En el marco de su visita oficial a la Isla de Pascua, el primer mandatario de Chile, Gabriel Boric, emitió una respuesta contundente ante la resolución adoptada por el Departamento de Estado de los Estados Unidos. La potencia norteamericana determinó la anulación de las visas de ingreso a su territorio para tres funcionarios chilenos —quienes no han sido identificados públicamente— por presuntamente participar en “actividades que comprometieron infraestructura crítica de telecomunicaciones y socavaron la seguridad regional”.
El gobernante chileno fue enfático al rechazar las acusaciones provenientes de Washington.
“Como jefe de Estado, como presidente de Chile, les digo que nuestro gobierno jamás ha realizado algún tipo de actividad que socave la seguridad ni de Chile ni de ningún otro país”
, manifestó con firmeza ante los medios de comunicación presentes.
Además, el presidente Boric subrayó la autonomía del país en sus decisiones internas frente a presiones externas, señalando que “no aceptamos imposiciones de ningún otro respecto de las decisiones soberanas que se tomen en Chile”.
Durante su intervención, defendió la legalidad de las acciones de su administración, asegurando que se han seguido todos los protocolos nacionales y las normativas globales.
“Nosotros siempre tomamos todos los resguardos, analizamos todas las alternativas en conformidad a la ley chilena y al derecho internacional. Y yo puedo, con total tranquilidad, descartar que haya algún tipo de amenaza a la seguridad regional, nacional o hemisférica como se afirma en este comunicado”
, añadió el mandatario.
Como medida diplomática inmediata, el Ejecutivo confirmó que el canciller Alberto van Klaveren ha citado al embajador de Estados Unidos en Santiago, Brandon Judd. La finalidad del llamado es que el representante diplomático revele la identidad de los funcionarios sancionados y brinde las justificaciones de una medida calificada por el gobierno chileno como “arbitraria, unilateral y sorpresiva que no tiene justificación”.
“Como gobierno y como país, espero que todos nos pongamos del lado de la bandera chilena”, finalizó el presidente Gabriel Boric.

Detalles de la resolución del Departamento de Estado
La noticia se dio a conocer a través de un pronunciamiento oficial firmado por el secretario de Estado, Marco Rubio. En dicha declaración, el organismo estadounidense informó sobre la imposición de restricciones de visa a los tres integrantes del gobierno chileno. Según el texto, estas personas habrían autorizado o ejecutado acciones que “comprometieron infraestructura crítica de telecomunicaciones” y afectaron la seguridad regional en el continente.
Las sanciones no solo afectan a los implicados directos, sino también a su entorno cercano.
“Estas personas y sus familiares directos serán, por lo general, inelegibles para ingresar a los Estados Unidos, y cualquier visa estadounidense que posean ha sido revocada”
, detalla el documento oficial.
Desde la perspectiva de Washington, esta decisión se alinea con las políticas de seguridad de la administración actual.
“Estas acciones reafirman el compromiso del Presidente Trump de proteger la prosperidad económica y los intereses de seguridad nacional de Estados Unidos en nuestra región”
, agregaron las autoridades norteamericanas.
Finalmente, el texto del Departamento de Estado incluyó una dura crítica a la gestión de Gabriel Boric, afirmando que su trayectoria política se verá afectada por estos sucesos.
“El legado del gobierno de Boric quedará aún más empañado por acciones que socavan la seguridad regional en detrimento último del pueblo chileno (…) Seguimos promoviendo la rendición de cuentas de los ciudadanos chilenos que deliberadamente trabajan para desestabilizar nuestro hemisferio”
, concluye la declaración.
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