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Nexos criminales: La alianza de ‘El Mencho’ y el Clan del Golfo

A raíz de la confirmación por parte de las autoridades de México sobre el fallecimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido en el mundo del hampa como “el Mencho” y máximo cabecilla del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), se ha reabierto el debate sobre los sólidos vínculos que esta organización criminal logró tejer en territorio colombiano.

Esta estructura transnacional consiguió edificar una relación de estrecha cooperación con el Ejército Gaitanista de Colombia, grupo también identificado como el Clan del Golfo. Dicha unión ha sido catalogada por expertos en seguridad como una de las coaliciones delictivas más riesgosas para la estabilidad de América Latina.

Según análisis publicados por la Revista Criminalidad, basados en datos recientes proporcionados por la DEA, estas organizaciones supieron aprovechar las debilidades en la cooperación judicial y policial entre naciones. De este modo, estructuraron redes sofisticadas capaces de transar recursos, unificar rutas de envío y operar con una agilidad sorprendente frente a los cambios en el entorno global.

Actualmente, el Clan del Golfo se erige como la principal fuerza armada ilegal en Colombia tras el proceso de desmovilización de las antiguas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).

El reacomodo de alianzas y rutas de la cocaína en Colombia surge tras la caída del líder del Cjng, afectando precios y negociaciones con grupos criminales - crédito X

Este grupo ha logrado imponer su control en diversas zonas estratégicas de la geografía colombiana, apoyado en una robusta maquinaria económica y militar. Por otro lado, el CJNG emergió tras la fragmentación de antiguos carteles en México, distinguiéndose por su altísimo poder de fuego y su expansión continental. Ambos bandos han consolidado sistemas de gobernanza criminal que ignoran las fronteras estatales.

Logística y rutas estratégicas de la alianza

La colaboración entre estos gigantes del narcotráfico incluyó pactos de carácter logístico y financiero para blindar las rutas de exportación, intercambiar el uso de puertos clave y defender sus intereses frente a organizaciones rivales o la presión de la fuerza pública. De acuerdo con la Revista Criminalidad, la eficiencia de estos acuerdos fue vital para su permanencia.

Un caso documentado por la DEA resalta la conexión operativa entre el CJNG y la facción conocida como “Los Metros”, una célula del Clan del Golfo con presencia en el noreste mexicano.

En este acuerdo particular, Los Metros facilitaron al grupo de “el Mencho” el ingreso a puntos fronterizos críticos entre Tamaulipas y Texas, además de brindar acceso al puerto de Altamira, lugar fundamental para la recepción de precursores químicos.

A cambio de protección para los cargamentos de cocaína y metanfetaminas destinados al mercado estadounidense, el cartel mexicano proporcionaba sustento militar y logístico, blindando así su dominio en regiones bajo constante disputa territorial.

El eje criminal formado por el Cjng y el Clan del Golfo fortaleció rutas transnacionales y mecanismos coordinados para el flujo de drogas - crédito Daniel Becerril - Reuters/Colprensa

Un estudio académico realizado por los especialistas César Niño y Ángela Cristina Pinto-Quijano, titulado “Integración regional criminal: aproximación a la relación entre el Cartel de Jalisco Nueva Generación y el Clan del Golfo”, sostiene que esta unión no fue casual. El informe destaca que la integración conllevó la adopción de políticas de seguridad compartidas y mecanismos de coordinación que garantizaban un flujo constante de capitales ilícitos.

Asimismo, los investigadores subrayaron que la flexibilidad para ajustar o disolver estas alianzas según las necesidades del momento representó una ventaja estratégica frente a las autoridades.

La expansión de ‘El Mencho’ en el suroccidente colombiano

La trayectoria criminal de Nemesio Oseguera Cervantes estuvo marcada por una visión de expansión que llevó al CJNG a establecerse firmemente en los departamentos del Cauca y Nariño. En estas zonas, la organización mexicana logró pactos directos con diversas facciones de las Farc.

Aunque en sus inicios el cartel operaba mediante intermediarios para la compra de alcaloides, “el Mencho” optó posteriormente por la negociación directa. El objetivo era claro: reducir costos operativos y ejercer un dominio total sobre la cadena de suministro de narcóticos.

El eje criminal formado por el Cjng y el Clan del Golfo fortaleció rutas transnacionales y mecanismos coordinados para el flujo de drogas, incluido la construcción de semisumergibles - crédito Armada de Colombia

Estructuras como el bloque Caribe y el frente sexto de las Farc, con dominio en el Cauca y el litoral atlántico, fueron sus aliados principales. Informes de inteligencia también registran contactos con el frente 33 en el Catatumbo, aunque el núcleo de la operación se concentró en la región del Pacífico colombiano.

El Cartel Jalisco Nueva Generación no se limitó a la compra de droga; también invirtió en tecnología de punta. Financiaron la construcción de semisumergibles en las selvas de Tumaco y Buenaventura. Estas naves, diseñadas para navegar casi sumergidas y burlar radares, permitieron mover grandes cantidades de droga hacia México en conexión con buques de mayor calado en altamar.

La organización incluso instaló sus propios complejos de procesamiento de cocaína en áreas rurales de Nariño y Cauca, logrando autonomía frente a los precios de las guerrillas locales. La firma de la paz en 2016 no frenó este avance, pues las disidencias, agrupadas en el Estado Mayor Central, mantuvieron los negocios y las rutas con el grupo mexicano.

Evolución hacia el fentanilo y crisis humanitaria

Para el año 2020, bajo la dirección de “el Mencho”, el negocio dio un giro hacia la producción de fentanilo, un opioide sintético mucho más rentable que la cocaína. Para ello, el CJNG montó laboratorios en México con insumos traídos desde China, manteniendo a Colombia como un eslabón logístico esencial.

La Defensoría del Pueblo, en su reciente informe “Cauca: voces que resisten 2024-2025”, corroboró que tanto el CJNG como el Cartel de Sinaloa mantienen presencia activa en dicho departamento.

Esta incursión de mafias transnacionales, en conjunto con el ELN y el Nuevo Estado Mayor Central, ha provocado una crisis humanitaria severa en el Cauca. Solo en lo que va de 2024, se han registrado las siguientes cifras alarmantes:

  • 827 homicidios reportados en la región.
  • 13 masacres que han conmocionado a la población.
  • 16 desplazamientos masivos que han afectado a más de 2.650 familias.
  • Un incremento del 36 % en el reclutamiento forzado de menores de edad en comparación con el año previo.

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