La situación legal del ex príncipe Andrés, tras su detención vinculada a la transmisión de información confidencial al polémico Jeffrey Epstein, ha provocado un impacto profundo tanto en el Palacio de Buckingham como en el escenario internacional. El experto en temas de realeza y allegado a la recordada Lady Di, Roberto Devorik, analizó el complejo panorama que enfrenta la monarquía británica y los recientes escándalos que la sacuden.
Al profundizar en la crisis actual, Devorik estableció una comparación directa entre el trato que recibe el príncipe Andrés y el que en su momento experimentó Diana de Gales. Según el especialista, la institución ha decidido retirar su respaldo al duque:
“Lo que le pasó al príncipe Andrés es lo mismo que le hicieron a Diana cuando la Corona te larga la mano.”
Asimismo, destacó la distancia marcada por el rey Carlos III hacia su hermano, señalando que el monarca fue tajante en su denominación oficial:
“No dijo ‘mi hermano’, dijo ‘Andrew Mountbatten’. En una manera, abrió la mano y es tu problema, yo quiero que la ley continúe”
, explicó el consultor.
Sobre las acciones legales en curso, Devorik reveló que las autoridades mantienen una vigilancia y rastreo constante en la vivienda del aristócrata. “Hablé esta mañana con Inglaterra y los siguen ahí adentro de la casa, buscando cosas. Esto va a durar siete, ocho meses”, afirmó. Para el experto, este proceso marca un antes y un después en la institución, sugiriendo que, por primera vez, se les exigirá rendición de cuentas absoluta a todos los integrantes activos de la familia real.
Respecto al nexo con Jeffrey Epstein, el entrevistado fue contundente al aclarar su propia distancia con el financista, aunque confirmó el acceso que este tenía a los círculos de poder.
“Yo estuve invitado a dos o tres fiestas que él hizo, pero no fui porque no me interesó como personaje.”
Además, expresó su asombro por la presencia de Epstein en entornos de alta seguridad: “Me enteré que había estado invitado al castillo de Windsor, y no es fácil entrar”, recordó.
Devorik también se refirió al desgaste de la imagen pública de la corona entre los ciudadanos británicos, comparando ese sentimiento con la desafección política generalizada. “Están cansándose. Es como nosotros nos cansamos de la política. Lo que está dentro de Buckingham Palace es un dinosaurio de la antigüedad mental y de fuerza”, sentenció. En su relato, recordó su propio historial con la justicia británica debido a su cercanía con la fallecida princesa:
“Estuve un día entero adentro de Scotland Yard después de que murió Diana, por las cosas que sé y no sé.”

Su relación histórica con la princesa de Gales
El ingreso de Devorik a los estratos más exclusivos de la sociedad británica se dio a través de contactos influyentes en la moda.
“Gracias a la editora del Vogue inglés me inserté en ese mundo”
, relató, haciendo énfasis en que su permanencia se debió a su transparencia personal:
“No pretendí ser más de lo que soy. Fui genuino con ellos y por eso llegué más que muchos embajadores”
.
Durante su trayectoria, el empresario residió durante tres décadas en Londres y completó su formación académica en una institución británica, sin embargo, asegura que mantuvo siempre su identidad.
“Viví treinta años en Londres y me eduqué en un colegio inglés, pero nunca busqué imitar a los británicos”
. En este sentido, recalcó:
“Hablé el inglés que me enseñaron acá y no pretendí ser más de lo que soy”
.
El primer contacto con Diana fue mediado por Beatrix Miller, quien fue la encargada de introducirlo en el círculo de la realeza:
“Me llamó Beatrix Miller para presentarme a la futura reina de Inglaterra”
. A partir de ese encuentro, se forjó un vínculo de amistad que se extendió hasta el trágico fallecimiento de la princesa en el año 1997.
Finalmente, Devorik rememoró su rol como asesor de estilo en momentos clave de la familia, como cuando trabajó para Susi Barrantes en el enlace de Sarah Ferguson:
“Le diseñé el vestido a Susi Barrantes para el casamiento de Fergie y fue considerada la mujer mejor vestida de todo el casamiento”
. A pesar de sus éxitos, reconoció que no todos los miembros de la casa real lo aceptaban, evidenciando las tensiones internas:
“Fui amigo de muchos, pero hay otros que no me quieren. Hay siempre grietas, no solo en la política”
.

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