark Center: parque que se prevé inicie operaciones próximamente con 124,5 megavatios adicionales.
Impacto del cambio de Gobierno en la Casa Blanca
El informe de Naturgy subraya que el relevo en el Ejecutivo de los Estados Unidos a inicios de 2025 trajo consigo transformaciones profundas en el marco legal del sector. Las directrices actuales priorizan el fomento de la manufactura nacional y la flexibilización de las metas ambientales relacionadas con el cambio climático. En este escenario, la empresa determinó que el proyecto Mark Center no sufrirá una afectación crítica, aunque sí enfrentará sobrecostos derivados de la adquisición de suministros internacionales. Para mitigar estos riesgos, la energética ajustó sus cronogramas de compra aprovechando los periodos libres de aranceles.
El entorno para el desarrollo de infraestructuras energéticas en EE.UU. se mantiene marcado por una incertidumbre elevada, producto de las restricciones a proveedores extranjeros y las nuevas cargas arancelarias que golpean con mayor fuerza a los proyectos que aún se encuentran en etapas de construcción o diseño inicial.
Salida de activos estratégicos en Chile
La reestructuración de Naturgy no se limita a Norteamérica; también ha identificado activos prescindibles en el mercado de Chile. Entre las sociedades puestas a la venta se encuentran Ibereólica Cabo Leones II (operadora del parque eólico Cabo Leones) y GPG Solar Chile 2017 (responsable del parque solar San Pedro). La rentabilidad de estas plantas se ha visto comprometida por fallas estructurales del sistema eléctrico chileno, tales como:
- Falta de capacidad en las redes de transmisión.
- Desajustes en el mix de generación entre los nodos de inyección y los puntos de venta contractual.
Estas dificultades han impedido que los proyectos generen los flujos de caja operativos necesarios para cubrir sus obligaciones financieras. Por tal motivo, Naturgy ha iniciado negociaciones formales con posibles compradores. Adicionalmente, en el mes de octubre, se pactó la transferencia de las sociedades Inca de Varas I e Inca de Varas II, dos centrales fotovoltaicas situadas en la región de Atacama que integran sistemas de almacenamiento por baterías, a la espera de que se cumplan las condiciones del contrato.
Finalmente, la compañía enfatiza que estas medidas forman parte de un plan global para salvaguardar la sostenibilidad económica de sus inversiones, adaptándose a las realidades políticas y técnicas de cada región donde opera.
Fuente: Fuente