El embalse de Mazar del Complejo Hidroeléctrico Paute Integral se encuentra cercano a su cota máxima. Sumado a ello, las lluvias en las zonas de influencia de las centrales hidroeléctricas continúan y se prevé que persistan. Y si estas precipitaciones disminuyeran, con el nivel actual de Mazar se tiene garantizado el servicio de energía eléctrica de aquí hasta después de dos meses, es decir, hasta abril. Así lo indica el analista energético Fernando Salinas.

“Con este nivel de 2.153, prácticamente estamos en cota máxima. Está lloviendo bastante y se esperan todavía precipitaciones de aquí hasta marzo, pero si es que no hubiera, de todas maneras, con ese embalse se tiene totalmente garantizado el servicio de energía eléctrica en nuestro país de aquí hasta después de dos meses, es decir, tranquilamente podremos llegar a abril sin ningún tipo de inconvenientes”, explica.

A las 16:00 del martes, 10 de febrero, el nivel del embalse se ubicó en 2.152,74 metros sobre el nivel del mar (m. s. n. m.), la cota máxima es 2.153 metros, de acuerco con los datos de la Corporación Eléctrica del Ecuador.

Y también para el martes, 10 de febrero, el Complejo Paute aportó gran parte de la generación hidráulica que cubrió la demanda.

Según el reporte del Operador Nacional de Electricidad (Cenace), el 80,3 % de la energía generada provino de las hidroeléctricas, mientras que el 19 % fue de generación de origen térmico.

En lo que corresponde a fuente hidráulica, la central Molino aportó con el 32 %, seguida por Coca Codo Sinclair con el 26 % y Sopladora con el 13 %. El restante provenía de otras centrales, en las que también se incluye a Mazar, que junto con Molino y Sopladora conforman Paute.

Salinas señala que, como es de conocimiento general, en abril se inicia la temporada lluviosa en todo el Ecuador, especialmente en la cuenca suroriental, donde se ubica la represa de Mazar y el Complejo Paute.

Ante ello, dice que al menos hasta el inicio del próximo periodo de estiaje, previsto para septiembre, la generación está garantizada, excepto si ocurre algo inesperado con el clima, pero en teoría se tiene hasta septiembre garantizada la generación.

Comenta que una vez que inicie el estiaje, hay que darle el seguimiento respectivo de cómo evoluciona el tema clima, lluvias, embalse y otro tipo de parámetros de carácter hídrico, que son los que gobiernan la generación hidroeléctrica. (I)