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Dominicana y México lideran el turismo regional como destinos refugio

República Dominicana se ha consolidado como el referente indiscutible del turismo en la región caribeña. Durante el último año, la nación alcanzó la cifra histórica de 11,6 millones de visitantes. Este incremento representa un sólido 37,8 % en comparación con el 2022, demostrando una clara preferencia de los viajeros globales que buscan estabilidad frente a la incertidumbre operativa en otros puntos geográficos de la zona.

Carlos Garrido, quien preside la Confederación Española de Agencias de Viaje (CEAV), ha señalado que tanto el país dominicano como México actúan actualmente como «destinos refugio». Según el directivo, este repunte se debe directamente al entorno geopolítico actual y a los persistentes problemas de seguridad y conectividad que atraviesan las naciones vecinas.

República Dominicana alcanza un récord histórico con 11,6 millones de turistas en 2025, consolidándose como líder en turismo del Caribe. (EFE/ Eddy Vittini)

Estrategias de éxito en la Riviera Maya

El mercado en la Riviera Maya se mantiene con una demanda sumamente robusta, beneficiándose de la duda que generan otros países del Caribe. No obstante, Toni Chaves, presidente de la Asociación de Hoteles de Riviera Maya, aclara que este éxito responde a una estrategia más profunda de mercado:

“La demanda se está orientando hacia destinos con mayor conectividad y estabilidad operativa”

.

Para el sector mexicano, la competitividad no es producto del azar. Chaves enfatiza que los elementos determinantes para atraer al turista moderno incluyen factores críticos para la industria:

  • Una amplia y eficiente conectividad aérea internacional.
  • Una sólida percepción de seguridad para los visitantes extranjeros.
  • Una oferta hotelera diversificada y de alta calidad.
  • Precios competitivos en relación con el nivel de servicio ofrecido.

Desde la industria del hospedaje se advierte que la competencia es feroz. Las decisiones de los turoperadores internacionales dependen ahora, más que nunca, de la garantía de servicios continuos y confiables que un país pueda ofrecer.

Cuba y Venezuela: Desafíos logísticos y económicos

En un contraste marcado, Cuba enfrenta su crisis turística más aguda de las últimas dos décadas. Al concluir el 2025, la isla apenas registró 1,8 millones de viajeros internacionales, lo que representa su nivel más bajo desde el año 2002. El ministro de Turismo de Cuba, Juan Carlos García, ha atribuido este descenso al bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos, el cual impacta severamente la infraestructura energética y limita las conexiones aéreas globales.

Desde la perspectiva del sector privado, Gabriel Cánaves, director de la división Cuba de una importante multinacional hotelera, admitió que la pasada temporada de invierno mostraba buenos indicadores hasta que la inestabilidad regional afectó el flujo. Debido a esta volatilidad, se ha detectado un traslado de las reservas desde suelo cubano hacia México y República Dominicana, obligando a las cadenas a reducir la disponibilidad de habitaciones en la isla.

Las dificultades de conectividad y las restricciones aéreas reducen la llegada de turistas a Cuba y Venezuela en la última temporada. (Foto: cortesía)

Por otro lado, Venezuela vive una situación compleja marcada por severas restricciones en el espacio aéreo. En noviembre, la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) emitió una advertencia instando a la precaución extrema en las rutas sobre el territorio venezolano y el Caribe sur. Esta medida generó que aerolíneas como Iberia, TAP, Gol, Avianca y Air Europa suspendieran sus operaciones de forma temporal en la zona.

César Gutiérrez, presidente de la Federación Empresarial de Asociaciones Territoriales de Agencias de Viajes Españolas (Fetave), aclaró que la caída en la llegada de visitantes no se debe a un desinterés del mercado, sino a la pérdida crítica de operatividad logística y de vuelos disponibles para llegar al destino.

Ajustes en la oferta hotelera regional

Ante esta realidad, la industria del alojamiento ha tenido que implementar ajustes drásticos para sobrevivir al cambio de tendencia. En el caso específico de Cuba, se reportó que algunas empresas redujeron su capacidad instalada, llegando a cerrar temporalmente tres hoteles para mitigar el impacto de la baja ocupación y la falta de suministros esenciales.

En definitiva, el flujo turístico en el Caribe se está reorganizando en torno a la búsqueda de seguridad, conectividad y estabilidad. Esta coyuntura permite que destinos como México y República Dominicana se consoliden como los nuevos pilares de atracción para viajeros que priorizan la calidad y la previsibilidad en sus servicios turísticos frente a la volatilidad de la región.

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