El reconocido artista Erik Rubín ha decidido enfrentar los rumores que rodean su vida privada. En un reciente encuentro con los medios, el intérprete confirmó que se está permitiendo conocer a una persona nueva en el ámbito sentimental, aunque dejó claro que, por el momento, no tiene interés en imponer etiquetas formales a este vínculo emergente.
Las alarmas sobre su situación amorosa se encendieron tras ser captado en el Aeropuerto de Monterrey en compañía de una joven, imagen que rápidamente se viralizó y generó múltiples teorías entre sus seguidores y la prensa de espectáculos.
Tras la reciente noticia del noviazgo entre su exesposa, Andrea Legarreta, y el empresario Luis Carlos Origel, la atención sobre los movimientos de Rubín aumentó considerablemente. Ante los cuestionamientos, el cantante fue enfático en señalar que prefiere llevar las cosas con calma:
“las cosas tienen que madurar, nos estamos conociendo, no tiene por qué haber títulos, no tiene por qué haber presión, tranquilos, si nosotros vamos tranquilos, ustedes más tranquilos”
El exintegrante de Timbiriche subrayó que su intención es que la relación evolucione de manera natural, evitando cualquier tipo de apresuramiento mediático. 
Una familia unida pese a la separación
En cuanto al presente de Andrea Legarreta, Erik Rubín mostró una actitud de total apoyo y madurez. El músico aseguró que, a pesar de ya no ser pareja, mantienen un lazo inquebrantable por el bienestar de sus hijas, Mía y Nina, viéndose prácticamente todos los días.
“Ella es mi familia, la amo profundamente, quiero lo mejor para ella, me encanta verla feliz, nos vemos diario. Nuestra dinámica de familia no termina, incluso se fortalece de otras formas y me encanta verla feliz y contenta”
Sobre el nuevo acompañante de la conductora, Rubín reveló que posee una excelente opinión de Luis Carlos Origel, a quien considera una persona cercana. “Él es un gran tipo, lo quiero mucho, es un gran amigo, qué mejor que sea alguien así que, además, nos conocemos todos tan bien. La veo muy contenta, me da mucho gusto por ella”, puntualizó el cantante. 
El legado de un matrimonio de 23 años
La historia de amor entre Erik Rubín y Andrea Legarreta comenzó oficialmente en el año 2000. Durante casi 23 años, formaron uno de los matrimonios más sólidos y mediáticos de la industria del entretenimiento en México, compartiendo no solo la crianza de sus dos hijas, sino también diversos proyectos empresariales.
Fue en febrero de 2023 cuando ambos anunciaron mediante un comunicado conjunto que su relación sentimental había llegado a su fin. En aquel momento, aclararon que el amor se había transformado y que seguirían trabajando juntos como socios y, sobre todo, como padres presentes.
Las razones del distanciamiento
En diversas intervenciones mediáticas, tanto el cantante como la conductora han reflexionado sobre los motivos que llevaron al desgaste de su unión. Según han expuesto, influyeron factores como:
- La rutina y el desgaste emocional tras décadas de convivencia.
- La priorización de sus roles individuales como padres y profesionales.
- Una desconexión gradual que los llevó a sentirse más como amigos y equipo que como pareja romántica.

Rubín ha admitido que afrontar la separación fue uno de los desafíos más duros de su trayectoria personal. No obstante, ha destacado que el respeto y la amistad profunda que conserva con Legarreta han facilitado el proceso. Hasta mediados de 2025, la expareja aún no había formalizado legalmente el divorcio, manteniendo la postura de que su vínculo amoroso concluyó mucho antes para dar paso a una relación de familia sólida y saludable.
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