La jerarquía política en Corea del Norte ha sido testigo del ascenso imparable de Kim Yo Jong, hermana menor y aliada estratégica del mandatario Kim Jong-un. Recientemente, su estatus ha sido reafirmado, consolidándola como una de las figuras con mayor peso en la nación que posee capacidades nucleares, desempeñando un papel vital en sus relaciones internacionales.
Según informes de especialistas en la región, los medios de comunicación estatales revelaron su designación oficial como directora de departamento en el Comité Central del Partido de los Trabajadores. Este cargo, de acuerdo con los analistas, posee una relevancia política equiparable a la dirección de una cartera ministerial.
El desarrollo del congreso del Partido de los Trabajadores, que dio inicio el pasado 19 de febrero, ofrece una ventana a la estructura interna del régimen. Este evento es visto como una plataforma fundamental donde Kim Jong-un exhibe su dominio y control absoluto sobre el aparato estatal.

Durante este mismo cónclave, se observó una presencia notable de Ju Ae, hija del actual dirigente. Reportes de la inteligencia de Corea del Sur indican que la adolescente está siendo proyectada como una potencial heredera de la dinastía Kim, un hecho sin precedentes en una nación que históricamente no ha sido gobernada por mujeres.
A pesar del hermetismo que rodea a la hermana del líder, su influencia es evidente a través de sus punzantes declaraciones en materia de política exterior, dirigidas principalmente contra Estados Unidos y el gobierno surcoreano.

En sus intervenciones, llegó a catalogar a la administración del expresidente de Corea del Sur, Yoon Suk Yeol, como un “perro fiel” de los intereses estadounidenses. No obstante, se ha percibido una moderación en sus palabras tras la llegada a la presidencia en Seúl de Lee Jae Myung el año pasado, quien ha mostrado una postura más abierta a mejorar los vínculos con el Norte.
De acuerdo con datos proporcionados por el gobierno de Seúl, Kim Yo Jong nació en 1988. Ella forma parte de los tres hijos fruto del vínculo entre el anterior líder Kim Jong-il y su tercera pareja, la exbailarina Ko Yong Hui.
Una líder con formación y trayectoria estratégica

Siguiendo los pasos de su hermano Kim Jong-un, ella realizó estudios en Suiza. Su trayectoria dentro de la cúpula del poder se aceleró drásticamente a partir de diciembre de 2011, momento en que su hermano asumió la jefatura tras el fallecimiento de su progenitor. El lazo entre ambos es particularmente estrecho al compartir la misma madre.
“Kim Yo Jong es una de las pocas personas en las que Kim Jong Un puede confiar y en quien puede apoyarse”
Esta afirmación pertenece a Ahn Chan il, un investigador especializado en asuntos norcoreanos que destaca la confianza ciega del líder en su hermana.

Su primera aparición oficial en la prensa norcoreana se remonta al año 2009, cuando acompañó a Kim Jong-il en una visita a una institución educativa de agronomía. Posteriormente, se convirtió en una figura fija en el círculo íntimo del anterior líder hasta sus últimos días. De hecho, en las imágenes del sepelio, ocupó un sitio de alta jerarquía justo detrás del actual mandatario.

Durante el histórico viaje de 60 horas en tren para la segunda reunión con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en febrero de 2019 en Hanói, fue captada en una faceta de asistencia personal, acercándole un cenicero a su hermano durante una pausa en un andén.

Sin embargo, su rol trasciende la asistencia familiar. Ahn Chan-il destaca que ella “también ocupó funciones oficiales durante las cumbres entre Kim y Trump en Singapur y Hanói”, lo que la define como una dirigente con amplia experiencia y formación política en el ámbito internacional.

En cuanto a su vida privada, Pyongyang mantiene un silencio absoluto. No se han publicado datos sobre su estado civil o si tiene hijos. No obstante, el año pasado se difundieron imágenes captadas por medios oficiales donde se le veía en una exhibición de arte acompañada por dos niños pequeños.
Su histórico debut internacional en el Sur

La proyección internacional de Kim Yo Jong tuvo su punto álgido en 2018, durante los Juegos Olímpicos de Invierno de Pyeongchang. En esa ocasión, marcó un hito al ser la primera integrante de la dinastía gobernante en visitar territorio de Corea del Sur. Su presencia fue analizada minuciosamente por la comunidad global, desde su vestimenta hasta su caligrafía y su misteriosa expresión facial.
Un indicio claro de su jerarquía ocurrió cuando el entonces jefe de la delegación de Corea del Norte, quien era formalmente el jefe de Estado protocolario, le cedió el lugar de honor en Seúl durante las reuniones con altos funcionarios surcoreanos, un gesto que para muchos confirmó su estatus real en la línea de poder.
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