A medida que transcurren las jornadas, el satélite natural de la Tierra, la Luna, se prepara para exhibir dos de sus fases principales durante la semana, siguiendo la programación establecida en el calendario lunar vigente.
Este registro astronómico detalla el ciclo orbital que el cuerpo celeste más próximo a nuestro planeta completa en un periodo inferior a un mes. Dicho recorrido se identifica visualmente a través de cuatro etapas fundamentales: luna llena, luna nueva, cuarto creciente y cuarto menguante.
Es importante destacar que, debido a la variación en la inclinación y la estructura de su trayectoria orbital, los observadores terrestres pueden apreciar distintos ángulos del satélite a lo largo de los días.
Programación del calendario lunar 2026
De acuerdo con la información proporcionada por la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA), las fases lunares para este periodo se distribuirán de la siguiente manera:
El próximo martes 24 de febrero, el satélite entrará en la fase de cuarto creciente. Durante este fenómeno, el astro habrá completado una cuarta parte de su trayecto mensual, lo que permitirá que solo la mitad de su superficie visible aparezca iluminada desde nuestra perspectiva.
Según las explicaciones técnicas de la NASA, en este intervalo la Luna suele aparecer en el horizonte alrededor del mediodía y desaparece cerca de la medianoche. Durante las horas nocturnas, se posiciona en lo más alto del firmamento, brindando una oportunidad excepcional para su contemplación.
Posteriormente, para el martes 3 de marzo, se registrará la luna llena. Este evento ocurre cuando el satélite se sitúa en el punto opuesto al Sol dentro de su órbita terrestre, logrando que su cara visible se ilumine de forma total.
Históricamente, diversas civilizaciones han empleado la aparición de la luna llena como una herramienta fundamental para contabilizar el transcurso del tiempo.
En cuanto a su ubicación física, al comenzar esta semana la Luna se encontrará a una distancia de 371.109 kilómetros de la Tierra. No obstante, al finalizar el periodo, este número ascenderá a 374.553 kilómetros, una variación que se explica porque su órbita no describe un círculo perfecto.

Diversas alternativas para la observación lunar
Independientemente de la ubicación geográfica del observador, el momento del día o las condiciones climáticas reinantes, existen múltiples maneras de apreciar al satélite si se expande el concepto tradicional de observación.
A continuación, se presentan algunas recomendaciones sugeridas por expertos de la NASA para disfrutar del astro:
- Observación directa: La táctica más simple consiste en mirar hacia el firmamento. La Luna es el objeto con mayor brillo en la noche y el segundo más resplandeciente durante el día, lo que facilita su visibilidad desde cualquier punto del globo.
- Uso de instrumentos ópticos: Mediante el empleo de telescopios o binoculares, es posible detectar detalles minuciosos de la geografía lunar. Los mejores avistamientos de cráteres y cadenas montañosas se logran precisamente en la línea divisoria entre el área iluminada y la oscura.
- Galería fotográfica: La NASA resguarda un archivo compuesto por más de 20 millones de fotografías detalladas de la Luna. Asimismo, se incentiva a los aficionados a capturar sus propias imágenes desde la superficie terrestre.
- Visualización digital: Si las condiciones meteorológicas impiden la visión directa, la agencia espacial dispone de una plataforma de transmisiones en vivo. Como complemento, se sugiere acompañar la experiencia con listas de reproducción musical inspiradas en el satélite.
- Recorrido interactivo: Existe el proyecto denominado “Moon Trek”, un mapa interactivo desarrollado por la NASA que permite a los usuarios realizar una excursión virtual por cualquier rincón del territorio lunar.
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