En una reciente declaración que ha resonado con fuerza en el ámbito internacional, el mandatario de Ucrania, Volodimir Zelensky, sostuvo que su homólogo ruso, Vladimir Putin,
«ya ha comenzado»
una Tercera Guerra Mundial. Según el líder ucraniano, el desafío actual para las naciones del mundo es identificar hasta dónde planea llegar militarmente Rusia y encontrar la forma definitiva de detener su avance expansionista.
Al mismo tiempo, el jefe de Estado fue categórico al rechazar cualquier tipo de cesión territorial en la zona este del país, una de las condiciones innegociables impuestas por el Kremlin para sentarse a una posible mesa de diálogo que finalice el conflicto armado.
La perspectiva de una guerra global
Al ser cuestionado sobre la posibilidad de que el conflicto escale a una guerra de dimensiones mundiales, Zelensky aclaró que, para él, la situación ya ha sobrepasado el plano teórico.
«Creo que Putin ya la ha comenzado»
, manifestó el gobernante, añadiendo que la verdadera interrogante ahora es
«cuánto territorio podrá conquistar y cómo detenerlo»
.
El líder de Kiev profundizó en las intenciones de Moscú, asegurando que el objetivo ruso es imponer un modelo social y político que choca con la libertad de elección de otros pueblos.
«Rusia quiere imponer al mundo una forma de vida diferente y cambiar la vida que la gente ha elegido para sí misma»
, denunció ante los medios.
Respecto a la situación en el Donbás, una región estratégica y escenario de los choques más violentos, Zelensky se mostró firme en su negativa a ceder soberanía sobre dichas tierras.

El presidente subrayó que una eventual retirada de las tropas ucranianas de estas zonas significaría dejar a una gran cantidad de civiles bajo el régimen ruso.
«No lo veo simplemente como una cuestión de tierras. Lo veo como un abandono: debilitar nuestras posiciones, abandonar a cientos de miles de nuestros compatriotas que viven allí»
, expresó, alertando que una medida así «dividiría nuestra sociedad».
De acuerdo con su análisis, las exigencias de Moscú incluyen aproximadamente el 20% de la región de Donetsk, que todavía permanece bajo la autoridad de Kiev. Para el mandatario, aceptar esto solo daría un alivio temporal al Kremlin pero no traería estabilidad real.
«Probablemente eso satisfaría a Putin, que necesita un respiro, pero una vez se recuperase querría continuar»
, advirtió con preocupación.
Rearme ruso y el objetivo de las fronteras de 1991
Zelensky también compartió su inquietud sobre la rapidez con la que Rusia podría reconstruir su potencia militar. A diferencia de lo que sostienen algunos informes occidentales, el presidente considera que el Kremlin podría estar listo para un nuevo ataque masivo en poco tiempo.
«Desde nuestro punto de vista, podría recuperarse en no más de un par de años»
, dijo, enfatizando que un alto al fuego sin garantías reales de seguridad sería una oportunidad para que el enemigo se fortalezca.

Pese a las dificultades, el gobernante se mostró optimista sobre la capacidad de resistencia de su nación.
«¿Perderemos? Claro que no, porque luchamos por la independencia de Ucrania»
, afirmó. En este contexto, ratificó que el objetivo nacional sigue siendo regresar a las fronteras de 1991, año en que se consolidó la independencia tras la caída de la Unión Soviética, lo que incluye la recuperación de la península de Crimea.
No obstante, Zelensky reconoció que el ejército ucraniano enfrenta carencias materiales.
«No tenemos suficientes armas»
, admitió, señalando que la posibilidad de una ofensiva para retomar todo el territorio ocupado depende directamente del apoyo de sus aliados internacionales.
Estas declaraciones se dan en un marco de presión diplomática externa. Recientemente, el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, sugirió que Ucrania debería acelerar los contactos para una salida negociada, coincidiendo con reuniones diplomáticas en Ginebra.

Ataque interno y sospechas de inteligencia rusa
Mientras la guerra se libra en los frentes, la seguridad interna de Ucrania también enfrenta desafíos. Este domingo, la Policía Nacional informó sobre la captura de una mujer de 33 años, sospechosa de perpetrar un atentado con explosivos en la ciudad de Leópolis. El ataque cobró la vida de una agente policial y dejó a 25 personas heridas.
El titular de la cartera de Interior, Ihor Klimenko, dio a conocer que la detenida habría actuado bajo órdenes directas de los servicios de inteligencia de Rusia, reforzando la tesis de que las operaciones de sabotaje se mantienen activas en todo el territorio.
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