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Médico brasileño vence cáncer avanzado en un mes con terapia CAR-T

La víspera de Navidad, el pasado 24 de diciembre, la vida del médico Jonathan Miranda cambió drásticamente al manifestar síntomas alarmantes como un dolor lumbar agudo, cuadros de anemia, fatiga extrema y una reducción notoria de su masa corporal. Tras someterse a revisiones con especialistas en hematología, el diagnóstico fue contundente: padecía un mieloma múltiple avanzado. Un tumor de 12 centímetros ya comprometía diversas funciones vitales, dejando un pronóstico médico desalentador.

Ante la gravedad de su estado, el facultativo optó por un tratamiento de vanguardia conocido como terapia CAR-T, bajo la supervisión del doctor Vanderson Rocha. Las evaluaciones diagnósticas iniciales, específicamente un PET scan, revelaron la magnitud del avance de la enfermedad: las células malignas habían invadido el páncreas, el hígado, los pulmones, el bazo y la zona sacra. Aunque el mieloma múltiple puede controlarse por largos periodos, la medicina actual aún no ha determinado una cura definitiva para esta patología.

¿En qué consiste la revolucionaria terapia CAR-T?

El doctor Vanderson Rocha explicó los mecanismos de este procedimiento genético.

“Este tratamiento utiliza células manipuladas genéticamente. Justo después de que esas células se infunden, entonces existe una batalla, una guerra, y esas células del cáncer entonces son destruidas”

. Asimismo, el especialista precisó que, en la actualidad, este recurso médico se limita a tres tipos específicos de enfermedades oncológicas.

Por su parte, el doctor Elmer Huerta profundizó en la evolución de los tratamientos contra el cáncer para contextualizar este avance. Según el experto, históricamente la oncología se ha basado en tres pilares: la cirugía, la quimioterapia (implementada desde mediados del siglo XX) y la radioterapia. No obstante, la inmunoterapia representa un cambio de paradigma, pues busca que el sistema de defensa del propio paciente sea el encargado de combatir la afección. En este método, los linfocitos T son extraídos y modificados para que logren detectar los antígenos presentes en las células del tumor.

“Cuando la célula se vuelve cancerosa, desarrolla lo que se llama antígenos, unas sustancias químicas que le permiten ser cancerosas”, señaló Huerta.

De metástasis en todo el cuerpo a remisión casi total en cuatro semanas

El desafío principal radica en que, usualmente, los linfocitos T no logran reconocer estos antígenos debido a que las células malignas poseen mecanismos para ocultarse. Para superar esta barrera, los científicos aíslan los receptores celulares, crean células de defensa entrenadas, las multiplican exponencialmente y las reintroducen en el torrente sanguíneo del paciente para que actúen como un ejército especializado en destruir el tumor.

Un proceso logístico de alta complejidad

Para el caso particular de Miranda, el protocolo exigió la extracción de células de su sistema inmune para ser enviadas a laboratorios de alta tecnología en Europa o Estados Unidos. Una vez completada la modificación genética, las células regresaron para ser reinfundidas. Rocha reiteró la intensidad del proceso:

“Después que esas células son infundidas, entonces existe una batalla, una guerra, y esas células del cáncer son destruidas”

.

El resultado obtenido desafió todas las expectativas médicas iniciales. Solo un mes después de iniciar el proceso, un nuevo PET scan arrojó datos sorprendentes. “Para nuestra sorpresa, en el día 23, fue hecho otro PET scan y todas esas lesiones agresivas de páncreas, de hígado, desaparecieron”, manifestó con asombro el propio Jonathan Miranda.

El doctor Rocha no ocultó su impacto emocional ante la recuperación de su colega y paciente:

“Es emocionante, porque la verdad yo no tenía mucha esperanza, yo pensaba que él se iba a morir. Porque el tumor estaba muy avanzado”

.

Desafíos, costos y el futuro de la oncología

A pesar del éxito, la terapia CAR-T enfrenta obstáculos considerables. Elmer Huerta subrayó que se trata de un procedimiento sumamente costoso que requiere una infraestructura hospitalaria de primer nivel y una logística internacional compleja para el traslado de las células. La necesidad de entrenar y multiplicar millones de células de defensa demanda una tecnología que no está disponible en todas las regiones.

No obstante, el horizonte científico es prometedor. El uso de vacunas de ARN mensajero, que ya han mostrado resultados positivos en el tratamiento de tumores agresivos, podría aumentar la accesibilidad a estas terapias en los próximos años.

Para Jonathan Miranda, este hito representa una nueva oportunidad de vida. “Tengo certeza de que el CAR T va a sostener esto por muchos años, y que yo llegue próximo a los cien años, como mi madre llegó”, afirmó el médico, reconociendo que, sin esta innovación, el desenlace inevitable habría sido el fallecimiento. Los avances en inmunoterapia están permitiendo que pacientes con diagnósticos antes considerados terminales alcancen expectativas de supervivencia sin precedentes.

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