Un acaudalado hombre de 102 años, identificado únicamente por su apellido, Wang, fue víctima de un rapto perpetrado por sus propios parientes en los exteriores de un centro médico. El suceso ha conmocionado a la ciudad de Taipéi, en Taiwán, destapando una intensa pugna legal y familiar por el control de una herencia multimillonaria. El núcleo del conflicto es su relación con una cuidadora de 68 años, con quien el anciano contrajo matrimonio de forma privada y a quien pretendía dejar la totalidad de sus bienes.
Los acontecimientos violentos tuvieron lugar el pasado 3 de febrero en el distrito de Zhongshan. En el momento en que el centenario salía del hospital en silla de ruedas, asistido por su actual esposa, la Sra. Lai, fue interceptado por un grupo numeroso de familiares. Entre los presentes se encontraban sus tres hijos, tres nueras y cuatro nietos, quienes aguardaban en la entrada del edificio. Durante el altercado, la cuidadora fue apartada a la fuerza, resultando con diversas lesiones, mientras los parientes procedían a llevarse al anciano contra su voluntad. La policía local acudió al sitio para confirmar la identidad de los involucrados tras el pedido de auxilio de la mujer.
La controversia ha escalado rápidamente a los tribunales. Los descendientes de Wang sostienen que la mujer ha manipulado al hombre y lo ha mantenido aislado de su entorno familiar para asegurar el patrimonio. Por el contrario, la Sra. Lai ha rechazado estas afirmaciones y ha formalizado denuncias por los delitos de coacción e injurias, solicitando además medidas de protección. Actualmente, la validez del matrimonio y la legalidad de los movimientos financieros previos son el eje de una disputa judicial que ha captado la atención de la opinión pública.
Un patrimonio en disputa de 20 millones de euros
La unión civil entre Wang y la Sra. Lai se formalizó el 5 de enero, aunque la familia no tuvo conocimiento del enlace hasta días después. Según los parientes, la cuidadora se habría aprovechado de una presunta vulnerabilidad mental del millonario. No obstante, testimonios del personal del hospital y funcionarios del registro civil aseguran que el matrimonio se efectuó bajo todos los parámetros legales y que el sujeto se encontraba en pleno uso de sus facultades intelectuales al momento de la ceremonia.
Se estima que la fortuna del Sr. Wang alcanza los 20 millones de euros, compuesta principalmente por terrenos y diversas propiedades ubicadas en Taipéi, además de múltiples pólizas de seguro. Según los detalles del caso, el hombre ya habría efectuado el traspaso de siete parcelas y una póliza valorada en 2 millones de euros a nombre de su esposa y los hijos de ella, lo que representa una transferencia patrimonial de aproximadamente 5 millones de euros hasta la fecha.
Situación legal tras el incidente en el hospital
Tras el secuestro, el enfrentamiento se ha trasladado al ámbito jurídico. Mientras la Sra. Lai defiende la legitimidad de su estatus como esposa y las donaciones recibidas, la familia del millonario busca anular tanto el enlace matrimonial como los traspasos, argumentando abuso de debilidad. Sin embargo, las autoridades encargadas del registro civil indicaron que Wang superó satisfactoriamente los interrogatorios de rutina al momento de casarse, lo que debilita la postura de sus hijos y nietos.

Este dramático episodio ha generado un debate sobre la autonomía de los adultos mayores, la protección de grandes capitales y hasta qué punto la familia puede intervenir en las decisiones privadas de una persona de avanzada edad. Mientras la justicia taiwanesa analiza las pruebas sobre la validez de los actos jurídicos de Wang, el caso sigue bajo el escrutinio público, evidenciando las fuertes tensiones que pueden surgir entre los vínculos afectivos y los intereses económicos.
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