El pasado domingo 8 de febrero, el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, se transformó en el epicentro de un homenaje sin precedentes a las raíces latinoamericanas. Durante el Super Bowl LX, el artista puertorriqueño Bad Bunny cautivó a la audiencia con un repertorio de 14 canciones, diseñando una experiencia visual y sonora que puso en el centro de atención la identidad de Puerto Rico y de toda la comunidad latina.
Como parte de esta narrativa, el cantante decidió integrar a protagonistas de la vida real, destacando labores cotidianas y negocios familiares. Uno de los momentos más significativos fue la participación de Villa’s Tacos, una reconocida taquería de Los Ángeles liderada por el emprendedor de origen mexicano Víctor Villa.
En el arranque de esta sección del espectáculo, el intérprete emergió de un escenario que evocaba paisajes de caña de azúcar, interactuando primero con un vendedor de piraguas —el emblemático postre boricua— para luego dirigirse al puesto de tacos de Víctor Villa. En un gesto simbólico de unidad cultural, el artista tomó el hielo raspado y se lo entregó al taquero, fusionando las tradiciones gastronómicas de México y el Caribe en una misma toma ante millones de espectadores.

Tras el emocionante evento, el fundador de Villa’s Tacos compartió su sentir y mostró un profundo agradecimiento hacia el reguetonero por haberlo invitado a ser parte de esta producción histórica.
“Le agradezco a Benito por eso, por unir a todos los latinos y realmente darnos una plataforma no solo para compartir nuestro oficio, sino para conocer a otras personas increíbles que hicieron un show increíble”
A través de las redes sociales del restaurante, Villa también dedicó un mensaje personal a Bad Bunny, subrayando el impacto social de haber pisado ese escenario. En su escrito, resaltó que este logro no fue individual, sino un triunfo colectivo para los mexicanos, los inmigrantes y toda la comunidad hispana en general.
“Como mexicoamericano de primera generación, nacido y criado en Los Ángeles, fue un honor representar a mi raza y a todos los taqueros del mundo”, aseguró el empresario con orgullo.

La trayectoria de Villa’s Tacos: De la calle al reconocimiento mundial
La inclusión de este negocio en el show de medio tiempo tiene un trasfondo de perseverancia. Víctor Villa es hijo de padres migrantes y hace más de ocho años inició su camino con un humilde puesto ambulante en el este de Los Ángeles. Su propuesta se basó en el respeto a las recetas tradicionales de Michoacán y el uso distintivo de tortillas de masa azul.
En lugar de modificar su propuesta para encajar en circuitos gastronómicos de élite, Villa convirtió su autenticidad en su mayor fortaleza. Este enfoque le permitió recibir el reconocimiento de la prestigiosa Guía Michelin, un hito extraordinario para un emprendimiento que surgió desde la comida callejera. Para este 2026, su nombre ha trascendido los barrios de Highland Park para obtener visibilidad global gracias al escenario del Super Bowl.
Harriet Cuddeford, directora creativa del espectáculo, explicó que la intención de la puesta en escena era celebrar a la gente común y la esencia de lo que significa ser humano. Por ello, el escenario contó con la presencia de barberos reales, boxeadores, manicuristas y hasta una pareja que contrajo matrimonio en el campo de juego.

“Esto fue para mostrar cuánto valora él a su comunidad, para celebrar a personas normales en el escenario más grande del mundo, especialmente a quienes son importantes dentro de la cultura latina”
Esta visión fue respaldada por otros integrantes del equipo artístico. Chris, uno de los bailarines del staff, mencionó que la actuación capturó tanto la lucha como la belleza de crecer en la isla. Según el bailarín, el artista estuvo involucrado directamente en cada detalle creativo del show, asegurando que “esto fue más grande que yo… será parte de la historia para siempre”.
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