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El secreto de la visión nocturna de los gatos y su legado tecnológico

La capacidad de los gatos para ver en entornos de penumbra se debe a un rasgo biológico distintivo: el brillo intenso que emiten sus pupilas bajo luz tenue. Este fenómeno es posible gracias al tapetum lucidum, un tejido que actúa como un espejo retroreflector situado dentro del ojo. Esta estructura permite que los felinos optimicen la luz disponible, facilitando una visión excepcional en condiciones de mínima iluminación. Actualmente, este mecanismo natural no solo genera curiosidad científica, sino que impulsa innovaciones en el campo de la tecnología biomimética.

El origen de los reflectores viales: Un encuentro afortunado

En el año 1933, el empresario Percy Shaw se encontraba manejando por una ruta neblinosa en Yorkshire, Inglaterra. Un evento inesperado salvó su vida: el reflejo de los ojos de un gato en el borde del camino le permitió notar una curva peligrosa, evitando que cayera al vacío. Este suceso motivó a Shaw a desarrollar una solución para la seguridad vial.

Apenas un año después, en 1934, nacieron los reflectores conocidos comercialmente como Catseye®. Estos dispositivos, que hoy se encuentran en carreteras de todo el planeta, replican el efecto de los ojos felinos al devolver la luz de los faros de los vehículos hacia los conductores, trazando el camino durante la noche.

A lo largo de la historia, este resplandor ocular ha generado diversas teorías. Los antiguos egipcios, por ejemplo, creían que los gatos guardaban fragmentos de luz solar tras el atardecer. No obstante, fue en 1929 cuando la investigación científica comenzó a detallar el funcionamiento físico y anatómico de este sistema de visión.

Funcionamiento del tapetum lucidum y la retina felina

El ojo de los gatos posee el tapetum lucidum, una capa reflectante detrás de la retina ausente en los humanos (Imagen Ilustrativa Infobae)

El proceso visual estándar involucra a la retina, una membrana encargada de transformar la luz en impulsos para el cerebro. A diferencia de los seres humanos, los gatos poseen el tapetum lucidum justo detrás de esta membrana. Mientras que en las personas la luz que no es absorbida se disipa, en los felinos este tejido la refleja nuevamente hacia la retina.

Este rebote interno otorga a los fotorreceptores una segunda oportunidad para captar los estímulos luminosos. El resultado es el característico destello, usualmente de color verde o amarillento, que se observa cuando iluminamos a un gato en la oscuridad. Gracias a esta adaptación, el ojo de un gato puede detectar movimientos y formas en niveles de oscuridad donde el ojo humano solo percibiría sombras densas.

Presencia del tejido reflectante en el reino animal

Es importante destacar que los gatos no son los únicos poseedores de esta ventaja evolutiva. Diversos animales herbívoros y de carga también cuentan con el tapetum lucidum, entre ellos:

  • Vacas y ovejas.
  • Cabras y caballos.

Esta característica les permite detectar a sus acechadores en la oscuridad. De igual manera, especies marinas como delfines, ballenas y peces dependen de esta estructura para navegar en las profundidades de aguas con poca visibilidad.

La adaptación del tapetum lucidum también se observa en especies acuáticas como peces, delfines y ballenas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por el contrario, los animales con hábitos mayoritariamente diurnos no han desarrollado esta capa reflectante. Los humanos, los cerdos, las ardillas y la gran mayoría de los primates carecen de ella. En el caso de los perros, la mayoría sí posee este tejido, aunque se han registrado excepciones notables en razas de tamaño pequeño o en ejemplares que tienen los ojos azules.

Avances científicos inspirados en la anatomía del gato

La sofisticación de la visión felina sigue siendo un referente para la ingeniería moderna. El Dr. Young Min Song, quien se desempeña como catedrático en el Instituto Coreano Avanzado de Ciencia y Tecnología, ha liderado la creación de una cámara de alta sensibilidad diseñada bajo los principios del tapetum lucidum.

“Los ojos de los gatos siempre me han fascinado, especialmente por su capacidad para adaptarse a una gama muy amplia de condiciones lumínicas, desde la plena luz del día hasta la casi total oscuridad”, afirmó Song respecto a su investigación.

El especialista Song destaca la capacidad de los gatos para ver desde la plena luz hasta la oscuridad total (Imagen Ilustrativa Infobae)

El dispositivo desarrollado por el equipo de Song incluye una capa interna reflectante que emula la función biológica felina, logrando capturar imágenes de alta fidelidad en entornos oscuros sin incrementar el gasto de energía. Asimismo, la cámara utiliza una apertura vertical que imita la pupila rasgada de los gatos, lo cual mejora drásticamente la detección de bordes y la identificación de objetos que se encuentran camuflados.

El experto prevé que estos hallazgos tengan aplicaciones prácticas en sistemas de visión artificial, dispositivos autónomos y robots de exploración. Además, esta tecnología podría mejorar significativamente los equipos de vigilancia que deben operar en condiciones extremas de luz o sombra. La biomimesis basada en los felinos demuestra que la naturaleza aún guarda soluciones clave para los desafíos tecnológicos del futuro.

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