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¿Es segura la vacuna del sarampión para personas con VIH? Expertos

La situación epidemiológica actual por el brote de sarampión en México ha generado una alerta sanitaria importante, acumulando hasta la fecha un total de 10,439 casos y 31 defunciones a nivel nacional. Debido a este incremento, se ha puesto en marcha una campaña masiva de vacunación para mitigar el avance de la enfermedad.

Esta iniciativa de salud está enfocada primordialmente en menores de edad y personas que no cuenten con su esquema de vacunación completo de la triple viral. No obstante, ha surgido una interrogante recurrente entre la población: ¿pueden las personas que viven con VIH recibir esta inmunización de manera segura?

Criterios de vacunación para pacientes con VIH

De acuerdo con las precisiones de especialistas en infectología, la administración de la vacuna contra el sarampión en pacientes con VIH es posible, siempre y cuando se cumplan parámetros inmunológicos específicos. Expertos como Alejandro Macías, reconocido infectólogo y exzar de la influenza, junto al médico especialista en Medicina Interna, Juan Luis Mosqueda, han aclarado estas dudas.

Respecto a la viabilidad del biológico, el doctor Mosqueda detalló las condiciones necesarias a través de una directriz técnica:

“¿Se pueden vacunar contra sarampión las personas que viven con VIH? – SI, cuando tienen más de 200 CD4+. – NO debe aplicarse a personas con menos de 200 CD4+. – En niños el límite cambia de acuerdo a edad, pero NO debe aplicarse cuando tienen CD4+ muy bajos”

Por su parte, el Grupo de Trabajo sobre Tratamientos del VIH (gTt-VIH), entidad internacional con sede en Barcelona, ha advertido que este sector de la población posee un riesgo elevado de presentar cuadros graves si contraen sarampión, particularmente cuando sus defensas están comprometidas.

Riesgos y niveles de protección

La organización subraya que un recuento reducido de células CD4+ se vincula directamente con una mayor probabilidad de mortalidad y complicaciones médicas. Bajo esta premisa, las normativas internacionales de salud sugieren una evaluación sistemática de la inmunidad frente al sarampión en todos los pacientes diagnosticados con VIH.

Un estudio realizado en una clínica de Dallas, el cual analizó expedientes médicos de más de 13,600 personas con VIH entre los años 2015 y 2025, reveló datos preocupantes: solo el 11% de los pacientes contaba con evidencia documentada de protección contra el sarampión. Aunque el 82% de quienes se sometieron a pruebas serológicas presentaron anticuerpos, se estima que una de cada cinco personas podría estar desprotegida.

Protocolos de aplicación y seguridad

Las directrices médicas vigentes establecen que las personas con VIH mayores de un año que no tengan inmunidad comprobada deben recibir dos dosis de la vacuna triple vírica. Los requisitos fundamentales incluyen:

  • Estar bajo tratamiento antirretroviral constante.
  • Mantener una función inmunitaria adecuada.
  • Respetar un intervalo mínimo de un mes entre dosis.

Es importante notar que la respuesta inmunológica en estos pacientes puede ser menos duradera o robusta que en el resto de la población. Si tras completar el esquema no se detectan anticuerpos, los médicos podrían considerar una nueva serie de vacunación, especialmente si la primera se realizó antes de alcanzar la supresión virológica.

Se ha determinado que la vacuna triple viral es segura para pacientes mayores de cinco años con un conteo de CD4+ igual o superior a 200 células/mm³. En el caso de infantes menores a esa edad, se requiere que el porcentaje de CD4+ sea de al menos el 15%. No obstante, el biológico está estrictamente contraindicado en casos de embarazo o inmunosupresión severa. Ante una exposición accidental al virus, se puede evaluar el uso de inmunoglobulina específica dentro de los primeros seis días.

¿Qué es el sarampión y cómo prevenirlo?

El sarampión se define como una patología viral de altísima contagiosidad. Su sintomatología suele iniciar con cuadros de fiebre, congestión nasal, malestar general y tos, para posteriormente manifestar erupciones en la piel. Aunque la recuperación es común, existe el peligro de derivar en enfermedades críticas como encefalitis o neumonía.

Actualmente, no se dispone de un tratamiento antiviral que cure la infección, por lo que la vacuna triple viral (que protege también contra rubéola y paperas) es la herramienta de prevención por excelencia. Con un esquema de dos dosis, este biológico alcanza una eficacia del 97%, siendo recomendada por todas las autoridades sanitarias para la infancia y adultos sin protección documentada.

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