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Tailandia: El nuevo puente para drones chinos destinados a Rusia

La exportación de vehículos aéreos no tripulados desde la República Popular China hacia la Federación de Rusia ha encontrado una nueva y efectiva vía de tránsito: Tailandia. A través de este país del sudeste asiático, diversas compañías locales están gestionando la importación de suministros masivos que posteriormente son enviados a territorio ruso. Aunque estas transacciones operan bajo el marco legal vigente, coinciden directamente con la intensificación de las necesidades bélicas de Moscú tras la invasión total de Ucrania, ejecutada por el mandatario Vladimir Putin desde 2022.

Empresas bajo la lupa en Bangkok

En el corazón financiero de Bangkok, específicamente en la planta 30 del reconocido edificio Chartered Square, se localizan las oficinas de Skyhub Technologies Ltd. Este espacio, operado mediante un esquema de oficinas virtuales, sirve como un eslabón fundamental en la cadena de suministros. De acuerdo con testimonios del personal del inmueble, el sitio recibe visitas esporádicas de ciudadanos de origen chino y de su único director registrado. Pese a su relevancia operativa, la entidad carece de números telefónicos públicos y no contaba con personal presente durante las recientes verificaciones de prensa.

A pesar de mantener un perfil bajo, los registros de comercio exterior posicionan a Skyhub Technologies como el segundo importador de drones más grande de Tailandia con origen chino. Si bien la documentación no especifica el destinatario final de los aparatos, la tendencia estadística confirma que la gran mayoría de estos equipos importados por la nación tailandesa terminan siendo reexportados hacia Rusia, una práctica que actualmente no infringe las leyes locales.

Por mucho tiempo, el rol de Tailandia como punto de conexión logística para el Kremlin pasó desapercibido. No obstante, las cifras oficiales revelan un crecimiento exponencial en el envío de drones tailandeses hacia Rusia a partir de 2022, un fenómeno que corre en paralelo con el incremento de compras a China. Esta situación ya ha sido identificada por las autoridades de Ucrania, quienes monitorean de cerca este flujo comercial.

El papel de la tecnología china en el conflicto

Oficialmente, el régimen de China insiste en que no suministra apoyo militar directo a las fuerzas de Moscú. Sin embargo, la realidad en los frentes de batalla ucranianos muestra un uso constante de dispositivos de fabricación china, particularmente drones con visión en primera persona (FPV). Estos equipos son vitales para la guerra moderna, ya que permiten la transmisión de video en vivo y ajustes tácticos inmediatos durante los enfrentamientos.

El líder chino, Xi Jinping, y el ruso, Vladimir Putin (EP)

Desde el Departamento de Estado de los Estados Unidos se ha evitado realizar comentarios directos sobre las rutas específicas de Tailandia, aunque sus voceros han sido enfáticos al señalar que Beijing sostiene la base industrial de defensa rusa. Se estima que el gigante asiático provee aproximadamente el 80% de los componentes de doble uso que utiliza el ejército de Putin, refiriéndose a piezas que poseen aplicaciones tanto civiles como militares.

“El Sudeste Asiático es una región que sin duda hay que vigilar. Los países pueden cambiar, pero los métodos no: desvío a través de terceros países mediante empresas fantasma”, afirmó Maria Shagina, investigadora principal del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos.

Estadísticas de un comercio en auge

Las cifras financieras del periodo comprendido entre enero y noviembre de 2025 son reveladoras. Durante estos meses, Rusia adquirió drones desde Tailandia por un valor de 125 millones de dólares. Esta cifra representa el 88% de todas las exportaciones tailandesas en dicha categoría y supone un incremento de ocho veces respecto al año anterior. Simultáneamente, China exportó hacia Tailandia drones valorados en 186 millones de dólares. Para ponerlo en perspectiva, en el año 2022, el comercio tailandés en este rubro ni siquiera alcanzaba el millón de dólares y no registraba movimientos hacia el mercado ruso.

Ante esta situación, el director general de las Aduanas de Tailandia, Phantong Loykulnanta, defendió la legalidad de los envíos. El funcionario aclaró que los importadores no están obligados por ley a declarar el uso final de los dispositivos traídos desde China.

“Estamos listos para actuar, pero primero es necesario promulgar una ley”, afirmó el director,

añadiendo que el Ministerio de Comercio se encuentra realizando las investigaciones pertinentes sobre el caso.

Rutas alternativas frente a las sanciones

Debido a las múltiples restricciones internacionales, Rusia se ha visto forzada a diversificar sus canales de abastecimiento. Tras el endurecimiento de controles en rutas previas como Kazajistán o los Emiratos Árabes Unidos, el sudeste de Asia ha ganado protagonismo. De hecho, en octubre pasado, la Unión Europea ya impuso sanciones a dos compañías con sede en Tailandia por sospechas de colaboración con el aparato militar ruso.

Entre enero y noviembre de 2025, Rusia importó drones desde Tailandia por 125 millones de dólares, equivalente al 88% de las exportaciones tailandesas de ese rubro y ocho veces más que el año anterior

Tailandia no es el único país en esta red global. Informes de inteligencia han señalado a la India como un corredor para microchips estadounidenses, mientras que componentes de origen sudafricano han sido hallados en drones utilizados por las fuerzas rusas. Adicionalmente, se conoce que Rusia compra misiles a Irán y mantiene líneas de ensamblaje para los drones Shahed 136, de diseño iraní, dentro de su propio territorio.

“La guerra de desgaste es una batalla por recursos. Rusia está intensificando su presencia”, advirtió la experta Maria Shagina.

Detalles técnicos y el caso de Autel Robotics

La firma Skyhub Technologies, que inicialmente se dedicaba a servicios geológicos, movilizó unos 25 millones de dólares en drones durante 2025. Una gran parte de estos envíos procedía de Autel Robotics, un fabricante chino de renombre. Entre la mercancía destacan 976 unidades del modelo EVO Max 4T, cuyo valor por unidad ronda los 9.000 dólares. Se ha reportado que empresas rusas han solicitado apoyo estatal para intentar fabricar este modelo específico localmente tras ver su eficacia operativa. No obstante, Autel ha desmentido cualquier vínculo con fines militares, asegurando que sus productos son estrictamente civiles y poseen sistemas de geofencing para evitar su vuelo en áreas de conflicto.

Por otro lado, la compañía China Thai Corp., ubicada en las periferias de Bangkok, maneja volúmenes aún más elevados. Esta empresa importó drones por un total de 144 millones de dólares en los primeros once meses de 2025. Debido a esto, el Reino Unido ya ha emitido sanciones en su contra por proveer tecnología al ejército ruso, destacando un crecimiento vertical en sus ingresos desde 2023.

Vínculos sociales y económicos profundos

La relación entre Bangkok y Moscú trasciende lo tecnológico. Durante el último año, un número récord de 1,9 millones de turistas rusos eligió Tailandia como destino. Además, la inversión inmobiliaria por parte de ciudadanos rusos superó los 30 millones de dólares solo en el primer trimestre de 2025. En lugares estratégicos como la isla de Phuket, para finales de 2023, casi el 33% de la población extranjera residente era de nacionalidad rusa.

El Kremlin también ha fortalecido su poder blando a través de becas estudiantiles y la apertura de centros de enseñanza del idioma ruso. Analistas internacionales sugieren que el gobierno de Tailandia prioriza la captación de divisas y el impulso turístico ruso por encima de las tensiones geopolíticas en Europa del Este, lo que ha facilitado la consolidación de este corredor comercial para tecnologías de uso sensible.

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