En el marco del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas celebrado en Ginebra, el ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Yvan Gil, presentó una denuncia formal contra el gobierno de Estados Unidos. Durante su alocución, el canciller sostuvo que la nación sudamericana ha enfrentado más de una década de vulneraciones en sus derechos sociales, económicos y culturales, atribuyendo esta situación a las sanciones unilaterales y a episodios de violencia externa.
El punto más crítico de su intervención fue la mención de un reciente ataque militar estadounidense, el cual, según las palabras de Gil, resultó en la detención del mandatario Nicolás Maduro y de la primera dama, Cilia Flores. Basado en este suceso, el diplomático exigió la libertad inmediata de ambos, argumentando que las acciones de Washington representan una violación directa a la soberanía venezolana.
Ante los representantes de la comunidad internacional en Suiza, Gil ratificó que Nicolás Maduro es el presidente constitucional de su país y subrayó el carácter soberano, libre y pacífico de Venezuela. El ministro fue enfático al rechazar lo que considera una manipulación de las causas humanitarias para fines geopolíticos.
“Venezuela reitera su firme denuncia contra la instrumentalización de los Derechos Humanos como armas políticas, utilizadas para atacar, oprimir y causar sufrimiento a los pueblos del mundo con el fin de doblegar su voluntad”
Impacto de las medidas externas en Venezuela
Yvan Gil lamentó la supuesta falta de una reacción contundente por parte de la comunidad internacional frente a las agresiones que ha sufrido la integridad de su país. Según el funcionario, el pueblo venezolano ha sido víctima de un asedio sistemático que ha escalado hasta llegar a acciones bélicas directas.
“En el caso de Venezuela, los Derechos Humanos, sociales, económicos y culturales de nuestro pueblo han sido sistemáticamente vulnerados durante más de una década a causa de medidas coercitivas unilaterales, violencia extremista y, más recientemente, un ataque militar que resultó en el secuestro de nuestro Jefe de Estado”
El canciller ofreció detalles específicos sobre la agresión denunciada, señalando que el ataque se perpetró el pasado 3 de enero por parte de fuerzas de Estados Unidos dentro de los límites del territorio venezolano. Este evento habría sido el detonante para el encarcelamiento de Maduro y Flores, por lo que el ministro insistió en su demanda de respeto a la autonomía nacional ante el organismo multilateral.
Cuestionamientos al sistema de Naciones Unidas
En otro tramo de su discurso, el representante del gobierno venezolano arremetió contra el desempeño de los organismos internacionales. Gil criticó lo que describió como una postura pasiva de la ONU ante las violaciones denunciadas por Caracas, mientras se validan informes que él considera parcializados.
“El sistema de la ONU no ha adoptado una posición firme contra estas violaciones, mientras se autorizan informes sesgados y politizados sobre la situación de Derechos Humanos en Venezuela”
Para abordar esta crisis, el ministro Yvan Gil planteó una serie de exigencias fundamentales ante el pleno en Ginebra:
- El cese inmediato de todas las medidas coercitivas y sanciones unilaterales.
- La implementación de una agenda de Derechos Humanos que sea imparcial y carente de selectividad política.
- El respeto absoluto a la soberanía de los Estados.
- La liberación inmediata del presidente y la primera dama venezolana.
Este pronunciamiento ocurre en un contexto de tensión, donde Venezuela ha mantenido una postura defensiva frente a los reportes críticos emitidos por diversas instancias de derechos humanos. Gil argumentó que el uso de estas herramientas con fines políticos no solo perjudica a la población local, sino que afecta a otros pueblos sujetos a medidas similares.
Durante la sesión celebrada en Ginebra, el canciller hizo un llamado urgente para detener lo que calificó como el uso selectivo y politizado de los derechos humanos como mecanismo de castigo entre países. El objetivo de la delegación fue centrar la atención diplomática en los eventos del 3 de enero y en la necesidad de una respuesta internacional ante la vulneración de su soberanía estatal.
Finalmente, Gil resaltó la gravedad de que figuras como el presidente y la primera dama permanezcan detenidas tras el ataque militar atribuido a Estados Unidos. El ministro calificó este hecho como excepcional y urgente, solicitando que los organismos multilaterales reaccionen para garantizar el cumplimiento de los principios de derecho internacional y la autodeterminación.
Hasta el momento, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU no ha emitido un pronunciamiento oficial ni ha fijado una postura específica respecto a las exigencias presentadas por el canciller frente a las alegaciones de detención de los líderes venezolanos.
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