Una investigación reciente publicada el 20 de febrero en el foro JAMA Health advierte que los adolescentes que consumen marihuana enfrentan el doble de posibilidades de desarrollar cuadros de psicosis o trastorno bipolar. El análisis señala que este hábito también se vincula estrechamente con un incremento en los casos de depresión y ansiedad entre la población joven.
La Dra. Lynn Silver, quien se desempeña como directora de programas en el Public Health Institute en Oakland, California, manifestó a través de un comunicado de prensa su preocupación por estos hallazgos:
“A medida que el cannabis se vuelve más potente y se comercializa agresivamente, este estudio indica que el consumo de cannabis en adolescentes se asocia con el doble de riesgo de trastornos psicóticos y bipolares incidentes, dos de las condiciones de salud mental más graves”
Impacto de la potencia del cannabis actual
Datos de contexto revelan que más del 10% de los jóvenes de entre 12 y 17 años en EE.UU. han utilizado esta sustancia durante el último año. Además, se estima que cerca del 26% de los estudiantes en su último año de secundaria han experimentado con ella, enfrentándose a un producto con un impacto mucho más potente que en el pasado. 
La marihuana que circula hoy en día posee niveles de THC que superan el 20%, una cifra considerablemente superior a la registrada en décadas anteriores. Ante este panorama, la especialista Silver enfatizó la urgencia de cambiar la perspectiva social sobre este tema:
“La evidencia apunta cada vez más a la necesidad de una respuesta urgente de salud pública — una que reduzca la potencia del producto, priorice la prevención, limite la exposición y comercialización de los jóvenes y trate el consumo de cannabis en adolescentes como un problema de salud grave, no como un comportamiento benigno”
Detalles del estudio clínico
Para llegar a estas conclusiones, el equipo de investigación analizó de forma exhaustiva los historiales médicos de más de 463.000 adolescentes de entre 13 y 17 años. Estos pacientes fueron evaluados inicialmente por consumo de marihuana en Kaiser Permanente Northern California entre los años 2016 y 2023.
Los científicos monitorizaron a los participantes hasta que cumplieron 26 años para determinar cómo el uso previo de cannabis afectaba su estabilidad mental a largo plazo. Los hallazgos cuantitativos arrojaron un incremento del 34% en el riesgo de padecer depresión y un aumento del 24% en las probabilidades de sufrir ansiedad. 
Kelly Young-Wolff, científica principal de la División de Investigación de Kaiser Permanente e investigadora líder del proyecto, destacó la relevancia de los resultados:
“Incluso teniendo en cuenta condiciones previas de salud mental y otros consumos de sustancias, los adolescentes que informaron del consumo de cannabis tenían un riesgo sustancialmente mayor de desarrollar trastornos psiquiátricos, particularmente trastornos psicóticos y bipolares”
Finalmente, Young-Wolff concluyó que este estudio fortalece las evidencias sobre los efectos perjudiciales que el cannabis puede tener en la salud durante la etapa de desarrollo:
“Este estudio se suma al creciente cuerpo de evidencia de que el consumo de cannabis durante la adolescencia podría tener efectos potencialmente perjudiciales para la salud a largo plazo”
La experta recalcó que es fundamental que tanto padres como hijos tengan acceso a información veraz, fiable y fundamentada científicamente sobre los peligros reales que conlleva el uso de esta sustancia a temprana edad.
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