En una reciente conversación que ha captado la atención global, el expresidente Barack Obama afirmó que los extraterrestres son “reales”. No obstante, el exmandatario aprovechó la oportunidad para desmitificar las leyendas urbanas que sitúan restos alienígenas ocultos en la base militar conocida como Área 51. Estas declaraciones surgieron durante una entrevista con el comunicador Brian Tyler Cohen, quien le consultó de manera frontal: “¿Son reales los extraterrestres?”.
La respuesta de Obama no dejó lugar a dudas por su franqueza:
“Sí, son reales, pero no los he visto”
. Acto seguido, el exjefe de Estado aclaró con un toque de ironía que no existen seres de otros mundos custodiados en las instalaciones de Nevada. “Y no están siendo guardados en… ¿cómo se llama? ¡El Área 51! No hay ninguna instalación subterránea a menos que exista una conspiración enorme y la ocultaran al presidente de Estados Unidos”, sentenció.
El mito del Área 51 y la curiosidad presidencial
Estas aseveraciones, expresadas con una mezcla de seriedad y humor, buscaron desestimar las teorías que aseguran que el gobierno de Estados Unidos posee formas de vida extraterrestre en dicha zona clasificada. El Área 51 ha sido el epicentro de especulaciones desde la Guerra Fría, debido a su ubicación aislada en el desierto y el carácter secreto de sus operaciones. Aunque las autoridades han admitido la existencia de la base, sostienen que su función principal es el desarrollo y prueba de aeronaves militares de vanguardia.
Durante el diálogo, Obama recordó entre risas cuál fue una de las primeras preguntas que quiso resolver al asumir el cargo en la Casa Blanca:
“¿Dónde están los extraterrestres?”
. Además de hablar sobre los misterios del cosmos, el exlíder demócrata reflexionó sobre su vida personal, bromeando con que su esposa, Michelle Obama, probablemente lo dejaría si él decidiera buscar nuevamente un puesto de elección pública.
Informes recientes sobre fenómenos no identificados
Los comentarios del expresidente coinciden con un periodo de apertura institucional respecto a los fenómenos aéreos no identificados (UAP, por sus siglas en inglés). En noviembre de 2024, el Pentágono difundió su reporte anual de avistamientos, detallando 757 nuevos incidentes documentados entre mayo de 2023 y junio de 2024. De esa cifra, 21 casos permanecen sin una explicación lógica, mientras que el resto fueron identificados como drones, globos, satélites o aves.
Desde la creación de la Oficina de Resolución de Anomalías de Todos los Dominios (AARO) en julio de 2022, se han acumulado más de 1.600 reportes. No obstante, el organismo subraya que, hasta el momento, el Departamento de Defensa no ha hallado “evidencia verificable” de tecnología o seres de origen fuera de este mundo.
Testimonios ante el Congreso
El debate alcanzó un punto crítico tras una audiencia en el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes. En dicha sesión, Luis Elizondo, quien fuera director del Programa de Identificación de Amenazas Aeroespaciales Avanzadas del Pentágono, ofreció declaraciones que desafían la versión oficial:

“Dejemos esto en claro: los UAP son reales. Tecnologías avanzadas que no fueron fabricadas por nuestro gobierno, ni por ningún otro gobierno, están monitoreando instalaciones militares sensibles alrededor del globo”
A este testimonio se sumó el de Tim Gallaudet, contraalmirante retirado de la Armada de EE. UU., quien relató un suceso ocurrido en enero de 2015 durante maniobras del Grupo de Ataque del Portaaviones USS Theodore Roosevelt. Gallaudet describió un correo electrónico de máxima urgencia bajo el título: “PROBLEMA URGENTE DE SEGURIDAD DE VUELO”. El mensaje advertía sobre riesgos de colisión con objetos desconocidos e incluía un video que luego fue desclasificado.
Según Gallaudet, la comunicación desapareció misteriosamente de los servidores al día siguiente. “Este incidente me perturbó durante el resto de mi servicio gubernamental”, confesó, señalando que existe una cultura de sobreclasificación que oculta riesgos reales de seguridad aérea.
Finalmente, la postura oficial del Pentágono sigue siendo escéptica. Sabrina Singh, subsecretaria de prensa, reiteró que la AARO no ha encontrado pruebas de capacidades tecnológicas revolucionarias de origen no humano. “No tengo conocimiento de ningún resto que el departamento tenga, ni de ninguna señal de seres, actividad o tecnología extraterrestre”, concluyó la funcionaria.
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