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Bad Bunny conquista el River Plate con un show histórico y emotivo

La evolución de Bad Bunny en el escenario bonaerense es innegable. Atrás quedaron sus presentaciones en el local Pinar de Rocha en 2017, su paso por el Luna Park en 2018 y su doblete en el Estadio Vélez durante el 2022. Tras marcar un hito en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl XL y consolidarse como el primer intérprete con un disco íntegramente en español en obtener el Grammy al Mejor Álbum del Año, el puertorriqueño inauguró su seguidilla de tres fechas en el Estadio River Plate. El concierto del viernes en el Más Monumental se transformó en una celebración absoluta del perreo que dejó a la audiencia en un estado de euforia total.

Desde tempranas horas, las calles del barrio de Núñez se vieron colmadas por una multitud que avanzaba en procesión hacia el recinto deportivo. El objetivo era claro: conseguir la mejor ubicación posible para ver a Benito. A pesar de que el intenso calor no ofreció tregua y los espacios de sombra eran inexistentes, el ambiente estaba cargado de alegría y una expectativa creciente. La larga espera en el campo pareció transcurrir rápidamente, y pronto el reloj marcó las 21:00 horas, el momento más esperado por todos.

La previa y el talento local

Al ingresar al estadio, el público era recibido por personal caracterizado como empleados de un hotel all inclusive, quienes entregaban cámaras fotográficas de cartón. Estas piezas, un guiño estético a la última producción discográfica de Benito Antonio, se iluminaron con diversos colores durante el transcurso de la noche. A las 19:00 en punto, el escenario recibió a Ramma, un artista argentino de 21 años oriundo de Trelew. Fue seleccionado personalmente por el boricua para actuar como telonero nacional, logrando conectar con los fanáticos a través de cuatro composiciones.

Manteniendo la puntualidad estricta, a las 20:00 horas hizo su aparición Chuwi, la agrupación que acompaña al cantante en su gira latinoamericana Debí Tirar más Fotos World Tour. Durante media hora, la banda animó a la creciente multitud. Un momento de particular sensibilidad ocurrió mientras interpretaban “Tierra”, una pieza que aborda el exilio de las familias en Puerto Rico; los músicos desplegaron las banderas de su país y de Argentina, simbolizando una hermandad que el propio protagonista celebraría más tarde.

La tensión alcanzó su punto máximo a las 20:40 cuando las luces se apagaron por completo. Aunque los celulares ya grababan en medio de la ansiedad, el inicio oficial se produjo dos minutos antes de las 21:00 con una proyección de video. Los primeros versos de “LA MuDANZA” fueron entonados por dos argentinos sentados en el patio de una casa ficticia en pantalla, desatando la locura colectiva.

Un mensaje para el público argentino

Desde los primeros compases, las 80 mil personas congregadas respondieron con una energía ensordecedora. Durante las dos horas de duración del espectáculo, solo se permitió el disfrute y la música. Al finalizar el primer tema, el artista lanzó un desafío a los presentes:

“Creo que todas las personas que están aquí esta noche son conscientes de lo que yo pienso del público de Argentina. Así que no espero menos”.

Esas palabras sirvieron de catalizador para que el baile y los cánticos alcanzaran niveles extremos. La lista de canciones continuó con éxitos como “Callaita”, “Pitorro de coco”, “Weltita”, “Turista” y “Baile inolvidable”, manteniendo la intensidad en cada rincón del Más Monumental. Tras esta ráfaga de hits, Bad Bunny se tomó un instante para reflexionar sobre sus recientes logros internacionales, como sus tres premios Grammy y su actuación en el Super Bowl LX.

“Estaba loco por volver a mi gira y por volver a Argentina. Y después de dos semanas muy intensas, se las digo desde el fondo de mi corazón, se siente como volver a casa, así que gracias, Argentina”.

A pesar de la pausa, el ritmo no decayó. El artista de 31 años instó a sus seguidores a seguir disfrutando bajo una filosofía de unión latinoamericana.

