El panorama climático en la región ha dado un giro preventivo de gran importancia. La Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen) ha decidido elevar el estatus de vigilancia a alerta, ante la alta probabilidad de que este evento meteorológico se manifieste en el litoral peruano a partir de marzo. Según el organismo, su ocurrencia se considera actualmente como “casi inminente”.
El científico Luis Vásquez, quien actúa como portavoz de la institución técnica, explicó que los registros y análisis más recientes confirman la existencia de condiciones propicias para que el fenómeno comience durante el tercer mes de este año. Aunque en reportes anteriores se estimaba que el proceso arrancaría en abril, la intensificación del calentamiento marino ha obligado a las autoridades a adelantar sus proyecciones.
Cambio de alerta y nivel de certeza
Vásquez enfatizó que el ajuste en el cronograma responde a la evidencia física del océano. “Ahora ya hemos cambiado para marzo, porque los indicadores así lo dicen”, puntualizó el especialista. Asimismo, remarcó que este cambio de categoría implica una seguridad técnica mucho mayor sobre el desarrollo del evento. De acuerdo con su análisis:
“La alerta es como si ya estuviéramos en rojo; es casi inminente la presencia de un Niño”
En cuanto a la duración de este episodio climático, los modelos actuales sugieren que el fenómeno podría persistir hasta el mes de noviembre. Existe, además, la posibilidad de que alcance una intensidad moderada hacia el mes de julio, aunque el portavoz del Enfen aclaró que todas estas proyecciones son revisadas de manera constante para ajustar los planes de contingencia.

El monitoreo científico se realiza mediante promedios mensuales para evitar sesgos por la variabilidad diaria del clima. Por este motivo, los expertos señalan que no es viable determinar un día exacto para el inicio, si bien se proyecta que marzo registre, en términos generales, condiciones cálidas de carácter débil.
Umbrales técnicos y condiciones actuales del mar
Pese a que la temperatura superficial del mar ha mostrado un incremento progresivo, el océano frente a las costas peruanas todavía no ha superado de forma sostenida los valores técnicos que definen un episodio cálido oficial. El parámetro establecido por los científicos es un aumento mantenido superior a los 0.4 ℃ con respecto al promedio histórico.
Actualmente, los registros térmicos presentan variaciones dependiendo de la zona geográfica. Mientras que en algunos puntos de la costa los valores son normales o incluso negativos, en el sur del litoral se mantiene una franja de agua fría debido al afloramiento de aguas profundas, un fenómeno natural que, según las previsiones, irá perdiendo fuerza gradualmente.

Un factor crítico en este escenario es el arribo de las denominadas ondas Kelvin cálidas. Actualmente, una de estas ondas ya impacta la costa peruana desplazándose de norte a sur. Adicionalmente, se espera la llegada de dos pulsos más entre los meses de marzo y mayo, lo que podría acelerar el calentamiento del agua y consolidar el desarrollo de El Niño.
Impacto regional y precipitaciones
Sobre las posibles consecuencias de un evento de intensidad débil en su fase inicial, Luis Vásquez estimó que los efectos serían moderados. Se prevé un aumento de la humedad ambiental, temperaturas más altas de lo habitual y la presencia de lluvias, especialmente en la zona norte. Las regiones que presentan mayor exposición son Tumbes, Piura y, con menor incidencia, Lambayeque. Aunque la temporada de lluvias suele disminuir estacionalmente en estas fechas, no se descarta la ocurrencia de episodios intensos.
Finalmente, en la sierra de la vertiente del Pacífico podría experimentarse un ligero incremento en las precipitaciones debido a la saturación de humedad en la atmósfera. Por el contrario, en las zonas del altiplano no se esperan impactos de relevancia debido a la debilidad proyectada para el inicio del fenómeno.
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