El mandatario de la nación, José Jerí, brindó declaraciones públicas para enfrentar los cuestionamientos derivados de una serie de imágenes en las que aparece ingresando con una capucha a una reunión nocturna con el empresario de origen chino Zhihua Yang. Este suceso ha provocado una profunda controversia política, además de derivar en investigaciones de carácter fiscal y generar incertidumbre en la ciudadanía respecto a la transparencia y la ética en el ejercicio de las funciones oficiales.
Los hechos salieron a la luz a través de un reportaje televisivo que capturó al jefe de Estado llegando la noche del 26 de diciembre a un inmueble localizado en la cuadra 19 de la avenida San Luis, en el distrito de San Borja. En las grabaciones se aprecia cómo el presidente desciende de una unidad oficial vistiendo ropa deportiva, una capucha y portando un morral oscuro, para luego dirigirse a la segunda planta del edificio donde opera un exclusivo restaurante de comida china.
De acuerdo con el registro del informe, el ingreso del presidente José Jerí ocurrió aproximadamente a las 10:18 p. m., extendiéndose su permanencia en el sitio hasta las 11:55 p. m. aproximadamente.
Defensa de su integridad y capacidad moral
Tras la divulgación de este material, el presidente insistió en que dicho encuentro no constituyó una actividad de carácter oficial. Según su versión, la reunión estuvo enfocada en coordinar las celebraciones por el Día de la Amistad Perú-China, descartando cualquier tipo de irregularidad. No obstante, el dignatario reconoció que las formas en las que se llevó a cabo la cita fueron inapropiadas, manifestando su disposición a realizar un “mea culpa” por la suspicacia generada.
Durante una entrevista conducida por la periodista Milagros Leiva en el espacio Sin Rodeos, se le consultó directamente si consideraba poseer la solvencia moral para continuar en el cargo tras las imágenes difundidas. Ante la pregunta sobre si mantiene su capacidad para gobernar, el mandatario fue enfático en separar el plano legal del error de juicio político.
“En principio, ratifico una vez más con la firmeza que asumí el… en octubre del año pasado. Yo no he cometido ningún delito. Lo que sí tengo que reconocer es que cometí el error de haberme puesto una capucha en un horario que a muchas personas le generó mucha suspicacia y dudas. Ese es mi error y yo lo admito el día de hoy frente a ti, a la cámara que nos permite comunicarnos con todos los peruanos. Ese es mi error. Ahora…”

La entrevistadora enfatizó el peso simbólico de que un Presidente de la República acuda a una reunión con un proveedor del Estado utilizando prendas que ocultan su identidad. Jerí aceptó que la vestimenta fue un desacierto que alimentó las dudas de la población, basándose en los comentarios que ha recibido directamente de los ciudadanos.
“Yo puedo aceptar el error de que no debí haber ido con la vestimenta que fui. Tal cual. No debí haber ido encapuchado, porque eso ha generado finalmente suspicacias- Ha generado sospechas. Y yo estoy en contacto con la ciudadanía, y co– y producto de ello es que me permite entender. Muchas personas me dijeron: ‘Presidente, ¿por qué tenía que haber ido con capucha?’ Otros me decían: ‘Presidente, siga adelante’. ‘Presidente, no cometa ese tipo de errores, no le dé carne a los tiburones’“
El gobernante subrayó que su administración ha intentado marcar un estilo de cercanía, pero que eso no justifica la forma inadecuada en la que asistió a la cena. Sin embargo, se mantuvo firme en que no existió contenido ilícito durante el tiempo que compartió con el empresario Zhihua Yang.
“Admito mi error de haber ido en una forma inadecuada a una cena en altas horas de la noche, diez de la noche aproximadamente. Admito ese error. Lo que no voy a admitir jamás es que he cometido un delito, porque nunca ha habido contenido ilícito en esa cena que tuve en aquel momento”

Investigación por presunto tráfico de influencias
El diálogo también profundizó en las sospechas que recaen sobre el entorno del empresario y los posibles beneficios en contrataciones públicas. Se mencionó que la fiscalía anticorrupción mantiene una indagación abierta por la presunta comisión del delito de tráfico de influencias en perjuicio del Estado, vinculada específicamente a procesos con la Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU).
Sobre este punto, José Jerí pidió prudencia debido a que el proceso fiscal sigue su curso, pero negó haber gestionado favores. Aseguró que el tema central de la cena fue la actividad celebrada el pasado 1 de febrero y que desconocía otras facetas comerciales de su interlocutor.
- El mandatario afirmó conocer únicamente las actividades del empresario relacionadas con su chifa y su market.
- Negó rotundamente saber que el señor Yang se dedicara a la venta de cámaras de seguridad.
- Sostuvo que se enteró de las demás actividades comerciales del empresario a través de los medios de comunicación.
Al finalizar, el presidente reiteró de forma tajante: “En ningún momento, en ningún momento, él me pidió directa o indirectamente para él o para terceros algún tipo de favorecimiento”, buscando desvincularse de cualquier irregularidad administrativa o penal derivada de su polémica reunión nocturna.

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