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Histórico acuerdo entre EE. UU. e Indonesia: arancel del 19% e inversiones

Las naciones de Estados Unidos e Indonesia han oficializado un acuerdo comercial calificado como «histórico», el cual establece un arancel recíproco del 19% para los productos importados desde el archipiélago asiático. Este pacto no solo redefine las tasas impositivas, sino que compromete a Indonesia a suprimir obstáculos comerciales para casi la totalidad de la oferta estadounidense, además de movilizar una cifra de 33.000 millones de dólares (aproximadamente 28.012 millones de euros) en adquisiciones e inversiones estratégicas.

Detalles del acuerdo arancelario

El documento, que contó con la firma del presidente estadounidense Donald Trump y su par indonesio, Prabowo Subianto, ratifica la permanencia del arancel del 19%. Es importante destacar que esta cifra representa una consolidación tras la reducción efectuada este verano, cuando la tasa descendió desde el 32% que Washington había impuesto originalmente. Por otra parte, se ha pactado un arancel del 0% para categorías específicas, entre las que sobresalen ciertos productos del sector textil.

Sobre este punto, las autoridades detallaron que la exención total de aranceles se aplicará a un volumen determinado de textiles y prendas de vestir. La cantidad exacta se establecerá basándose en el flujo de exportaciones de productos manufacturados con algodón de origen estadounidense y fibras artificiales o sintéticas provenientes también de Estados Unidos.

Apertura total del mercado en Indonesia

Como contrapartida, la administración en Yakarta se ha comprometido a desmantelar las barreras arancelarias en más del 99% de los bienes que Estados Unidos exporta hacia su territorio. Esta medida abarca una amplia gama de sectores económicos, tales como:

  • Productos agrícolas y mariscos.
  • Insumos sanitarios y farmacéuticos.
  • Tecnologías de la información y comunicación.
  • Industria automotriz y productos químicos.

Asimismo, Indonesia pondrá fin a las limitaciones para exportar hacia suelo estadounidense cualquier tipo de producto industrial, haciendo especial énfasis en los denominados minerales críticos.

Reformas normativas y propiedad intelectual

El país asiático también se enfocará en resolver trabas no arancelarias de carácter administrativo. Entre los compromisos adquiridos se encuentran la eliminación de exigencias de contenido local para firmas estadounidenses y la validación de las normas federales de seguridad y emisiones de vehículos de EE. UU. Del mismo modo, Yakarta aceptará los estándares de la FDA para medicinas y equipos médicos, suprimirá procesos de certificación y etiquetado que resultaban «engorrosos» y tomará acciones contundentes para proteger la propiedad intelectual.

En el ámbito industrial, Indonesia se integrará al Foro Global sobre Exceso de Capacidad de Acero para mitigar el impacto de la sobreproducción siderúrgica. Ambos gobiernos han acordado cooperar estrechamente para robustecer la resiliencia de las cadenas de suministro, combatir el fraude arancelario y asegurar la transparencia en las inversiones.

Compromisos laborales y sociales

«Indonesia se compromete a adoptar e implementar una prohibición de las importaciones derivadas del trabajo forzoso y a eliminar las disposiciones de su legislación laboral que restringen a los trabajadores y sindicatos el pleno ejercicio de la libertad de asociación y los derechos de negociación colectiva.»

Inversiones multimillonarias y minería

El flujo de capital derivado de este acuerdo asciende a 33.000 millones de dólares, los cuales Indonesia destinará a los sectores de energía, agricultura e industria aeroespacial en territorio estadounidense. El desglose de la inversión es el siguiente:

  • 15.000 millones de dólares (12.732 millones de euros) en el sector energético.
  • 13.500 millones de dólares (11.460 millones de euros) para la compra de aviones comerciales y servicios de aviación.
  • Más de 4.500 millones de dólares (3.820 millones de euros) destinados a productos del campo estadounidense.

Finalmente, se resalta la participación de la empresa Freeport-McMoRan, que ha suscrito un Memorando de Entendimiento para ampliar su licencia de explotación en la mina de Grasberg. Este yacimiento, reconocido como la segunda mina de cobre más grande del planeta, prevé generar ingresos anuales por 10.000 millones de dólares (8.490 millones de euros), garantizando así el suministro de minerales esenciales para la industria de Estados Unidos.

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