“La noche apenas está comenzando y la única razón por la que nosotros estamos aquí presentes en esta tarima con ustedes, es para que ustedes la pasen bien, para que por un momento, aunque sea por una noche, nos olvidemos de todo lo que pueda estar ocurriendo afuera de este estadio y tengamos una noche llena de alegría, llena de felicidad, que podamos olvidar los problemas solo por un momento. La única razón por la que nosotros estamos aquí es para que ustedes se unan en una noche como un solo pueblo, Argentina. Porque de eso se trata este show. Este show es simple y sencillo. Este show se trata de la unión de Argentina con Puerto Rico y América Latina”.

Añadió además una invitación al amor propio y ajeno:

“Este show se trata de amor, de amarse a ustedes mismos, de amar a los demás, de amarnos a nosotros. Y este show se basa en disfrutar las cosas sencillas de la vida, como cantar, como bailar, como brincar, como reír, como llorar. Entonces, por eso yo siempre les digo que la única persona, ustedes, ustedes aquí, son los únicos que tienen el poder de convertir esta noche en una que no olvidemos nunca. Por eso te digo, Argentina, ¡disfruta, vive, ama, baila sin miedo esta noche!”.

Posteriormente, el estadio estalló con “NUEVAYol”, acompañada por el primer despliegue de fuegos artificiales de la velada.

Durante el primer set del concierto estuvo acompañado por

Invitadas especiales y el homenaje a Soda Stereo

Uno de los segmentos más destacados fue el de “La Casita”, una estructura que emula una vivienda tradicional puertorriqueña y sirve como escenario alternativo. Bad Bunny apareció allí luciendo la camiseta de la selección argentina con el número 19, en una clara alusión a los inicios de Lionel Messi. En esta plataforma, se sumaron figuras destacadas de la escena nacional argentina como Tini Stoessel, María Becerra y La Joqui, elevando el clamor del público a niveles impresionantes.

En este set se escucharon temas como “TITI ME PREGUNTÓ”, “NEVERITA”, “SI VEO A TU MAMPA” y “VOY A LLeVARTE PA PR”. El público, que no dejaba de corear el nombre de “Benito”, obligó al cantante a retirarse los auriculares de monitoreo (IEM) para apreciar el sonido de la multitud. Como regalo exclusivo para esta primera fecha, interpretó “Otra Noche en Miami”, una canción de sus inicios en 2018.

El puertorriqueño eligió una camiseta de la selección nacional con el número 19, un guiño a los inicios de Lionel Messi

La transición hacia la parte final del concierto trajo consigo el momento más emotivo. Un cuarteto de salsa tomó el escenario y solicitó permiso para rendir tributo a una banda icónica del rock argentino. Con rimas de plena, entonaron: “Argentina, hemos llegado y un homenaje le haremos con la plena que traemos y el corazón entregado. Su música nos ha dado de una forma verdadera, un puente, una escalera, un buen tango inolvidable, una milonga faltable y su música ligera”. Acto seguido, interpretaron una versión en salsa de “De música ligera”, el clásico de Soda Stereo creado por Gustavo Cerati y Zeta Bosio en 1990, provocando que todo el estadio cantara al unísono.

El cierre del show, tras casi dos horas de música, estuvo a cargo de temas como “Ojitos lindos”, “El apagón”, “DtMF” y “EoO”. Con esta presentación, el boricua reafirmó su estatus como el artista más escuchado del planeta y su capacidad para agotar localidades en tiempo récord en el estadio más grande de la región.

Debido a condiciones meteorológicas previstas, la organización informó que la jornada del 14 de febrero sufrirá un adelanto en sus horarios: la apertura de puertas será a las 16:00, Ramma se presentará a las 18:00, Chuwi a las 19:00 y Bad Bunny iniciará su show a las 20:00. Pese a los cambios y la posibilidad de lluvia, la fiesta en el River Plate continúa su marcha imparable.

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