En el marco de un Consejo de Ministros desarrollado en el departamento de Córdoba el pasado martes 10 de febrero de 2026, el primer mandatario Gustavo Petro dio a conocer su decisión de remover de la Policía Nacional a un alto oficial. La medida se fundamenta en sospechas sobre una presunta conspiración que buscaba boicotear su gestión mediante la manipulación de su vehículo oficial con sustancias ilícitas.
Esta grave denuncia surge en un momento delicado para el jefe de Estado, quien ha manifestado que las constantes amenazas contra su integridad física han condicionado sus recorridos por diversas zonas del país, citando como ejemplo sus recientes dificultades para atender emergencias en la región Caribe.
Según reportes de prensa, el uniformado al que se refirió el presidente sería el general Edwin Urrego. De acuerdo con las versiones difundidas, se vincula directamente a Urrego con un incidente que pretendía, en palabras del mandatario, “destruir la reunión con Trump de alguna manera u otra”.
Vínculo con el allanamiento a Benedetti
Durante la misma sesión gubernamental, Gustavo Petro entabló un diálogo directo con Armando Benedetti, sugiriendo que las acciones del oficial tenían un trasfondo específico relacionado con él.
“Tiene que ver con usted… le allanó su casa, era para eso”
, señaló el presidente durante el consejo.
Ante la magnitud de los señalamientos, el general Edwin Urrego rompió el silencio en una entrevista con un medio radial, donde rechazó tajantemente cualquier nexo con planes que atentaran contra la seguridad presidencial.
“No, nunca. Realmente estoy sorprendido de lo que se está presentando y de lo que manifiesta hoy en día el señor presidente”
, declaró el oficial al ser consultado sobre el supuesto intento de introducir drogas en el automóvil del mandatario.
Urrego enfatizó que su trayectoria se ha regido siempre por el cumplimiento estricto de la ley y que nunca ha acatado directrices irregulares. “Lo único que he hecho por este país es trabajar con lealtad por Colombia, por los colombianos y por mi Policía Nacional. Nunca haría algo deshonesto que dañe mi honra o mi nombre”, aseveró con firmeza.
El oficial también aclaró que, hasta la fecha, no cuenta con una notificación administrativa que confirme su retiro o el inicio de procesos disciplinarios. “No he recibido ninguna notificación ni de investigación ni de destitución. Estoy tranquilo porque sé que he hecho las cosas bien”, manifestó, al tiempo que expresó su total disposición para someterse a la prueba del polígrafo si fuera necesario.

Respecto al funcionamiento del anillo de seguridad del presidente, Urrego puntualizó que sus funciones nunca tuvieron relación con los vehículos o la logística de protección del Palacio de Nariño.
“No tengo ningún contacto con el esquema ni con el jefe de seguridad. Esa protección es manejada directamente por Casa Militar”
, detalló para desestimar la posibilidad de haber tenido acceso a la caravana presidencial.
Aclaraciones sobre operativos judiciales
En relación al operativo realizado en la vivienda de Armando Benedetti, ubicada en el sector de Lagos del Caujaral en noviembre de 2025, el general deslindó cualquier responsabilidad personal. Explicó que dicha diligencia fue producto de una orden emitida por la magistrada Cristina Lombana de la Corte Suprema de Justicia.
El procedimiento fue ejecutado por unidades de la Dijín procedentes de Bogotá.
“Fue una decisión judicial. Yo no estuve presente y me enteré después de que la diligencia ya se había realizado”
, sostuvo el oficial, aclarando que su labor en Barranquilla se limitó exclusivamente a brindar apoyo de seguridad perimetral solicitado para la zona.
Urrego reiteró que un comandante de policía no tiene la potestad de interferir en mandatos judiciales y que, en ese momento, desconocía quién era el objetivo del allanamiento. “Uno no puede oponerse a una orden judicial, y en este caso ni siquiera tuve conocimiento previo de a quién se le iba a hacer el allanamiento”, añadió.

Sobre la teoría de que este operativo buscaba interferir en un encuentro con Donald Trump, el general señaló una inconsistencia cronológica importante.
“Para esa fecha ni siquiera se sabía que iba a haber una reunión con el presidente Trump. Yo no tenía conocimiento de eso”
, afirmó el uniformado.
Para concluir, el general Edwin Urrego advirtió que iniciará las acciones legales pertinentes si se confirma que las acusaciones en su contra se basan en reportes falsos. “Si se tratara de mí, el señor presidente ha sido totalmente desinformado. Llevo más de 30 años de servicio y voy a dejar mi nombre en limpio”, finalizó.
La hoja de vida de Urrego incluye posiciones de alta relevancia, como la dirección de la Investigación Criminal e Interpol y el mando de la Policía Metropolitana de Barranquilla, destacándose principalmente por su lucha contra el narcotráfico. Debido a este historial, diversos observadores sugieren que los recientes ataques podrían ser parte de una estrategia para deslegitimar su carrera profesional.
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