Imagina por un momento que un familiar cercano, ya sea una hija, sobrina o hermana de apenas 17 años, te confiesa su firme intención de ingresar a un convento como monja de clausura. ¿Cuál sería tu reacción inmediata? Esta es la premisa que hace cinco meses, específicamente en septiembre, permitió a la cineasta Alauda Ruiz de Azúa dejar “boquiabierto a público y crítica” durante la presentación de Los domingos en el Festival de San Sebastián, certamen donde se alzó con la prestigiosa Concha de Oro.
Esta cuarta entrega cinematográfica de la directora logró conmover tanto a audiencias ateas como a creyentes mediante el relato de Ainara. La protagonista es una joven de 17 años decidida a seguir un camino espiritual, mientras su núcleo familiar se debate entre el apoyo incondicional y el desconcierto ante su elección. Desde su llegada a las salas en octubre, la cinta ha mantenido un debate constante: ¿se trata de una vocación genuina o de un caso de manipulación religiosa? Esta incertidumbre rodea a la obra que este sábado compite por 13 nominaciones en los premios Goya, cuya gala se celebra en Barcelona, posicionándose como la gran favorita de la edición.
El fenómeno de la película coincidió cronológicamente con el estreno de Lux, el nuevo trabajo discográfico de Rosalía. Este contexto ha generado diversas conversaciones sobre si “ser creyente está de moda” entre las nuevas generaciones, a pesar de que las estadísticas oficiales reflejan una tendencia a la baja. Independientemente de las tendencias sociales, el entorno de los conventos ha sido un escenario sumamente fértil para el séptimo arte. A continuación, presentamos una selección de cinco producciones que analizan la vida consagrada desde perspectivas radicalmente distintas:
1. Pena de muerte (1995)
Bajo la dirección de Tim Robbins y tomando como base las memorias escritas por la hermana Helen Prejean, esta obra narra el acompañamiento espiritual de una religiosa a un reo en el corredor de la muerte en Luisiana. La cinta está protagonizada por Susan Sarandon, quien ostenta el título de Goya Internacional 2026 y obtuvo un premio Oscar por su interpretación de la hermana Prejean. Junto a ella, Sean Penn da vida a Matthew Poncelet, un convicto sentenciado por el asesinato de dos adolescentes en el estado de Luisiana en el año 1982.
2. Viridiana (1961)
Durante la década de los 60, el cineasta Luis Buñuel “dirigió esta obra fundamental” de la cinematografía de España. Con un elenco encabezado por la actriz mexicana Silvia Pinal y los españoles Fernando Rey y Francisco Rabal, la trama se centra en una novicia que visita a su tío antes de tomar sus votos definitivos. Tras vivir situaciones profundamente traumáticas, la protagonista termina cuestionando su propia fe. La película, que fue censurada en España tras su lanzamiento, es recordada como un potente símbolo de crítica social y anticlericalismo.

3. Sonrisas y lágrimas (1965)
Este emblemático musical fue dirigido por Robert Wise y contó con las actuaciones estelares de Julie Andrews y Christopher Plummer. La historia presenta a María, una joven novicia que encuentra dificultades para someterse a la estricta disciplina del convento. Al asumir el rol de institutriz para los hijos del capitán Von Trapp, descubre que su espiritualidad puede manifestarse plenamente fuera de los muros religiosos. La producción fue galardonada con cinco premios Oscar y se mantiene como un referente histórico del cine.

4. Sister Act (1992)
La dirección de Emile Ardolino trasladó la figura de las monjas al ámbito de la comedia de gran éxito comercial. Whoopi Goldberg interpreta a una cantante de casino que se ve obligada a refugiarse en un convento tras ser testigo de un asesinato. Su presencia transforma el coro de la congregación, actualizando la liturgia mediante el uso del góspel. El filme plantea que la vida en comunidad y la religión pueden coexistir con la modernidad y el cambio.

5. La llamada (2017)
Al explorar el concepto de “enamorarse de Dios”, resulta imprescindible citar la ópera prima de Javier Calvo y Javier Ambrossi. Esta adaptación de su exitoso musical se ambienta en La Brújula, un campamento de verano de carácter cristiano. Macarena García encarna a María, una joven rebelde que experimenta apariciones divinas al ritmo de temas de Whitney Houston. Paralelamente, su amiga Susana, interpretada por Anna Castillo, desarrolla sentimientos románticos hacia una de las monjas. La cinta alcanzó cinco nominaciones a los premios Goya.
Fuente: Fuente