La senadora Aida Quilcué, representante del Movimiento Alternativo Indígena y Social (MAIS), ha compartido un relato estremecedor sobre los momentos en que fue retenida por un grupo ilegal armado. El incidente ocurrió mientras se desplazaba por la carretera que une a las poblaciones de Inzá y Totoró, situadas en el departamento del Cauca.
En sus testimonios públicos, la congresista enfatizó que este suceso no solo representa una agresión en su contra, sino que evidencia un panorama de inseguridad generalizada. Según explicó, la región enfrenta una escalada de violencia por la presencia de estructuras armadas disidentes que afectan directamente a las poblaciones rurales y civiles de la zona.
“Era un grupo armado, nos interceptaron, nos detuvieron, nos bajaron del carro y nos llevaron a un sitio desconocido. Aquí estamos, muy difícil la situación, no solamente conmigo sino para muchos ciudadanos en el Cauca”
La parlamentaria detalló que su trayecto original iniciaba en el municipio de La Plata (Huila) con destino a la ciudad de Popayán. Sin embargo, la normalidad del viaje se interrumpió cerca del páramo de Río Sucio, donde fue abordada por un comando de ocho individuos armados que generaron un clima de extrema angustia.

Durante el cautiverio, Quilcué mantuvo una postura de resistencia frente a las órdenes de sus captores. Según recordó, cuando los sujetos intentaron obligarla a desplazarse a pie hacia una zona boscosa, ella decidió confrontarlos:
“La verdad, yo no voy a caminar más. No quiero caminar más porque no sé para dónde me llevan (…) y si me van a hacer algo, pues lo pueden hacer aquí. Si me van a matar, pues que me maten aquí”
Asimismo, la líder indígena pudo observar que los atacantes estaban coordinados mediante tecnología de comunicación. Según su descripción, los sujetos portaban radioteléfonos a través de los cuales informaban constantemente sobre su posición y el estado de la retención, enviando mensajes como “ya los tenemos, ya estamos aquí”.
La liberación de la senadora se produjo gracias a la inmediata intervención de los mecanismos de seguridad comunitaria. Aida Quilcué resaltó que la guardia indígena y unidades de la fuerza pública se movilizaron rápidamente hacia el sector, logrando que los captores se vieran forzados a huir para evitar el cerco de las autoridades.
Sobre este operativo de rescate, la congresista manifestó:
“Me di cuenta que la guardia estuvo en reacción muy rápida, cerraron todas las vías de Paez, de todas las vías correspondientes donde nos pudieran llevar, y luego pues también llegó la fuerza pública y yo creo que sintieron la presión y por eso salieron de ahí”

Presunta autoría de las disidencias de las Farc
Respecto a los responsables del secuestro, las sospechas recaen sobre las facciones disidentes de las Farc bajo el mando de Néstor Gregorio Vera Fernández, alias Iván Mordisco. La senadora fundamenta esta hipótesis en la indumentaria y el tipo de armamento que portaba el grupo captor durante el incidente en la vía.
Incluso, precisó que los hombres pertenecían a una estructura específica. Al encontrarse con su esquema de seguridad oficial tras el rescate, estos le confirmaron que el comando se había identificado como parte de la columna Dagoberto Ramos, una unidad con fuerte presencia delictiva en el departamento del Cauca.
Sobre este punto, Quilcué añadió:
“Yo no escuché, no me dijeron nada, pero hoy que ya me encontré con los hombres de protección, ellos me dicen que se identificaron como la columna Dagoberto Ramos de las disidencias”

Crisis de seguridad y la política de Paz Total
Tras el evento, la congresista hizo un llamado urgente para que se inicien las investigaciones pertinentes y agradeció los mensajes de respaldo recibidos por parte del Gobierno nacional, entidades civiles y diversos grupos políticos del país.
Para la senadora, la solución al conflicto requiere un enfoque territorial profundo:
“Estas decisiones deben tomarlas desde las realidades de la región; si no hay inversión, no se va a desescalar la guerra”
A pesar de la gravedad de lo sucedido, Aida Quilcué defendió la continuidad de los esfuerzos de diálogo, argumentando que este episodio no invalida la estrategia de Paz Total propuesta por la administración del presidente Gustavo Petro, aunque sí exige ajustes estructurales.

Su visión sobre el proceso de paz es clara al señalar que el éxito depende de la sociedad civil:
“La política de ‘Paz Total’ no es que haya fracasado totalmente. Una cosa es la ley y otra es lo que viene construyendo la sociedad civil (…) la gente ha pedido que se avance en esos diálogos humanitarios, en el desescalamiento de la guerra a través de la inversión social y en otras acciones que hoy se vuelven necesarias”
Finalmente, la senadora solicitó una revisión de sus protocolos de protección personal, especialmente en lo que respecta a sus traslados terrestres. Mencionó que, aunque la Fuerza Pública le ha ofrecido escolta previa, las dificultades geográficas de las vías del Cauca hacen necesaria una estrategia de seguridad más robusta y adaptada a la complejidad del terreno.
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