El ícono del género urbano, Kino Rankins, marcó su retorno oficial a los escenarios con una visita especial a la cabina de KCH Radio. Acompañado por el artista nacional Mister Wilson, el intérprete de clásicos como “Sandunguera” repasó su trayectoria, compartió anécdotas de su paso histórico por el país y presentó sus nuevos proyectos musicales.

Una hermandad musical que trasciende fronteras
La relación entre Kino Rankins y Ecuador tiene un arquitecto clave: Mister Wilson. El artista ecuatoriano relató cómo, tras descubrir el sonido de “Sandunguera” en los inicios de la era digital, quedó impactado por la propuesta de Rankins, convirtiéndose en el gestor de su primera visita al país.
«Mister Wilson no solo me trajo por primera vez, sino que ahora propicia este reencuentro. Más que colegas, somos hermanos de música», afirmó Rankins, destacando que esta alianza ha permitido que éxitos como “Dame una llamada” sigan vigentes en las nuevas generaciones de oyentes ecuatorianos.
Anécdotas e hitos: El pionero que conquistó las Galápagos y anticipó la estética del reguetón moderno
En un recorrido por la memoria, Kino Rankins, reivindicó su lugar en la historia de la música urbana al recordar hitos que lo vinculan profundamente con Ecuador. Uno de los momentos más destacados de su carrera fue haberse convertido en el primer exponente de reguetón en pisar y actuar en las Islas Galápagos, un logro sin precedentes para la época que llevó su ritmo hasta el rincón más icónico del archipiélago.
Su relación con el país trasciende los escenarios, destacando su participación filantrópica en la Teletón «Niño Esperanza» y su conexión espiritual con las costas ecuatorianas, específicamente en Montañita, sitio que eligió durante años para sus temporadas de descanso y desconexión.
Durante la charla, Rankins se sumergió en una atmósfera de nostalgia. Con orgullo, relató tras observar el impacto global de Bad Bunny en el Super Bowl, cómo su padre fallecido el pasado diciembre y su madre, le dedicaron el cumplido más sincero que un artista puede recibir: «Tú cantas mejor que él». Para el puertorriqueño, esta frase no es solo un elogio familiar, sino un testimonio de una era donde el talento vocal crudo se imponía sobre la tecnología. «En mi época no dependíamos del autotune; era pura esencia», afirmó entre risas, reivindicando la potencia interpretativa de los pioneros.
El artista también desenterró una fascinante anécdota de 2001 junto a un joven Nicky Jam. En aquel entonces, fue el reguetonero estadounidense quien le introdujo a figuras clave de la escena boricua, como Daddy Yankee. En medio de ese intercambio cultural, Rankins le confesó su ambición de convertirse en el «Sean Paul latino», una idea que Nicky recibió con escepticismo: «Estás loco, ¿cómo te vas a comparar con los jamaiquinos?», le cuestionó en su momento.
Sin embargo, el tiempo terminó dándole la razón a Kino. Esa fusión de estética y ritmos que él visualizó hace dos décadas no solo fue adoptada por la industria años más tarde, sino que el propio Nicky Jam terminó abrazando un estilo similar en su etapa de mayor éxito internacional. Lo que en 2001 parecía una locura, hoy es el estándar de un género que Rankins ayudó a moldear con una visión adelantada a su tiempo.
Nuevos lanzamientos y una primicia exclusiva
El motivo principal de su visita es la promoción de sus más recientes sencillos:
- “Háblame de ti”: Una propuesta con esencia tropical y matices jamaiquinos que mantiene la línea que lo llevó al éxito global.
- “Shilalalai”: Un tema que busca conectar con el público actual sin perder su identidad old school.
Como cierre de la entrevista, Kino Rankins dejó una primicia para sus seguidores ecuatorianos: el próximo lanzamiento del remix de «Be My Baby» junto a Periquito de Trébol Clan, una colaboración que promete revivir la «magia» que, según el artista, «viene de arriba».
Con este regreso, Kino Rankins no solo apela a la nostalgia, sino que reafirma su vigencia en un mercado que siempre lo ha considerado uno de los pilares del movimiento urbano.
Por: Rocío Armendáriz
Fotos y vídeos: Nelson Pacheco