La cotización del petróleo Brent, principal referente para el mercado europeo, experimentó un repunte significativo este jueves al superar la barrera de los 71 dólares. Este incremento posiciona al crudo en sus niveles de costo más elevados desde finales de enero de 2026, impulsado directamente por la creciente incertidumbre en torno a una posible escalada de las tensiones diplomáticas y militares entre Estados Unidos e Irán.
Durante la jornada bursátil de este jueves, el valor del barril de Brent escaló hasta alcanzar los 71,58 dólares. Esta cifra representa un alza del 1,7% en comparación con el precio de cierre de la sesión anterior, marcando su punto más alto en las negociaciones intradía desde el pasado 29 de enero.
Por otro lado, el crudo West Texas Intermediate (WTI), que sirve como referencia para el mercado de Estados Unidos, también mostró una tendencia al alza considerable. El WTI llegó a negociarse en los 66,27 dólares, estableciendo su precio más costoso desde finales del pasado mes de enero.
Declaraciones desde la Casa Blanca
En este escenario de volatilidad, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, emitió declaraciones ante los medios de comunicación para fijar la postura del gobierno. Leavitt subrayó que, aunque la diplomacia siempre es la prioridad para la administración de Trump, el despliegue militar en la zona es una realidad estratégica tras el refuerzo de tropas. La funcionaria manifestó lo siguiente:
«Irán haría muy bien en llegar a un acuerdo con el presidente Trump»
Análisis de riesgo y suministro global
Ante el reciente comportamiento de los precios, los expertos de ING Research han manifestado que los inversores están «cada vez más preocupados por la posible acción inminente de EEUU contra Irán». Según los informes citados por la firma, cualquier intervención militar actual podría ser un proceso mucho más extenso que los ataques ejecutados el año pasado contra las instalaciones nucleares iraníes. A esta tensión se suma que el gobierno persa procedió a cerrar temporalmente una sección del Estrecho de Ormuz el pasado martes, en el marco de diversos ejercicios militares.
La dificultad para alcanzar un consenso parece alejar las posibilidades de una desescalada, especialmente tras el incremento de la presencia de fuerzas estadounidenses en la región. Los especialistas advierten que, si la vía diplomática falla, la interrogante fundamental para el mercado será qué tipo de ofensiva tomará EE.UU. y de qué manera responderá Irán.
Finalmente, la preocupación central para los mercados energéticos radica en el impacto sobre los flujos de crudo del Golfo Pérsico. El Estrecho de Ormuz es un punto neurálgico por donde circulan aproximadamente 20 millones de barriles diarios de petróleo y productos refinados. De ese total, cerca de 1,5 millones de barriles diarios corresponden exclusivamente a las exportaciones de crudo de Irán, lo que pone en riesgo el suministro global ante cualquier interrupción en la zona.
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