Durante las festividades de San Valentín, además de las tradicionales muestras de afecto, es crucial mantener la guardia ante las sofisticadas estafas con deepfakes. Estas herramientas tecnológicas permiten suplantar la identidad de parejas, celebridades o conocidos con una precisión alarmante.
De acuerdo con informes de la compañía de ciberseguridad KnowBe4, este año se ha registrado un incremento en los fraudes que emplean inteligencia artificial para fabricar videos y fotografías casi indistinguibles de la realidad. Estas representaciones son capaces de engañar incluso a personas cercanas al supuesto interlocutor, provocando pérdidas financieras que pueden superar los USD 250.000 por víctima.
Roger Grimes, quien se desempeña como asesor de CISO en KnowBe4, advierte que los criminales han evolucionado más allá del simple robo de fotos. En la actualidad, construyen identidades digitales completas, realizan simulaciones de videollamadas en tiempo real a través de plataformas como Zoom o WhatsApp, y utilizan bots automatizados para cimentar lazos emocionales durante meses con el fin de manipular a sus objetivos.

El uso de deepfakes en las citas de San Valentín
En el marco de San Valentín, los delincuentes sacan provecho de la tecnología deepfake mediante diversas estrategias:
- Manipulación de pruebas visuales: Los estafadores ahora pueden generar imágenes donde aparecen sosteniendo un periódico del día o ubicados en un sitio específico, lo que anula la posibilidad de verificar la identidad mediante fotos estáticas.
- Videollamadas fraudulentas: Las comunicaciones en vivo por FaceTime u otras aplicaciones ya no son garantía de veracidad. Los atacantes emplean técnicas de intercambio de rostros en tiempo real y síntesis de voz con IA para mantener diálogos fluidos sin que exista una persona real al otro lado.

- Suplantación de celebridades: Al hacerse pasar por famosos, los estafadores logran que las víctimas se involucren emocionalmente al extremo de enviar grandes sumas de dinero, endeudarse o incluso robar a sus propios familiares, ignorando evidencias de que la celebridad se encuentra en otro lugar del mundo.
Perfiles de las víctimas y métodos de ataque
Generalmente, los criminales enfocan sus ataques en personas mayores, dado que este grupo suele poseer mayores recursos financieros y puede enfrentar situaciones de aislamiento social o soledad.
Cuando el objetivo son las mujeres, los estafadores suelen presentarse como viudos con éxito profesional y viajeros frecuentes que han tenido malas experiencias en el amor, buscando despertar empatía. Por otro lado, al dirigirse a hombres, adoptan la personalidad de mujeres jóvenes y atractivas con empleos sencillos que buscan el apoyo de un “hombre maduro” para superar crisis personales.

El impacto económico de estas acciones es devastador. Grimes indica que, para cuando la familia logra intervenir, la víctima promedio de una estafa romántica ya ha entregado más de USD 250.000. La conexión emocional establecida es tan profunda que muchos afectados continúan enviando dinero a pesar de que se les presente evidencia del fraude.
El especialista sostiene que, aun probando que la identidad es falsa, muchos no cesan sus pagos.
“Una vez que están involucrados, es una adicción. No se detienen hasta que pierden la casa, los amigos y el dinero. Una víctima me confesó: ‘Sé que es falso, pero es el único que me dice que me ama. Pagaría solo por escuchar eso’”.
Estrategias para prevenir fraudes románticos
Para no ser víctima de estos engaños que utilizan inteligencia artificial, los expertos sugieren trasladar la atención desde la identidad de la persona hacia la naturaleza de la transacción económica.

Roger Grimes aconseja ignorar la apariencia visual y mantenerse alerta ante cualquier pedido de dinero. Los delincuentes suelen presionar a las víctimas para que realicen envíos de capital rápidamente mediante tarjetas de regalo, criptomonedas o transferencias internacionales.
Si bien es poco común que soliciten datos bancarios de forma directa, cualquier requerimiento de fondos para supuestos viajes, crisis médicas de emergencia o inversiones prometedoras debe ser tomado como una señal de peligro inminente. Si alguien con quien mantiene un vínculo exclusivamente virtual le solicita dinero, la probabilidad de fraude es casi total.
Ante la cercanía de San Valentín, se recomienda desconfiar de perfiles que parezcan “demasiado perfectos” y recordar que, aunque la IA pueda imitar el afecto, en estas redes su único propósito es el lucro ilícito.
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