El gobierno de Moscú ha restado trascendencia a las posibles sanciones arancelarias que la administración de Estados Unidos podría imponer a Rusia debido a su colaboración estratégica con Cuba. Esta postura surge tras el anuncio de medidas restrictivas por parte de Donald Trump contra las naciones que asistan a la isla caribeña en medio de su crítico desabastecimiento, provocado principalmente por la interrupción de los suministros provenientes de Venezuela.
Dimitri Peskov, portavoz oficial del Kremlin, calificó el intercambio comercial actual entre su país y Washington como «casi inexistente». Según el funcionario, esta realidad económica limita severamente el impacto real que cualquier nuevo arancel estadounidense podría tener sobre la economía rusa. Peskov subrayó que las gestiones para apoyar a La Habana se manejan con absoluta discreción dada la complejidad del panorama geopolítico, aunque confirmó que se está fortaleciendo la cooperación de carácter humanitario.
Diálogo frente a la presión de Washington
A pesar de las advertencias de Donald Trump, Rusia asegura no buscar un incremento en las hostilidades diplomáticas con los Estados Unidos. El vocero del gobierno ruso hizo un llamado a priorizar los canales de comunicación directa y el diálogo para gestionar las diferencias existentes entre ambas potencias.
Respecto al acercamiento con el gobierno cubano y las opciones de asistencia, Dimitri Peskov manifestó lo siguiente en relación con la continuidad de los vínculos bilaterales:
«Hemos mantenido conversaciones a lo largo de estos días, estamos en contacto con nuestros amigos cubanos, estamos discutiendo sobre las opciones que hay para proporcionarles ayuda»
El impacto del arresto de Nicolás Maduro
La situación energética en Cuba se agravó drásticamente tras un giro político significativo en la región. A comienzos de enero, la detención del presidente Nicolás Maduro propició un cambio en la relación entre Caracas y Washington, lo que derivó en la suspensión del flujo de petróleo venezolano hacia la isla. Esta carencia de combustible ha forzado a las autoridades cubanas a solicitar asistencia internacional de emergencia para sostener sus estructuras de abastecimiento.
Ante el endurecimiento del bloqueo por parte de la Casa Blanca, que busca limitar el acceso a recursos clave mediante aranceles a terceros países, la Embajada de Rusia en La Habana ratificó que el envío de crudo y sus derivados continuará bajo la figura de asistencia humanitaria. Esta medida busca aliviar la presión sobre el gobierno cubano sin ceder ante las restricciones impuestas por Estados Unidos.
Por otro lado, otras naciones han intervenido para mitigar la crisis que padece el pueblo cubano. México, por ejemplo, ha enviado cargamentos de alimentos y bienes de primera necesidad para paliar las dificultades actuales. Estas iniciativas se presentan como alternativas ante la disminución de los flujos tradicionales de apoyo económico que recibía la isla.
Finalmente, el Kremlin reiteró que los pormenores operativos de estas misiones de ayuda no serán objeto de debate mediático debido a su naturaleza sensible.
«Por razones obvias, no se puede hablar de estos asuntos de forma tan pública»
, concluyó Peskov, dejando claro que Moscú no prevé consecuencias económicas de peso en su relación con Estados Unidos por mantener su histórica alianza con Cuba.
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