La administración de carácter privado del vertedero de Rizal se encuentra actualmente en el centro de una fuerte controversia. Diversas organizaciones civiles han levantado su voz para denunciar presuntos intentos de silenciar la búsqueda de información relacionada con la desaparición de, al menos, 50 personas. Este incidente se produjo tras un colapso masivo en el depósito de basura ubicado en la ciudad de Rodríguez, dentro de la provincia de Rizal.
Según los reportes de la agrupación de derechos humanos Kadamay, la cifra estimada de ciudadanos no localizados proviene de los testimonios de familiares que han perdido contacto con sus seres queridos desde que ocurrió el desastre. El evento tuvo lugar aproximadamente a las 14:00 horas del pasado viernes en la jurisdicción del distrito de San Isidro, sumiendo a la comunidad en un estado de incertidumbre total.
Contradicciones en las cifras y rescates milagrosos
Este suceso ocurre pocos meses después de otra tragedia similar registrada el 8 de enero en el vertedero de Binaliw, en Cebú, donde lamentablemente perdieron la vida 36 personas. En el caso actual de Rizal, la secretaria general de Kadamay, Mimi Doringo, aclaró que la cifra de 50 desaparecidos es una estimación basada en reclamos sociales y no un dato cerrado.
«Los 50 desaparecidos no representan un dato definitivo»
Doringo también destacó el caso de dos hermanos que consiguieron sobrevivir tras permanecer atrapados por más de una hora bajo los escombros y desechos del vertedero. Este hecho no solo resalta la magnitud del desprendimiento, sino que también subraya la desesperada situación de quienes podrían estar aún bajo los restos del colapso.
Cuestionamientos a la transparencia oficial
Por otro lado, el Centro de Mando de la Oficina de Gestión y Reducción de Riesgos de Desastres de Rizal ha manejado datos significativamente menores, confirmando oficialmente la desaparición de solo tres personas. Esta notable disparidad entre los informes gubernamentales y las cifras de las agrupaciones civiles ha generado una ola de críticas sobre la transparencia y la efectividad en la coordinación de las labores de identificación y rescate de las víctimas.
La organización Kadamay ha ido más allá en sus denuncias, señalando que algunas familias de los afectados habrían recibido compensaciones económicas con la condición de no divulgar detalles sobre las desapariciones o las condiciones del siniestro. El vertedero es operado por la firma privada International Solid Waste Integrated Management Specialist, Inc. (ISWIMS), un factor que añade una capa de complejidad a las investigaciones debido a los intereses corporativos involucrados.
Denuncias de censura y amedrentamiento
El movimiento político Bagong Alyansang Makabayan (Bayan) ha reportado que la empresa ISWIMS obstaculizó el acceso de los medios de comunicación al lugar de los hechos, impidiendo una cobertura informativa libre. Según Bayan, existiría una presunta colaboración de las fuerzas policiales para restringir el trabajo periodístico en la zona. Además, se documentó el caso de un reciclador que, tras publicar fotografías del derrumbe en plataformas digitales, fue visitado de forma intimidatoria por representantes de la compañía administradora.
Es importante recordar que el vertedero de Rizal ya contaba con antecedentes de peligrosidad. En una ocasión anterior, tras fuertes lluvias, se registró un deslizamiento donde cuatro trabajadores debieron ser rescatados, aunque afortunadamente no presentaron heridas de gravedad. Estos incidentes recurrentes han puesto en alerta a las organizaciones sociales filipinas sobre:
- Las deficientes condiciones de seguridad para quienes laboran en estos recintos.
- La opacidad en la gestión de residuos por parte de concesionarias privadas.
- La urgente necesidad de protocolos de protección para las comunidades vulnerables.
La situación actual en Rizal evidencia una crisis profunda en la gestión de residuos en Filipinas, marcada por la falta de acceso a información fidedigna y las crecientes presiones hacia las comunidades que dependen de estas actividades para su subsistencia diaria.
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