En un giro inesperado de los acontecimientos, el coronel Óscar Moreno Arroyabe, quien fuera distinguido en diciembre de 2025 por el presidente Gustavo Petro con la Cruz de Boyacá, se encuentra ahora bajo la lupa de las autoridades. El oficial había recibido este reconocimiento tras liderar operaciones contra estructuras criminales en El Plateado, departamento del Cauca.
Apenas dos meses después de aquel acto protocolario, el oficial protagoniza un escándalo institucional al ser vinculado con una supuesta conspiración destinada a implicar al mandatario colombiano en actividades relacionadas con el narcotráfico. Esta transición, de ser un uniformado ejemplar a ser retirado de la institución bajo sospechas de deslealtad, ha provocado un intenso debate en el seno de la Policía Nacional y en diversos sectores de la sociedad civil.
La génesis del escándalo en la fuerza pública
La situación se hizo pública cuando el presidente Petro, durante un Consejo de Ministros celebrado en el departamento de Córdoba, comunicó su instrucción de retirar a un alto mando policial. Según la versión oficial, este general estaría involucrado en una estrategia para plantar sustancias ilícitas en un vehículo de la flota presidencial con el fin de incriminarlo.
El oficial señalado es el general Edwin Masleider Urrego Pedraza, quien desempeñaba funciones como comandante de la Policía Metropolitana de Cali. Junto a él, el coronel Moreno también fue apartado de su cargo, bajo la premisa de haber participado en la presunta trama conspirativa.

La memoria de la ceremonia de diciembre de 2025 cobra ahora un nuevo significado. En aquel evento, el presidente Petro y el ministro de Defensa, Ivan Sánchez, respaldaron públicamente la labor de Moreno, presentándolo como un referente de integridad y eficacia para la fuerza pública.
El coronel había sido una pieza fundamental en las acciones tácticas contra las disidencias de las Farc, específicamente las lideradas por el cabecilla conocido como alias Iván Mordisco. Fuentes internas de la institución expresaron a diversos medios que el cambio radical en la situación del coronel ha generado malestar y sorpresa entre sus compañeros, quienes han solicitado al Ejecutivo que se divulguen las pruebas y los informes de inteligencia que sustentan tales acusaciones.
El papel de la inteligencia y las denuncias anónimas
El sustento del retiro de Urrego y Moreno reside en un documento elaborado por la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), bajo la dirección de René Guarín. La investigación se habría originado a raíz de un correo electrónico anónimo enviado a Colombia Humana, la colectividad política del presidente. En dicha comunicación, se advertía sobre una supuesta operación en Barranquilla para perjudicar al jefe de Estado y al ministro Armando Benedetti mediante el uso de cargamentos de droga plantados.

El mensaje anónimo especificaba lo siguiente:
“Se viene fraguando un complot en contra del presidente Petro y el ministro Armando Benedetti por parte del Teniente Coronel Óscar Moreno Arroyabe y su comandante de Barranquilla en el cual con políticos de derecha como Char vienen buscando hacer un decomiso de drogas (plantado) y responsabilizar al presidente y ministro diciendo que son ellos los culpables de ese decomiso”
.
No obstante, el reporte de la DNI solo menciona la vinculación del general Urrego con cuatro procesos antiguos, ninguno de los cuales tiene relación directa con los hechos actuales o investigaciones judiciales en curso. El informe también plantea la hipótesis de que tanto Urrego como Moreno pudieron haber sido contactados por organismos de inteligencia extranjeros, aunque no presenta evidencias verificables al respecto. Del mismo modo, no se descarta que la denuncia sea el resultado de rencillas internas o retaliaciones laborales dentro de la Policía Nacional.
Defensa de los oficiales y trayectoria profesional

Tras conocerse la decisión del Ejecutivo, el general Urrego ha rechazado tajantemente cualquier participación en actividades ilícitas y ha manifestado su intención de iniciar acciones legales para limpiar su imagen profesional.
“Es una total desinformación que ha recibido el señor Presidente. No obedece a la realidad. Pensar en realizar un acto así iría incluso contra la misma democracia”
, afirmó el oficial, destacando además que no se le ha permitido conocer las pruebas ni presentar sus descargos.
El proceso administrativo para la salida de Urrego se concretó mediante un decreto de la cartera de Defensa, utilizando la figura de “llamamiento a calificar servicios”. El oficial cierra así una trayectoria de más de 33 años, durante los cuales obtuvo 62 condecoraciones y 217 felicitaciones oficiales.
En su extenso currículo destacan roles como director de Investigación Criminal e Interpol, jefe de la Policía Judicial en múltiples zonas del país y comandante en plazas estratégicas como Cali y Barranquilla.
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