La reciente edición del Super Bowl LX, celebrada en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, no solo dejó huella por la intensidad del encuentro deportivo, sino por la destacada presencia de Vanessa Ferran. La talentosa modelo, actriz y creadora de contenido oriunda de Barranquilla se robó las miradas al ondear con orgullo la bandera de Colombia durante el espectáculo de medio tiempo, un evento que captó la atención de más de 135,4 millones de televidentes a nivel mundial.
Este acto simbólico, que rápidamente se volvió viral en plataformas digitales, fue recibido como un poderoso mensaje de identidad y orgullo patrio. En un escenario de máxima visibilidad internacional, Vanessa Ferran se convirtió en la cara de la representación colombiana, subrayando la influencia y el crecimiento de la presencia latinoamericana en los eventos de mayor relevancia global.
Un espectáculo liderado por Bad Bunny
El show principal estuvo a cargo de Bad Bunny, quien marcó un hito histórico al ser el primer artista latino en encabezar este espectáculo en solitario. La puesta en escena no solo incluyó un repertorio íntegramente en español, sino que también integró a otros grandes íconos como Lady Gaga y Ricky Martin. A lo largo de la presentación, se exaltó la diversidad del continente americano a través de elementos visuales impactantes, donde las banderas de diversas naciones jugaron un rol protagónico.

La participación de la barranquillera fue polifacética. En el inicio del evento, mientras Bad Bunny recorría una escenografía que recreaba diversos oficios desempeñados por la comunidad latina en los Estados Unidos y el resto del mundo, Vanessa apareció representando a una obrera. Vestida con jeans, camiseta blanca y botas, y portando un palustre en mano, la modelo bailó junto a una pila de ladrillos e interactuó con el intérprete puertorriqueño en una coreografía que celebraba la fuerza laboral hispana.
El momento cumbre llegó durante el cierre, mientras sonaban los acordes de la canción Debí tirar más fotos. Tras un discurso de unión del «Conejo Malo» dirigido a todas las naciones de América, Vanessa Ferran ocupó el centro del escenario portando el tricolor colombiano, un instante que quedó inmortalizado en las pantallas de millones de hogares.

A través de sus redes sociales, la modelo compartió su profunda emoción por esta oportunidad única. Ferran expresó sus sentimientos con palabras cargadas de afecto hacia sus raíces:
“Le pido a Dios que nazca colombiana en todas las vidas… Por nosotros, por nuestra familia, por nuestra cultura Lo más bonito de esta experiencia, aparte de representar mis raíces, es conocer a tanta personas tan magníficas, genuinas y orgullosas de donde vienen. Se merecen todo lo mejor. ¡¡Qué honor conocerlos y verlos Brillar!!“
El clímax del show se alcanzó con el tema El Apagón, transformando el campo de juego en un mosaico de colores continentales. Este despliegue de hermandad fue una declaración de unidad que trascendió el ámbito musical, consolidando el Super Bowl LX como un espacio de reconocimiento cultural para toda Latinoamérica.

Un récord histórico de audiencia
En términos de impacto mediático, el desempeño de Bad Bunny y su equipo rompió marcas previas. Las cifras de audiencia, estimadas en 135,4 millones de personas, superaron los récords establecidos anteriormente por leyendas como Michael Jackson y Kendrick Lamar. Aunque en el campo de juego el duelo lo protagonizaron los Seattle Seahawks y los New England Patriots, gran parte del público sintonizó la transmisión motivado por esta celebración de la identidad latina y la impecable participación de figuras como Vanessa Ferran.
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